Lee Minho es un chico bastante inteligente. Es el más avanzado de su clase y todos los profesores lo elogian seguido, pero Minho tiene un pequeño problema con nombre y apellido:
Han Jisung.
Han Jisung es un chico un año mayor que minho 17 años.
Jisung no era tan aplicado, pero tenía notas estables. Es uno de los más atractivos de su grupito de amigos llamados Los Rompeculos.
Suena raro, sí, pero se ganaron ese nombre por un rumor que decía que todos ellos tenían una verga extremadamente grande, capaz de satisfacer a cualquier chica y romperle el culo.
Jisung era más popular entre las chicas por ser cachetón y tener músculos definidos, pero eso no lo salvaba de que los profesores le tuvieran cierto odio por sus actitudes en clase.
-Bien, eh... Han Jisung, ¿no? Nos vemos nuevamente. Ahora, ¿qué hizo? -dijo el director, hojeando un libro de incidentes y actas-. Aquí dice que le gritó "puta" a su profesora. ¿A qué se debió eso, joven Jisung?
Jisung volteó la cabeza con un poco de molestia.
-Puso un examen sorpresa, no avisó. Tipo, ¿por qué? No me gustan esos jumpscares escolares. Ni siquiera estudié, por eso le dije así. Es la verdad.
-Bien, Jisung, no me sorprende que tu historial en el libro de incidentes y actas sea bastante largo.
Largo mi pene, pensó Jisung.
-Joven Jisung, ¿sí sabe que aunque tenga una nota estable en sus demás asignaturas, la más decaída es Matemáticas? Y sumándole sus actitudes, no es como si lo fuera a pasar de año fácilmente.
-Le pondré un tutor para que mejore su nota en Matemáticas. En cuanto a su comportamiento, vaya mejorándolo si no quiere acabar en detención nuevamente.
-¿Y qué tutor me asignará? -preguntó el rubio.
-Lee Minho.
-¡ESPERE! ¿ESE MARICA? -gritó abruptamente.
-Cálmese, joven. No le di una noticia tan extravagante para que actúe así. Por favor, cálmese o se llevará un acta por alboroto -dijo el director, anotando algo en un papel.
-Tome.
Le entregó un papel a Jisung con el número de Minho.
-Llámelo. Él ya sabe que lo asigné como tutor. El dirá a qué hora está disponible. Puede retirarse.
Jisung agarró el papel con molestia, tomó su bolso, se lo colgó al hombro y se fue.
-La suerte me persigue, pero creo que voy más rápido.
Dijo eso mientras llegaba junto a su grupo de amigos.
-Hey, Jisung, ¿qué pasó ahora? -dijo Changbin con curiosidad, dándole un golpe leve en el hombro.
-Nada importante. Me asignaron un tutor.
-Uy, ¿y a qué viejito te asignaron? Si tiene plata lo puedes agarrar como sugar daddy. Premio doble: te enseña y te mantiene -dijo Felix, riendo levemente.
-No es ningún viejito. Por desgracia, creo que un viejito sería mejor. Me asignaron a Minho.
-¿Ese marica? -dijo Jeongin con un cigarro en la boca-. Vaya que la suerte te persigue, pero tú vas como treinta pasos por delante de ella.
-Eso pienso. No me lo recuerdes.
-Y bueno, dejando de lado ese tema, ¿irás? -preguntó Bang Chan, esperando una respuesta.
-Meh, ni siquiera sé. Supongo que tengo que ir. No quiero pasar mis vacaciones encerrado escuchando a la profesora con su charla oriental y molesta, recalcando a cada segundo por qué reprobamos -respondió Jisung.
-Bueno, yo ya me voy. Iré a buscar a ver si ese Minho está o ya se fue de aquí.
Todos se despidieron y Jisung se fue a buscarlo.
Pasó varios minutos recorriendo toda la escuela. Ya pensaba que el chico se había ido cuando pasó por su salón. Se devolvió al ver a un chico de cabello marrón oscuro dibujando con unos audífonos puestos.
-Con que aquí estás -dijo entrando al aula.
Se acercó a la mesa del pelinegro y le sacó los audífonos.
-¿Qué dibujas?
-¿Eh? Ah, ¿tú eres Jisung, no? -preguntó Minho con duda, dejando de dibujar.
-Sí. Supongo que ya sabes por qué estoy aquí.
-Sí. Bueno, tengo que darte tutorías de Matemáticas. Mira, estoy desocupado hoy por la tarde. Puedes venir como a las cinco de la tarde a mi departamento -dijo Minho, guardando sus cosas en el bolso.
-Está bien. Pásame tu dirección, número y piso del departamento -dijo Jisung, sacando su celular.
-Piso 7, apartamento 14, edificio XXX.
-Ya lo anoté. Iré a las cinco entonces.
-Está bien, te espero -respondió Minho, agarrando sus audífonos de las manos de Jisung, colocándoselos en el cuello y retirándose-. Adiós.
Minho odiaba a Jisung. Odiaba sus cachetes regordetes, su forma de reír, esos ojos brillantes como tapioca que tenía y, sobre todo, odiaba tener que estar enamorado de él.
Mentiría descaradamente si dijera que no quería darle tutorías, pero, oh Dios, solo pensar en tener al mismísimo Han Jisung en su casa enseñándole Matemáticas lo hacía pensar cosas tan obscenas.
Desquitaba sus ganas dibujando esos pensamientos en una libreta que no dejaba que nadie tocara por nada del mundo. No permitía ningún tipo de contacto con ella era su reliquia más preciada y secreta.
Cuando Minho le dijo a Han que lo esperaría en su apartamento a las cinco, sabía que no dejaría pasar la oportunidad si se le presentaba, de recrear todo lo que había imaginado.
Y claro que lo iba a cumplir.
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•Tutorías Con Lee minho•
General FictionLee Minho,un chico de apenas 17 años es muy inteligente y el más elogiado por sus profesores, un día lo asignan para darle tutorías a Han Jisung pero tiene un problema que odia, esta enamorado de él
