Nunca pensé que mi vida diera un giro tan radical.
Pero así sucedió.
Quizá por eso, al enterarme de que Baekhyun y Chanyeol querían ser padres, tomé la decisión voluntariamente de ser madre sub.rogada.
Nadie se esperaba eso de mí.
Ni siquiera ellos dos pues, en el pasado, yo me había enamorado de ambos sin saber que eran una pareja de hombres gay.
Todavía recuerdo el día en que supe que estaban juntos. Había salido del restaurante antes de que terminara mi café. No fui capaz de despedirme siquiera.
Por otra parte, también recuerdo que fueron ellos los únicos que estuvieron conmigo cuando Bobby, mi pequeño hijo, enfermó, o cuando estuvieron a mi lado después de mi despido laboral. No habría suficiente para agradecerles.
Sin embargo, me di cuenta de lo tonto que era seguir guardando rencores innecesarios.
Así que, apenada, me acerqué a ellos con la intención de recuperar nuestra amistad.
Y así terminó siendo.
Ahora, meses más tarde, encontré una manera de poder demostrarles lo mucho que significó para mí el haberlos conocido y quererlos de una manera profunda.
Sabía que aquello sería difícil.
Pero valdría la pena el proceso para verlos felices.
Seguramente extrañaría a la criatura que pronto iba a existir.
Aun así, es un precio que estoy dispuesta a pagar.
Cuando me contactaron para concretar la cita en un hospital de California, no dudé en ir. Se notaban emocionados y no permitiría que fuera lo contrario, no yendo al lugar donde su sueño se convertiría en realidad.
Al llegar, ambos me recibieron con un fuerte abrazo. Les devolví el abrazo, tan emocionada como ellos.
–Y bien, ¿estás psicológicamente lista para esto? –preguntó Chanyeol.
–Sí, lo estoy. Aunque, para ser sincera, creo que voy a necesitar dos sesiones después de esto para poder sobrellevarlo.
–Vamos, sé que estás nerviosa pero lo harás bien. Cualquier cosa que vayas a necesitar sabes que cuentas con nosotros. –dijo Baekhyun quien, mientras me reconfortaba, posaba una de sus manos sobre mi hombro.
–Lo sé, pero mi familia cree que esto está éticamente mal. Y puede que sea así, pero...
–Pero nada. De cualquier manera, el proceso que hemos escogido no te afectará. -habló Chanyeol.
Respiré hondo y entramos al hospital.
El pasado volvió de golpe.
La primera vez que nos conocimos.
Las veces en que intenté conquistarlos a los dos, ignorando en ese entonces, el hecho que eran una pareja gay.
El tiempo que pasé detestándolos por algo tan natural como lo es el amor.
Quizás había llegado tarde, pero eso no me impedía querer hacerlos felices. Aunque eso no me incluyera románticamente ni de ningún otro modo.
Al menos podría darles algo con lo que ambos estarían bien y que mi conciencia estaría tranquila.
Mientras estábamos en la sala de espera, la recepcionista, una chica joven, nos brindó galletas de avena y hojuelas en lo que nos llamaban para realizar la implantación embrionaria. Nunca me había gustado esa combinación, pero los nervios me hicieron aceptar las galletas sin pensar demasiado.
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¡¡Sin nada más que perder!! (Chanbaek)
FanfictionA veces el mayor acto de amor puede que resulte en la más adorable de las escenas: una familia completa. Aunque en ocasiones no nos incluyen.
