❦✶Uno✶❦

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Entre los Caballeros existía uno en especial que destacaba entre todos; alguien con un carácter optimista y brillante que logró convertirse en general.

El general Sonic, alguien con un carácter optimista y amigable, capaz de formar amistades en las peores circunstancias. Incluso en momentos de Guerra trayendo a varias personas a su bando. Si alguien le preguntara al ejército qué lidera, estos le dirían que el general Sonic es cálido como un sol en medio de una noche lluviosa y tormentosa; alguien tan radiante que su sola presencia Fue suficiente para levantar el ánimo de varios hombres ya caídos. alguien tan inmenso alguien tan único...eso era para la gente del Batallón.

Pero un día, cuando se alistaron en armas para la guerra dejando su país por varios días, ese Sol tan radiante, esa sonrisa tan moralista y esa personalidad optimista...un día se apagaron, dejando a la gente desconcertada dejando a los soldados aterrorizados.

¿Cómo es posible que el sol que ellos seguían, Incluso si no amaban al reino, se había apagado? ¿Cuáles fueron las circunstancias? ¿Por qué rayos alguien que había llegado a los corazones de los soldados, alguien que había hecho que el pecho de muchos volviera a latir para poder volver a defender a su país, ese mismo ser dejará de ser quien alguna vez fue?

Mi dulce amado...extraño la suavidad con la que deseaba cada amanecer para verte a mi lado, extraño los días en que mis ojos inundados de sueño, solo necesitaban verte para despejarlo, porque él solo verte era como tener la bendición de un ángel.

"El general Sonic se ve tan devastado." murmuró una voz Demasiado joven entre los soldados.

"Lo sé, Tails." estaba preocupada, desde que tiene uso de razón, su general fue el amanecer del escuadrón, la luz de Esperanza que todos necesitabamos, el amanecer entre la oscuridad...nuestro despertar entre tanta crueldad.

Miró el amanecer con melancolía y lo llevó a un sueño lejano; a una realidad que ya no tenía presente, a un sueño que ya no podía hacer realidad.

" Sonic, levántate ya, estar todo el día acostado No es digno de un caballero" Se escuchó una voz que, entre cada oración se acercaba más y más.

Cuando la voz estuvo lo suficientemente cerca, lo tomó con suavidad del brazo tumbándolo en su regazo, cuidándolo como si fuera la pieza de porcelana más delicada del mundo.

" mi dulce amado, por favor. Hoy es mi descanso hoy es un día para poder admirarte" se filtró un tono coqueto entre tales declaraciones.

Una risa profunda y encantadora sale de esos labios angelicales, deseables...perfecto.

Todo se desvanece al mirar la lejanía del atardecer, dando paso a la soledad de la eterna y sombría noche.

Un recordatorio de su pasado.

El recuerdo de su amado.

El recuerdo de alguien que no pudo salvar de las interminables guerras.

Al que siempre llevará en su yerno corazón.

Su Amado.

Su razón de existir.

.

"Deberíamos preguntar?" Estaba muy nervioso, tratar de hablar, con su general en ese estado le estaba generando gastritis encerio.

"No seas gallina, vamos tu puedes!" Lo ánimo, aunque estaba igual de nervioso.

Ambos miraron a la fogata, en donde su Capitán miraba con tanto desprecio, tanto odio...tanto rencor que dicha fogata podría congelarse por tal mirada.

Solo uno de ellos fue valiente y fue la valiente caballera Amy Rose.

"Mi General." Su voz era renovante. "Mi general..." Dicha renovancia se apago como una llama en la lluvia.

Los ojos vacíos del general...la miraron y ella entendió todo y con gracia lo reverencio en compasión.

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Miro las llamas de la fogata, bailaban en una danza ya conocida, ya idealizada...Ya hecha.

Se levantó sin cuidado. El sol en su interior se apagó...miro a la lejanía mientras la fogata dejaba de brillar.

Vagar por todos los rincones del mundo es tan solitario,sin tu presencia...sin tu risa.

Camino hacia su campaña esperando esta vez, tal vez dormir sin anhelo.

Así cuando despierte de este sueño en dónde no estás, podré sentir que no me quedé sin nada.

.

Su mañana fue igual a su interminable anhelo, anhelado lo que alguna vez fue suyo.

"Sonic!!!" Un fuerte grito de un tono algo amargo fue lo que escucho a la lejanía. Un figura agraciada como los pétalos de los lotos recién fortalecido. Llegó a la ubicación del erizo azul. "Que se supone que es esto?" una ceja se enarco en señal de su duda.

"Mi dulce amado! Tenerte en mi vida es lo mejor que los dioses me an concedido." reverencio a su dulce y adorado amado, besando su mano en señal de su amor eterno.

Las mejillas del otro erizo tomaron un leve pero coqueto tono melocotón.

"Mi amado, el despertar sin ti es peor que ver la guerra frente a mis ojos." susurro mirando el caer de un cadáver del bando enemigo.

Elevo su espada dando a si la victoria de este tramo de la infinita y pesada guerra.

"Mi comandante, no se si es una descortesía preguntar pero.." Su hocico se cerró en un fuerte chasquido. Se escucho doloroso para cualquiera que estuviera cerca de esa situación.

El semblante de su brillante capitán, ahora era algo aterrador, algo sacado de un cuento de horror.

Una armadura dorada como el despertar de un girasol, ahora de encontraba opacada por el carmesí de la espera sangre, cada rincón de esa hermosa pero brillante armadura, fue desapareciendo dejando solo la imagen terrorífica de un soldado perdiendo la chispa de amabilidad.

"..Capitán..." Susurro una voz a lo lejos.

Los dulces pero brillantes ojos del capitán de un dulce verde primaveral, fueron remplazados por un verde opaco de la espesa selva, Escondiendo los peores destinos, en las profundidades del vacío en sus ojos.

Su capitán había muerto en vida, su adorado y brillante capitán, fue enterrado el día en que esta guerra inició, y nadie ni nada podría volver a traerlo de vuelta.

Hoy ganaron una de las muchas batallas...pero hoy alguien murió ante la cruel victoria.

Tu perfumeWhere stories live. Discover now