Kitty Gang podía sentir todavía el calor en sus nudillos, un cuerpo inconsciente yacía a su lado bajo la lluvia a lado del almacén, esperando, lejos de la carretera en medio de los árboles, perfecto para una entrega, su largo cabello estaba empapado, su chaqueta se arruinaría, sus pantalones de cuero tenían un poco de sangre, pero al menos había una roca lo suficientemente cómoda para sentarse.
No sabía que era lo que querían con el chico a sus pies, no preguntó, no era asunto suyo, no podía ser nada bueno, eso era un hecho, pero pronto el rostro lloroso a su lado no lo podría ni recordar, olvidaría los gritos, las suplicas, estas serían reemplazadas por unas nuevas.
No es que realmente le importara, no lo hacía.
Este era Kitty Gang, todo lo que era.
Escuchó autos acercándose y levantó la vista lentamente hasta que tuvo las luces directo en su rostro, iluminando sus facciones, sus ojos sin expresión, sus labios rosados y temblorosos por el frio que no terminaba de sentir.
Dos personas bajaron, solo del auto que iba al frente. Dos alfas.
— Ahí lo tienen — dijo señalando el bulto a su lado sin dejar de ver a ese par — pero aún no veo la transferencia bancaria
Uno de ellos sonrió, con confianza, compartió una mirada con su compañero y avanzó confiado hasta quedar a solo dos pasos de Kitty.
— Me temo que hubo un cambio de planes — dijo uno de ellos al tiempo que más hombres bajaban de los otros autos, era cuatro autos en total y en cada uno venían tres, que hicieron que sus aromas llegaran a Kitty intentando intimidarlo
— Cuéntame sobre eso— dijo Kitty con un tono coqueto y adoptando una postura más relajada, sus codos habían estado apoyados en sus rodillas, ahora sus palmas estaban atrás sirviendo como apoyo, no sin antes haber pasado sus dedos por su cabello llevándolo todo hacia atrás
— Creo que te va a gustar— le respondió el otro— el jefe cambió de opinión, no te dará el dinero, pero podemos pagarte con servicios, un omega como tú debe ser exigente— barrió su cuerpo con los ojos, Kitty sonrió de lado
— ¿Y creen que ustedes son suficientes? — preguntó Kitty
— Tranquilo... nuestros amigos también están aquí para ti
La suave risa de Kitty los desequilibró, sonaba casi inocente, y de no ser Kitty Gang de quien se trataba no los hubiera hecho estremecer de aquella manera. Pero alrededor no se observaba ningún arma ¿con que podría defenderse? Ellos estaban armados hasta los dientes, Kitty era un omega, ellos alfas, estaban confiados en las ventajas que creían tener.
— Creo que podrían— dijo— pero tal vez me decepcionen, no se sientan mal si es así
— Tranquilo, daremos nuestro mejor esfuerzo— uno de ellos se acercó, lo suficiente para que Kitty sintiera su aliento en su rostro y para que una de sus manos tomara cómodamente su cuello y apretara preciso, para tenerlo controlado allí, porque cualquier movimiento era doloroso y lo sabía.
— Pero antes— sonríe— debería decirles que el tiempo se les está acabando, la entrada del camino estaba cubierta de bombas magnéticas, suficientes para volar todo este lugar en pedazos y a nosotros también, y no piensen en correr, alrededor hay minas, pero si gustan hacerlo... hace mucho no veo a alguien volar en pedazos
— Estas mintiendo— escuchó una voz del grupo — tú también morirías
— ¿Y tú crees que eso me importa?
Miedo, desesperación y tristeza se hizo presente en el ambiente, soltó al tipo que sostenía y cayó casi inconsciente, otro de ellos revisó los coches y comprobó que lo que él decía era cierto.
— ¿Por qué? — preguntó en el suelo luego de toser
— Porque esto podía pasar— dijo serio— Y tuve razón... Llama a tu jefe ahora mismo si no quieren morir tan jóvenes
El tipo tomó su teléfono tembloroso, probándole a Kitty una vez más lo débiles que son los hombres ante la muerte.
Divertido.
Casi lo era.
— Que tal Shensine — sonó jovial— las basuras que mandaste están a punto de explotar y aún no recibo mi dinero ¿Qué crees que debería hacer? ¿Volarlos en mil pedazos o enviar toda la evidencia que poseo al público?
— Ningún medio hará nada contra...— comenzó a despotricar aquel prepotente político
— No dije medios ni autoridades, a ellos los puedes comprar, no al público, todo el mundo compartirá las perversiones del candidato presidencial que apunta a ganar y no veo los números aumentar en mi cuenta bancaria...— su sonrisa creció y aún más cuando le llegó la alerta del dispositivo— no, quiero el doble, por la mierda que intentaste
— No voy a darte un carajo
— Bien, tengo todo aquí, antes de morir será bueno llevarte conmigo— el dinero llegó de inmediato— nunca vuelvas a contactarme— colgó el teléfono y se lo entregó de vuelta a su dueño
Todos lo miraban pasmados, Kitty se sentía, como siempre, poderoso.
— Bien, ahora desactiva todo— pidió uno
— Déjame irme primero, discúlpame, pero no confío en ustedes, sepan comprender, y si alguno piensa seguirme...
— Si, sí, todos explotamos— interrumpió otro
Kitty entró en el almacén, los hombres afuera aún tenían miedo.
Kitty escuchó la explosión desde el sótano.
Él jamás prometió que los dejaría con vida.
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A veeeeeer
Gracias por leer <3
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Síndrome de Lima | YM Omegaverse
FanfictionEl síndrome de Lima, opuesto al síndrome de Estocolmo, ocurre cuando el secuestrador comienza a empatizar con la víctima.
