Entre el hielo, los tribunales y una universidad donde todos creen saber quién es ella, Avery Delacroix llega a Briar University intentando empezar de nuevo lejos de las cámaras, la presión mediática y los secretos que arrastra desde hace años.
Frí...
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Prologue
Avery Delacroix nació en una de las familias más influyentes de Boston a los meses de nacer se mudaron a Providence .
Su padre, Richard Delacroix, era uno de los abogados corporativos más reconocidos del estado y socio principal de un prestigioso bufete internacional.
Su madre, Eleanor Delacroix, era cirujana cardiovascular y parte de la junta médica de uno de los hospitales privados más importantes de la ciudad.
Su hermano mayor, Ethan Delacroix, siguió el camino de su padre desde muy joven y, antes de los treinta años, ya trabajaba dentro del bufete familiar.
La familia Delacroix tenía dinero, reputación y reglas.
Demasiadas reglas
Desde pequeña, Avery creció rodeada de expectativas imposibles. Las comidas familiares parecían reuniones empresariales y cada conversación terminaba girando alrededor del futuro, el apellido y la perfección. Se esperaba excelencia académica, comportamiento impecable y control absoluto de las emociones. Los errores no existían dentro de esa familia.
Pero Avery encontró una manera de escapar de todo eso.
El hielo.
Tenía apenas cinco años cuando entró por primera vez a una pista de patinaje y entendió que ahí era el único lugar donde realmente podía respirar. El patinaje artístico se convirtió rápidamente en toda su vida. Pasaba horas enteras entrenando, participando en competencias y perfeccionando cada movimiento hasta el cansancio. Con el paso de los años también comenzó a practicar patinaje artístico sobre ruedas, destacándose en ambas disciplinas gracias a una disciplina casi obsesiva.
A los seis años conoció a Hannah Wells.
Fue durante el primer día de primaria en una pequeña escuela de Providence, luego de que la familia Delacroix se mudara temporalmente por trabajo. Hannah era completamente distinta a Avery. Más cálida. Más emocional. Más libre. Mientras Avery vivía encerrada entre horarios, competencias y expectativas familiares, Hannah vivía rodeada de música, letras y melodías escritas en cuadernos gastados.