Prólogo.
«___° ° °___»«___° ° °___»«___° ° °___»
"¿Hermes?"
Narra: Telémaco.
—¿Hermes?—
—¿Sí?—
En ese entonces, éramos adolescentes irresponsables. Bueno, yo tenía doce recién cumplidos y estaba en sexto. Hermes tenía quince. Perdió octavo y estaba cursándolo otra vez.
Estábamos en su habitación, recostados en su cama. Su madre trabajaba tiempo extra hoy, entonces estábamos solos en la casa de la señora Maia.
—¿Tú crees en que... las amistades duran para siempre?
Hermes se quedó callado. Sí, sabía que solía evitar las preguntas que lo hacían indagar. No le gustaba pensar mucho. Siempre decía que terminaba dirigiéndose a otros temas en su mente y que nunca podía prestar atención al tema principal.
Pero, hoy, fue algo diferente.
—No lo sé —respondió—. Puede ser. Depende de cómo siga todo, ¿no es así?
Solté un sonido de reconocimiento. Esa no era la respuesta que esperaba. Pero, al menos, no fue uno de esos clichés que siempre terminan en mentiras.
—¿Por qué lo preguntas? —cuestionó después de un rato de silencio.
—Porque yo no quiero dejar de ser tu amigo por una tonta pelea.
Hermes sabía por qué decía eso. Hoy, en el instituto, dos de los amigos de Hermes —Afrodita y Hefesto (quien era su hermano)— empezaron a pelearse porque Afrodita pasaba más tiempo con Ares —otro hermano de Hermes— que con Hefesto, quien era novio de ella.
—Telémaco, eso es diferente —dijo Hermes, con una sonrisa leve—. Es obvio que Afrodita le está poniendo el cacho a Hefesto.
—Pero eran amigos, ¿no? —Hermes asintió—. O sea que lo mismo nos puede pasar a nosotros.
—¿Dices que me vas a poner el cacho? ¿Con quién? Quiero ver si es mejor que yo —dijo Hermes, en tono fingido de dolor y picardía.
—¡Hermes! —lo reprendí, él soltó a reír—. ¡Esto es diferente a eso!
—¡Pues nos estás comparando con ellos! ¿Cómo no quieres que llegue a esa conclusión?
—Ya. Esto es serio —ni yo podía contener la risa.
—Bien, bien. Entonces, voy a ser serio.—
Hermes me sujetó las manos entre las suyas, rodando en la cama para mirarme a los ojos. Estábamos cara a cara. Muy cerca.
—Yo nunca podría dejarte —dijo, en voz baja—. Eres mi mejor amigo, Telémaco. Desde esa vez que te patearon la maleta en quinto grado y yo, en vez de defenderte, lo empeoré —eso último ya lo dijo con más diversión y menos seriedad.
—Íbamos bien, pendejo. Pero creo que te falló una neurona a mitad de frase.—
—Bueno, el punto es —respondió, con una sonrisa suave y pícara—, que me ofende que estés dudando de mi capacidad para mantener amistades. En especial la que tenemos. Ya llevamos, ¿Qué, seis años siendo mejores amigos ya?
YOU ARE READING
Give Me Time [Hermaco Modern AU]
Fanfiction¿Qué haces cuando la persona que más dañó tu vida vuelve... cuando ya aprendiste a vivir sin ella? "Sé que dejamos de hablarnos hace como cuatro años y varios meses pero... ¿Podrías dejarme quedar en tu apartamento por una temporada?" Una petición a...
![Give Me Time [Hermaco Modern AU]](https://img.wattpad.com/cover/410631518-64-k475530.jpg)