★unique★

75 14 25
                                        

Hola, aquí Sam denuevo, está vez solo les dejare solo dos recomendaciones: the winer takes it all y Mr loverman.

Sin nada más que decir comencemos!!(⁠◍⁠•⁠ᴗ⁠•⁠◍⁠)⁠✧⁠*⁠。

El sonido del balón rebotando contra el suelo siempre había sido lo primero que Felix recordaba al despertar

Oops! This image does not follow our content guidelines. To continue publishing, please remove it or upload a different image.

El sonido del balón rebotando contra el suelo siempre había sido lo primero que Felix recordaba al despertar.

No importaba si era temprano en la mañana o si el sol ya caía lento en la tarde, ese eco constante lo acompañaba desde que tenía memoria. Un golpe seco, firme… perfecto. Como el ritmo de su propia vida.

Felix no recordaba exactamente cuándo empezó a jugar baloncesto. Para él, simplemente siempre había estado ahí. Como respirar.

Desde pequeño, había sido “el bueno”.

El niño que encestaba sin fallar.

El que corría más rápido.

El que entendía el juego como si hubiera nacido dentro de una cancha.

—Ese chico tiene talento natural —decían los entrenadores.

—Va a llegar lejos —murmuraban los adultos en las gradas.

Y Felix sonreía.

Porque lo sabía.

No era arrogancia… era certeza.

Había algo en él que hacía que todo encajara. El balón se sentía ligero en sus manos, como si lo conociera. El aro… como si lo llamara.

Mientras otros aprendían, él perfeccionaba.

Mientras otros dudaban, él ya había decidido.

Para cuando entró al instituto, su nombre ya tenía peso.

—Es Felix.

—El del equipo.

—El mejor.

Siempre el mejor.

El uniforme parecía hecho para él. Las zapatillas chirriaban sobre la cancha como una melodía familiar.

El sudor en la frente, el latido acelerado… todo era parte de su mundo.

Y cada partido era igual.

La multitud gritando.

Los ojos puestos en él.

La presión… que no se sentía como presión, sino como impulso.

Félix brillaba.

Su cabello rubio atrapaba la luz del gimnasio, casi dorado bajo los reflectores, y sus pecas se marcaban cuando sonreía después de una jugada perfecta.
Sus ojos —esos ojos llenos de seguridad— no buscaban aprobación.

Porque ya la tenía.

El marcador subía.

Su equipo ganaba.

"the best"Where stories live. Discover now