PROYECTO QUIMERA. 1

6 2 0
                                        

Título: ecos de la Noche

​La noche en la ciudad de Neo-Veridia era un tapiz de luces de neón y sombras densas. En el piso 42 de la Torre Omnicorp, el Dr. Elian Vance, un genetista con un pasado borroso y una obsesión por la perfección, se encontraba solo en su laboratorio. Las pantallas mostraban secuencias de ADN complejas e inestables. Vance, con un traje impecable y una mirada que oscilaba entre la genialidad y la locura, se ajustaba la corbata obsesivamente. -image_1.png
​-El Proyecto Quimera está casi listo -susurró para sí mismo, su reflejo en el cristal revelando una ambición contenida-. No es solo ciencia, es arte. Es evolución.
​A kilómetros de allí, en un bar subterráneo lleno de humo y la música ensordecedora de sintetizadores, un ex-agente de operaciones encubiertas, Jack Carter, se encontraba de pie, con un traje oscuro y la mirada fija en el fondo de su vaso. Había sido testigo de los horrores que el hombre podía infligir en nombre del progreso. -image_2.png
​-Me dijeron que Omnicorp estaba buscando una 'auditoría de seguridad' -le dijo a un informante borroso-. Pero sé que están ocultando algo más grande. Algo inhumano.
​El informante asintió nerviosamente. -Vance está detrás de esto, Carter. Dicen que ha creado algo... o alguien. Y que se ha escapado.
​Mientras tanto, en un orfanato abandonado en las afueras, lejos de la mirada del mundo, un ser solitario despertaba. No era ni hombre ni bestia. Su piel era pálida y suave, pero sus orejas puntiagudas y su hocico chato lo marcaban como algo diferente. Un experimento. El primer éxito de Vance, o su primer error. -image_0.png
​El ser, al que Vance había llamado "Sujeto 0", miraba a su alrededor con ojos cansados, llenos de un miedo y una melancolía que ningún animal debería conocer. Tenía una pequeña marca en el torso, una cicatriz que no recordaba cómo había conseguido. Había escapado, pero ¿adónde?
​De repente, una sombra se cernió sobre él. No una sombra de la noche, sino algo más oscuro. Vance y sus "creaciones" no estaban solos. El Proyecto Quimera no era el único secreto que Omnicorp había estado guardando. Y los fantasmas del orfanato no estaban muertos.
​Un grito desgarrador resonó en el edificio vacío.
​Al día siguiente, los titulares de Neo-Veridia estaban llenos de informes sobre una "falla del sistema" en el orfanato. Carter, con la sospecha grabada en su rostro, se dirigió hacia la escena. Sabía que no era un accidente. Y Vance, en su laboratorio, sonreía mientras ajustaba su corbata por última vez.
​-Que empiece el juego -dijo-. El mundo no está preparado para lo que viene.

Proyecto Quimera Stories to obsess over. Discover now