Tres Despertares

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El Doctor Alan Norton vive en un mundo idílico donde no hay guerras, hambre y miseria

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El Doctor Alan Norton vive en un mundo idílico donde no hay guerras, hambre y miseria. Pero en su mente aguda sabe que todo es una ilusión que oculta una realidad espantosa.

El sol matutino en Portland tenía un tono dorado y suave, una luz filtrada que parecía prometer un hermoso dia. El Dr. Alan Norton se reclinó en la mesa de su cocina; el aroma sintético del café era delicioso. Su esposa, Linda, de piel inmaculada y belleza singular, besó su frente antes de unirse a sus hijos, Billy y Carly. -Otro día de "Paz Radiante" querido- susurró Linda, con una voz que era melodía pura.

En el mundo de ahora todo es perfecto: paz mundial, progreso económico, fin de la pobreza, desarme nuclear y recuperación de la biosfera. Los avances de la IA han logrado que muchos ni siquiera tengan que ir a trabajar porque ahora la mayoría de los empleos son remotos.

La vida de Alan es perfecta: una bella esposa y unos maravillosos niños; su empleo como consultor médico en Pharmatech le permite tener un salario muy lucrativo para darse una vida muy cómoda y llena de lujos. Sin embargo, nada es perfecto.

Alan comienza a tener dudas; para él todo es demasiado bueno para ser verdad. Acostado en su cama, en las noches junto a su esposa, Alan sueña con un mundo más "normal" con guerras, hambre, miseria, enfermedades y crimen por todas partes. En uno de sus sueños se ve a sí mismo viendo las noticias donde hablaban sobre la invasión de Rusia a Ucrania en el 2022.

Alan no recuerda que tal guerra haya sucedido porque Rusia y Ucrania lograron alcanzar la paz antes de que estallase el conflicto. Pero no solo se trata de sueños; el problema está en que Alan recuerda ese mundo tan diferente al actual. ¿En qué instante el mundo se convirtió en una utopía? ¿Cómo conflictos de décadas se lograron resolver en tan poco tiempo? ¿Por qué nadie extraña ni recuerda un mundo lleno de dolor y sufrimiento? La duda era un gusano metafísico que roía la fibra de la realidad. La verdad no era bella, era caótica, y esa verdad lejana, le parecía más real que esta idílica existencia.

I. Primer despertar

Esa noche, cerró los ojos en su cama, y la suave seda sintética de sus sábanas se sintió como una paca de estopa sucia. El silencio perfecto de Portland fue inundado por un chirrido agudo que no estaba en el aire, sino en la base de su cráneo. Luego, nuevamente comenzó a soñar y esta vez ese sueño lo golpeó con la fuerza de un disparo. Ya no era 2022, era finales de 2026. En su sueño se vio en una habitación oscura viendo un televisor con la pantalla rota; cubierta de ceniza y polvo, mostraba un noticiero con un titular aterrador: "3i/ATLAS Confirmado: Objeto Anómalo en Órbita Polar".

El objeto era de una geometría que destrozaba la lógica. Era alargado, sí, como un cigarro monumental de 15 o 20 kilómetros, pero la escala no se podía comprender. Su superficie no era metal ni roca, sino una biomasa marrón que palpitaba.

Luego vio las esporas: diminutas como granos de polen, cayendo como nieve lenta sobre la población en pánico. Las visiones se aceleraron: las esporas estaban en todas partes, de repente los hospitales repletos, la gente reportando una "Paz Radiante" insoportable, la sensación de que todos los problemas eran triviales. Luego, los bultos: las protuberancias de color marrón venoso que surgían en la base de los cráneos de las víctimas y que en cuestión de días crecían hasta abarcar toda la espalda.

No Somos Nada. Relatos cortos de terror Stories to obsess over. Discover now