Capitulo 1

3 0 0
                                        


No es mi primer día mal

Este es mi primer día escribiendo, pero no es mi primer día sintiéndome mal.

Decidí empezar este libro hoy, no porque hoy haya comenzado mi dolor, sino porque hoy me siento lo suficientemente consciente de él como para mirarlo de frente. Tal vez escribir sea mi manera de entender qué está pasando conmigo. Tal vez sea mi manera de sobrevivir.

Si alguien llega a leer esto algún día, quiero que sepa algo desde el principio: no escribo desde un lugar de sabiduría. Escribo desde la confusión. Desde la tristeza. Desde un lugar donde todavía no sé si voy a sanar.

Hoy soy una persona deprimida.
No lo digo como una metáfora. Hace algunos meses fui diagnosticada con depresión.

Pero mi historia no empieza ahí.

Empieza con decisiones equivocadas, con amores que van y vienen, con silencios, con miedo a estar sola y con la sensación constante de no saber exactamente qué quiero de mi vida.

Hoy, por ejemplo, me siento sola.
Tan sola que a veces pienso que quisiera desaparecer.

No morir exactamente... solo desaparecer por un momento. Dejar de sentir este peso en el pecho.

Hace unos meses terminé con mi ex pareja. En este libro lo llamaré Adrián. Nuestra relación fue intensa, complicada y llena de idas y vueltas. Pero esa historia la contaré después.

Después de esa ruptura comencé a salir con alguien más. Lo llamaré Mateo.

Mateo llegó en un momento en el que yo ya estaba rota. Y aunque intenté convencerme de que estaba bien, la realidad es que llevaba meses completamente confundida sobre lo que quería y sobre quién era yo en ese momento.

Hoy pasó algo que volvió a romperlo todo.

Adrián me dejó otra vez.

Si soy honesta, ya ni siquiera sé cuántas veces han sido. Tal vez diez. Tal vez más.

Él siempre decía que yo era una persona difícil de querer. Complicada. Y en días como hoy no sé si tiene razón o si simplemente somos dos personas que nunca supieron cómo cuidarse.

La verdad es que cometí un error.

Mientras Adrián y yo no hablábamos, estuve con Mateo. Estuvimos juntos sexualmente y ni siquiera usamos protección. Cuando Adrián me preguntó si había pasado algo entre Mateo y yo, me lo preguntó varias veces... y yo lo negué.

Mentí.

Mentí porque tenía miedo.
Miedo de perderlo otra vez.

Con el tiempo logré terminar definitivamente con Mateo y Adrián y yo comenzamos a hablar de nuevo. Poco a poco volvimos a acercarnos. Parecía que estábamos intentando otra vez.

Hasta que él descubrió todo.

Revisó mi celular y encontró la verdad que yo no fui capaz de decirle.

Intenté explicarle.
Intenté disculparme.
Intenté rogarle que me escuchara.

Pero su decisión ya estaba tomada.

No quería estar conmigo.

Y aunque una parte de mí entiende perfectamente por qué... otra parte de mí no puede aceptar que esta sea realmente la última vez.

Lo extraño.
Lo extraño hoy y siento que tal vez lo extrañe siempre.

No sé si escribir este libro me ayudará a sanar. No sé si alguien alguna vez lo leerá.

Pero me gustaría pensar que algún día, en algún lugar, alguien que esté pasando por algo parecido pueda encontrar estas páginas y sentirse un poco menos solo.

Tal vez este libro se convierta en una novela.
Tal vez sea simplemente el registro de una vida confundida.

Pero hay algo que sí sé.

Me gustaría que algún día Adrián lo leyera.

Y que entonces entendiera todo lo que pasó dentro de mí.

¿Que pasó contigo? Stories to obsess over. Discover now