Capítulo 1: La nueva de Brooklyn

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6:45 am.

Un apartamento de 45 metros cuadrados. Dos cepillos de dientes en el lavabo. Ropa por todos lados.

-¡GABY! ¡Se te hizo tarde otra vez!

Aide estaba en la puerta con dos cafés. Llevaban 2 años viviendo juntas.

Gaby salió en filipina azul, pelo café claro a medio amarrar, tatuajes asomándose por la muñeca.

-Ya voy. Es mi primer día con la famosa Jefa Lancaster.

Aide le acomodó el cuello de la filipina y le dio un beso rápido.

-Te ves hermosa. Ahora vete antes de que te corra.

Gaby se rió, esa risa ruidosa que hacía temblar todo, agarró su mochila y salió corriendo. En el camino se manchó la manga con café.

8:03 am. Upper East Side Hospital.

La oficina de Elena Lancaster olía a perfume limpio y a orden. Todo blanco. Diplomas perfectamente alineados. Elena, 30 años, rubia, peinada, bata blanca impecable, blusa blanca, falda negra, estetoscopio negro Littmann, Jefa de Enfermería con Doctorado,Casada hace 4 años con Enrique. Vida perfecta.

Hasta que la puerta se abrió de golpe.

-¡Perdón! ¡El metro, Brooklyn, mi pareja que perdió las llaves!

Elena levantó la mirada de su tableta.

-¿Gaby Ponce?

-La misma. -sonrió Gaby agitada.

-Llegas 13 minutos tarde.

-Lo sé, no va a volver a pasar, jefa.

Elena se levantó. Alta. Formal. Fría.

-En mi hospital no se llega tarde, Ponce. No se viene con la filipina manchada. ¿Tu pareja también te va a justificar cuando se te complique un paciente?

Gaby se mordió el labio. Se miraron. Un segundo de más.

-No es un juego para mí, Dra. Lancaster. Es mi sueño estar aquí.

Elena sintió que su oficina perfecta temblaba por primera vez.

-Aula 3. Límpiate. Ahora.

Gaby salió. En el pasillo se tocó el pecho, pensó en Aide y en su café de la mañana.

¿Por qué no podía dejar de pensar en cómo esa rubia le había dicho hablado?

Adentro, Elena se sentó. Se miró el anillo de casada con Enrique.

EL AMOR FUERA DEL AULAHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora