"La libertad siempre tuvo un precio.
Tras perderlo todo, Eren Yeager despierta en un mundo completamente distinto. Sin titanes, sin guerras... solo una escuela donde el talento decide el valor de cada estudiante.
La Advanced Nurturing High School pr...
Oops! This image does not follow our content guidelines. To continue publishing, please remove it or upload a different image.
"La libertad no siempre consiste en romper las cadenas. A veces consiste en elegir cuál estás dispuesto a soportar." - Eren Yeager
━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
ILUSTRACIÓN DE PORTADA
Volumen 1
La siguiente ilustración corresponde a la portada oficial del primer volumen de Beyond the Cage.
Su propósito es representar el inicio del viaje de Eren Yeager en la Advanced Nurturing High School, así como el comienzo de una historia donde la libertad, la estrategia y las decisiones tendrán un precio.
Las ilustraciones incluidas a lo largo del volumen acompañan momentos importantes de la narrativa y buscan complementar la experiencia de lectura, manteniendo el estilo visual característico de una novela ligera.
El silencio. Era lo primero que Eren notó. No había gritos. No había disparos. No había titanes. No había sangre. Solo el suave balanceo de un autobús avanzando entre edificios impecables y calles limpias. Eren abrió lentamente los ojos. Frente a él, varias personas observaban sus teléfonos sin prestarle atención. Una anciana dormitaba. Un niño reía junto a su madre. Todo era... normal. Demasiado normal. Su mano derecha se cerró con fuerza. Seguía ahí. La cicatriz en la palma. Podía sentir el poder del Titán de Ataque dormido en su interior. Pero Ymir... Los Caminos... Todo había desaparecido. -¿Estoy... muerto? Nadie respondió. Un pitido anunció la siguiente estación. "Academia Metropolitana de Formación Avanzada." Las puertas se abrieron. Entonces una voz femenina habló desde los altavoces. -Bienvenidos. Los estudiantes de nuevo ingreso deberán dirigirse al edificio principal para la ceremonia de apertura. Eren levantó la vista. Estudiantes. ¿Academia? Frunció el ceño. Aquello no tenía sentido. Sin embargo... Su bolsillo vibró. Sacó un teléfono móvil. No recordaba haber tenido uno. En la pantalla aparecía un único mensaje. Bienvenido, Eren Yeager. Has sido admitido en la Academia Metropolitana de Formación Avanzada. Clase D. Durante unos segundos permaneció inmóvil. Después guardó el móvil. -Sea quien sea el responsable... Miró por la ventana. "...lo descubriré." El campus era enorme. Más parecido a una ciudad que a una escuela. Decenas de estudiantes caminaban sonrientes. Había cafeterías. Centros comerciales. Parques. Incluso un cine. Eren observaba cada detalle. Entradas vigiladas. Cámaras. Guardias. Rutas perfectamente diseñadas. Era una prisión. Solo que una muy bonita. -Interesante... No tardó en notar algo más. Todos sonreían. Pero muy pocos parecían realmente felices. Había tensión. Competencia. Personas fingiendo llevarse bien. Ese tipo de ambiente le resultaba familiar. Los humanos nunca cambiaban. Solo cambiaban las murallas. Al llegar al edificio principal encontró un aula con el cartel: 1-D Entró. Las conversaciones continuaban hasta que varias miradas se posaron sobre él. Cabello largo. Expresión seria. Ojos verdes que parecían haber visto demasiadas cosas. No parecía un estudiante. Parecía un soldado. Una chica de cabello negro apartó la mirada inmediatamente. Otra rubia sonrió con curiosidad. Un chico pelirrojo silbó. -Vaya... este parece peligroso. Eren no respondió. Simplemente buscó un asiento junto a la ventana. Siempre prefería observar. Nunca ser observado. Cinco minutos después... Entró una chica de cabello negro. Suzune Horikita. Sin decir una palabra ocupó el asiento de al lado. Ni siquiera lo miró. Eren tampoco. Ambos permanecieron en silencio. La puerta se abrió para de hay entrar chico de cabello castaño despeinado entró bostezando. Kiyotaka Ayanokōji. Sus ojos recorrieron el aula con aparente desinterés. Entonces... Se cruzaron con los de Eren. Solo un segundo. Pero bastó. Ambos sintieron algo extraño. No era miedo. Era reconocimiento. Como dos personas acostumbradas a ocultar quiénes eran realmente. Ayanokōji se sentó unas filas atrás. Eren volvió a mirar por la ventana. Pero una pequeña idea apareció en su cabeza. "Ese chico..." "No es normal." La profesora Sae Chabashira comenzó la presentación. Explicó el sistema de puntos. Las reglas. La convivencia. La libertad dentro del campus. Mientras la mayoría escuchaba emocionada... Eren analizaba otra cosa. Las reacciones. Quién sonreía. Quién fingía. Quién tomaba notas. Quién interrumpía. Quién quería llamar la atención. Era exactamente igual que antes de una expedición. Antes de salir fuera de las murallas también había personas así. Los optimistas. Los cobardes. Los egoístas. Los que morirían primero. No porque fueran débiles. Sino porque nunca entendían el campo de batalla. -Cada estudiante recibirá cien mil puntos mensuales. El aula explotó en alegría. Solo tres personas no reaccionaron. Horikita. Ayanokōji. Y Eren. La profesora sonrió. Era una sonrisa demasiado artificial. Eren lo notó enseguida. "Nos está poniendo a prueba." Al terminar la clase... Varios alumnos comenzaron a hablar entre ellos. Una chica de cabello rosa se acercó. -Hola. Soy Kikyō Kushida. Le ofreció la mano. -¿Y tú? Eren la observó. Sonrisa perfecta. Contacto visual perfecto. Tono perfecto. Demasiado perfecto. No respondió inmediatamente. Finalmente estrechó su mano. -Eren. -¿Solo Eren? -Sí. Ella soltó una pequeña risa. -Qué misterioso. Eren retiró la mano. "Está mintiendo." No sabía sobre qué. Pero lo hacía. Mientras abandonaba el aula... Sintió otra mirada. Ryūen Kakeru. Desde el pasillo del edificio contiguo. Sonreía. Una sonrisa salvaje. Como alguien buscando pelea. Eren sostuvo su mirada. Ninguno apartó los ojos. Después de unos segundos... Ryūen empezó a reír. -Interesante... Y siguió caminando. Eren no dijo nada. Pero recordó esa sonrisa. Había visto muchas iguales. En soldados. En criminales. En personas que disfrutaban la violencia. Aquella noche. Eren salió a caminar por el campus. Necesitaba entender dónde estaba. Mientras cruzaba un puente... Escuchó pasos detrás de él. No giró. -Puedes salir. El silencio duró unos segundos. Después apareció Ayanokōji. -Lo imaginaba. -¿Me seguías? -Sí. -¿Por qué? Ayanokōji lo observó con calma. -Porque eres extraño. Eren sonrió apenas. -Podría decir lo mismo. Ambos permanecieron frente a frente. El viento movía sus cabellos. -¿Has peleado antes? -preguntó Ayanokōji. Eren respondió sin cambiar la expresión. -Toda mi vida. -Se nota. -Tú también. Hubo un breve silencio. Entonces Ayanokōji preguntó: -¿Quién eres realmente? Eren levantó la vista hacia el cielo. Durante un instante recordó a Mikasa. A Armin. A Levi. A Hange. A todos los que ya no estaban. Después respondió. -Alguien que perdió. Ayanokōji no dijo nada. Porque aquella respuesta... No parecía una mentira. Cuando ambos se alejaron en direcciones opuestas... Una figura observaba desde la azotea. Sae Chabashira. -Ya empezaron... Murmuró. Después sonrió. -Este año será problemático. Muy problemático.
Hola. Esta es una historia alternativa de Attack on Titan y Classroom of the Elite. Mi intención es respetar la personalidad de los personajes y seguir el canon de COTE lo máximo posible mientras desarrollo a Eren dentro de la historia. Espero que disfrutéis de este proyecto. ¡Gracias por leer!