Prólogo

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— A que no sabes quién viene – dijo la mujer apoyandose en el marco de la habitación del chico.

El rubio respondió sin sacar la mirada de su computador, donde se podía ver una serie de ex-parejas reencontrándose luego de tiempo separadas — ¿Quién?

— El amigo de tu hermano – sacudió el paño de la limpieza y empezó a doblarlo sobre sí.

— ¿Quién? – Esta vez se volteó a mirar a su madre con una notable pizca de interés.

— Mañana va a tomar un avión y nos ha pedido-

Fue interrumpida.

— Pero ¿Quién?

— Minho.

— Ah Minho.. – la sonrisa le apareció demasiado rápido. Sospechosamente rápido.

— ¿Qué te pasa? – su mirada de amor hacia su querido retoño, se transformó en deshonra y una decisión tomada: lo iba a desheredar. – ¿Te gusta?

— Nada, bienvenido sea Minho – sonrió aún más y mordió su labio levemente mientras se giraba a mirar Ex-Change, su madre nunca vió tanto brillo en sus ojos.

— Jisung ten cuidado, eh.

Soltó una risita y miró a su madre con inocencia — Que tenga cuidado ¿De qué?

Ignoró su pregunta y siguió con su reportaje — Se va a quedar una noche – la cara de su hijo empezó a retorcerse de la emoción, vio como el joven se tapaba la boca, como si eso fuera a tapar algo, y sonreía aún más — Ay dios mío esa cara.. ¡Ni te acerques a él!

— No voy a hacer nada, mamá – soltó entre risas

— Pero mírate la cara, se te ha iluminado.

Jisung miró el techo de su habitación mientras se mordía ligeramente el labio, su madre sentía que veía a una colegiala teniendo su primer amor.

En dos segundos cambió su cara a un puchero — Es que está muy bueno..

— Ya sé que está bueno, pero hazme el favor – cada vez elevaba más y más su voz, no sabía si era el asco de siquiera imaginarse lo que podía pasar o preocupación por la virginidad de su pequeño niño de tan solo 21 añitos.

— No voy a hacer nada, de verdad – fingió seriedad.

La mujer se rindió, no le creía, pero insistir iba a ser peor. Recogió el paño que en algún momento de la conversación soltó por el enojo, y con un suspiro más dijo — ¿No tenías nada que hacer mañana?

— No, no, yo lo espero.

— Justo no tenías nada que hacer, qué casualidad.

— Yo lo espero y le doy la bienvenida.

El disgusto le subió por la espalda, la cara de lujuria mezclada con nerviosismo de Jisung era algo que no quería ver.

— ¡Ni mirarle Han Jisung!

Esa Noche - MinsungDonde viven las historias. Descúbrelo ahora