Sombras sobre Polus| Capitulo 1

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MIRA (Modular Intelligence & Resource Administration): Megacorporación aeroespacial transcontinental dedicada a la exploración científica, extracción de recursos alienígenas y desarrollo de tecnología de propulsión de vanguardia. Opera bajo el lema de «Progreso y Futuro», financiando las expediciones más arriesgadas del universo conocido... a menudo ocultando los verdaderos peligros a su propio personal en las bases de avanzada.

La nave de desembarco atravesó la densa y turbulenta atmósfera del planeta helado, descendiéndolo todo entre ráfagas de viento polar hasta posarse suavemente sobre la plataforma de la Base de Investigación 05 en Polus. Al abrirse la pesada rampa metálica, un frío gélido levantó la nieve cenicienta alrededor de las grietas volcánicas que resplandecían con un tono carmesí.

Descendiendo de la lanzadera aparecieron los tres nuevos especialistas asignados a la estación: Naranja, Rosasío y Marrón.

Esperándolos al pie de la rampa se encontraba la capitana Banana, manteniendo una postura firme e impecable pese al viento cortante. A su lado, ajustándose el abrigo térmico sobre el traje con serenidad profesional, el administrador Gris sostenía su tableta digital.

—Bienvenidos a la Base de Investigación Polus —anunció Banana, proyectando su voz con autoridad sobre el rugido del viento—. Soy la capitana Banana. Aquí exigimos disciplina, precisión y respeto absoluto por las normas de MIRA. Este planeta es extremadamente hostil; cualquier descuido no solo cuesta créditos, cuesta vidas.

Gris dio un paso al frente, con actitud estrictamente formal.

—Yo soy Gris, el administrador general —agregó, revisando la lista de embarque—. Mi función es garantizar la eficiencia operativa de la base. Acompañenme. Les daré el recorrido de bienvenida por las instalaciones y los presentaré con el personal activo antes de que tomen sus puestos.

Gris comenzó el recorrido guiando a Naranja, Rosasí y Marrón hacia el interior del complejo bajo el domo térmico.

En el Sector de Comunicaciones y Telecomunicaciones, el equipo monitoreaba las frecuencias orbitales.

—Aquí tenemos a Guinda, nuestra operadora de satélite, y a Morado, nuestro ingeniero de sistemas —explicó Gris.

Guinda asintió cordialmente sin perder de vista los radares, mientras Morado ajustaba los paneles de circuitos de la antena con fría precisión técnica.

Continuaron hacia el Ala de Ingeniería y Mantenimiento, donde el operador Rojo y la ingeniera Coral revisaban la presurización de los generadores de la base.

—Rojo supervisa las transmisiones pesadas y Coral la infraestructura de contención —indicó Gris—. Les presento a la nueva tripulación: Rosáceo en ingeniería aeroespacial, Marrón en astronomía y Naranja en botánica y biología.

Rojo levantó la vista para asentir con frialdad formal, pero sus ojos se detuvieron un instante de más en Rosáceo La nueva ingeniera aeroespacial le dedicó una sonrisa breve y genuina al pasar por su consola, haciendo que Rojo tardara un segundo extra en volver a presionar los mandos de su equipo antes de aclararse la garganta y retomar el trabajo.

En la Estación Médica (MedBay), la doctora Cian preparaba los equipos de diagnóstico térmico.

—Cian está a cargo de la salud y respuesta biológica del personal —dijo Gris.

Cian les dio una bienvenida breve pero atenta, volviendo de inmediato a la calibración de los escáneres.

Llegaron al Laboratorio y Módulo Botánico de Campo. Allí se encontraban los científicos de la avanzada: Amarillo, Verde y Negro.

—Este es el departamento de ciencias —presentó Gris—. Amarillo lidera los análisis bioquímicos, Verde evalúa el impacto ambiental y Negro es científico especializado en análisis de campo. Y ella es Naranja, nuestra nueva botánica y bióloga.

Negro, apoyado contra la mesa metálica de muestras con los brazos cruzados, observó a la nueva especialista con una curiosidad mordaz.

—Una botánica y bióloga... Espero que tus muestras y cultivos no sean tan frágiles como el clima de este páramo —murmuró Negro con tono pausado y una leve sonrisa ladina.

—No te preocupes. Sé cuidar muy bien la vida orgánica que está a mi cargo —respondió Naranja con voz tranquila y firme, sosteniéndole la mirada con serenidad por un instante antes de continuar el paso.

A pocos metros en el mismo laboratorio, Amarillo y Verde repasaban las constantes químicas en sus monitores con total concentración profesional.

Al cruzar por la Cafetería, Bronce, el cocinero, preparaba las raciones calientes, saludando a los recién llegados con un asentimiento amable. Pasaron luego por el módulo de Administración y Geología, donde Blanco y Azul, representantes de Recursos Humanos, tomaban nota del registro junto al geólogo Rosa y a Lima, la jefa de seguridad que verificaba los cierres de las compuertas exteriores.

Al concluir la inducción, cada tripulante se dirigió de inmediato a sus respectivas áreas de trabajo. Naranja fue al laboratorio a organizar sus muestras biológicas y especímenes botánicos; Rosáceo caminó hacia los hangares para calibrar los motores térmicos; y Marrón subió a la cúpula de observación a afinar las coordenadas estelares. El resto del personal continuó enfocado en sus puestos: Guinda y Rojo en la señal de satélite, Morado y Coral en mantenimiento, Cian en el área médica, Amarillo, Verde y Negro en los análisis científicos, Bronce en la cocina, Blanco y Azul en los expedientes, Rosa evaluando la roca volcánica y Lima patrullando los pasillos.

Minutos más tarde, dentro de la Oficina de Mando Central de la base, las compuertas automáticas se cerraron, dejando en completo aislamiento a la capitana Banana y al administrador Gris. A través del cristal reforzado, ambos observaban la inmensidad del paisaje helado y las grietas de magma.

Gris cruzó las manos a la espalda, rompiendo el silencio mientras veía las lecturas térmicas del planeta en su tableta.

—Los nuevos especialistas ya se han integrado a sus áreas, capitana —dijo Gris en voz baja, asegurándose de que los canales de audio internos estuvieran completamente cerrados—. Sin embargo, las lecturas de la excavación en el pozo central siguen empeorando.

Banana se apoyó levemente sobre la consola principal, manteniendo la mirada fija en la nieve oscura y las grietas volcánicas que humeaban a lo lejos.

—Lo sé, Gris —respondió Banana con la voz cargada de gravedad—. La excavación desenterró algo que no debió salir del hielo. La junta directiva de MIRA nos ordenó integrar a Naranja, Rosasí y Marrón para contener el impacto antes de que sea demasiado tarde.

Gris ajustó sus gafas, con una sombra de preocupación cruzando su rostro habitualmente impasible.

—Ese planeta no es solo una mina de recursos, capitana... es una tumba. Y lo que sea que estuvo sepultado en el hielo de Polus ya despertó.

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esper0 que le gusten, es una inpiraci0n a1 1a serie am0ng us sh0w que me gust0 much0000 c0m0 a vari0s, esper0 que 1es guste, baaaaay

Polus|Among usHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora