-CAPÍTULO 1: ENTRE EL QUERER Y NO QUERER-
El sótano era un asco total literal. Olía a humedad, a óxido y a una mortecina apestosa que te cierra la nariz, una mezcla que te revolvía el estómago apenas ponías un pie ahí. En el centro, bajo una luz amarillenta que parpadeaba, **Moxie**,el refresco que nadie recuerda por ser...olvidado. Estaba amarrado a una silla de metal que rechinaba con cada movimiento desesperado que hacía. El pobre tenía su traje de viejo todo arrugado y el sudor le bajaba por la frente, empapándole la camisa de cuadros del siglo de la prehistoria,creo que mi abuelo es mas joven que moxie.
—Por favor... no me hagas esto, te lo suplico —susurró Moxie. Estaba temblando como un idiota, con los ojos bien abiertos por el puro terror.
De las sombras, caminando con una elegancia que daba escalofríos, salió el tipo del traje blanco. No se le veía la cara por la mascarilla negra y unos lentes de sol que gritaban lujo, pero cuando habló... Dios.... Tenía una voz demasiado sexy, grave y lenta, de esas que se te meten por los oídos y te dan escalofríos en toda la espalda o simplemente te seduce.
—Shhh... tranquilo, relájate —dijo el villano. Tiene una habla que hace que quieras hacer lo que esta ordenando... Se acercó tanto que Moxie podía oler su perfume caro y muy varonil, un aroma frío que no pegaba nada con ese lugar mugriento.
Sacó un cuchillo plateado, una hoja delgada que brillaba con la luz amarillenta y mugrosa del lugar. Con una lentitud que era pura tortura, pasó el filo por la garganta de Moxie, apenas rozando la piel. El pobre viejo se puso súper nervioso, respirando como si ya viera la vida misma, mientras sentía el frío del metal amenazando con cortarlo en cualquier segundo. El villano jugaba con el cuchillo, subiendo y bajando por su cuello como si estuviera acariciándolo, disfrutando de cada del miedo que daba el viejo idiota.
—Eres tan... antiguo, Moxie —susurró el villano,con esa voz sexy pero fria, acercando su mascarilla al oído del viejo—. El mundo ya no quiere sabores raros ni recetas de hace cien años. El mundo quiere algo limpio. Algo transparente. Algo que no deje rastro. Y que no tenga sabor
—¡Vete al puto infierno, pedazo de mierda! —gritó Moxie, pero se le quebró la voz como a una niña cuando el villano presionó un poquito más la punta del cuchillo justo debajo de su barbilla, obligándolo a mirar hacia el techo.
—Qué desperdicio de gas...Y de mi tiempo —rio el tipo con esa voz varonil, y entonces encendió la máquina. El sonido de los tubos succionando la vida de Moxie llenó el cuarto. El hombre se fue quedando pálido, perdiendo todo su color, sus venas se volvieron blancas hasta que solo quedó un cuerpo vacío, plano y sin alma sobre la silla de metal...Una tortura epica.
De repente, una puerta metálica al fondo se abrió con un chirrido insoportable. Una mujer bajita, con un vestido de flores pasado de moda y el pelo recogido en un moño tieso, entró caminando con pasos torpes. Era **Tab**, una de las bebidas más ancianas del sector, conocida por ser una chismosa de primera que siempre andaba metiendo las narices donde no la llamaban...como tu vecina del afrente.
—¡Pero qué es este escándalo! —chilló la anciana, tapándose la nariz con un pañuelo de piolin—. ¡Y este olor! Huele a jarabe quemado, ¡es una falta de respeto para el vecindario!
Tab sacó de su delantal un **Nokia 1100** viejo y despintado. Con sus dedos temblorosos intentó poner la cámara para grabar.
—¡Esto va para el grupo de Facebook! ¡Ya verán cuando llame a la policía por este cochinero,huele igual que el cuarto de mi nieto!
El villano sexy ni siquiera se movió, pero de la oscuridad detrás de la anciana emergió otra figura encapuchada. Antes de que Tab pudiera presionar un solo botón, una mano enguantada le rodeó el cuello y le doblo el cuello haciendo que Tab se muera. No hubo gritos, solo el sonido del Nokia cayendo al suelo y rompiéndose en mil pedazos. La encapuchada le quitó la vida a la anciana en un segundo, dejando su cuerpo plano junto al de Moxie.
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BLOOD & BUBBLES: THE CRYSTAL PACT
Mystery / ThrillerEn el corazón de Atlanta, el imperio más dulce y famoso del mundo se está desmoronando por la culpa de alguien misterioso que se funde en las sombras. Coca-Cola, la reina indiscutible del mercado, parece tenerlo todo: un trono de cristal, una elega...
