Capítulo 1: Pintura y rejas

25 3 0
                                        

–¡Digo que se debe pintar después de romper la antigua pintura y luego suavizar la pared con lija! ¡Se de lo que hablo!

–¡No, no, debe pintarse encima de la pintura vieja para que endurezca y dure más!

–¡Ustedes no saben nada, hay que colocar una primera capa y luego pintar para que se vea mejor!

–¡¿Que sabes tu?! ¡Tengo más años, se lo que hablo!

–Tengo 69 y tu 72, eso no te hace más inteligente.

–¡¿Que dijiste?!

Un grupo de ancianos con las manos a la espalda discutía entre si acerca.

Después de que se diera la noticia de una posible redecoración la mayoría había venido a ver de que se trataba. Los ancianos discutiendo eran los que conformaban la junta de vecinos, ellos habían reunido a la gente para observar el edificio y ver qué era lo primordial con lo que se debía empezar.

Concordaron que pintar el edificio era lo principal, estuvieron unánimes al captar eso; sin embargo, el problema surgió por el como 'hacer' la pintada en el edificio.

Los poco jóvenes presentes observaban a los mayores discutir entre si.

No era una pelea pues eran amigos y muchas veces sucedia una escena como esa; pero tampoco podían intervenir en su discusión.

No serviría de nada.

Cada uno decía tener razón o saber lo que era correcto, si algun joven se metía entonces solo dirían que era inexperto y seguirían discutiendo entre si.

Algunos suspiraron entre si mirando, ya acostumbrados a que los ancianos discutieran.

–¡Te digo que no es así yo...! ¡Ahhhhh!

Uno de ellos fue jalado de la oreja.

–Viejo Han ¿Cuantas veces te he dicho que no hagas un espectáculo frente a los vecinos?

La esposa del Anciano Han lo seguia jalando de la oreja mientras hablaba y lo llevaba a un lado para darle una reprimenda, el grupo restante también se había callado.

Los presentes suspiraron aliviados al ver a alguien intervenir, sin embargo, esta calma no duró mucho.

– Ya te digo yo que el procedimiento más efectivo es...

–Abuelo.

El anciano calló al ver a una joven cruzada brazos en la entrada del edificio.

–Oh, jeje....Oh~ Mi querida nieta~...

La joven frunció el ceño.

–Si, si, no hay que discutir hay que hablar –comenzo a hablar relajado–, lo primordial no sería la pintura sino la rejas, hay que hacerlo juntos, vayamos adentro y conversamoslo con calma

Los presentes se relajaron al ver el asunto calmado, el Señor Chang adoraba a su nieta por lo que evitaría crear algún escándalo cerca de ella.

Todos entraron en el edificio y se quedaron en el lobby  que aunque también necesitaba decoración no se veía tan mal como la fachada de afuera.

–Hay que hacer una colecta para conseguir dinero para rejas

–No todos tenemos el dinero, la jubilación no alcanza

–Deberiamos solo arreglar las que estén rotas o inútiles, las otras podrían repararse después

–Eso no debe hacerse, los que si trabajan deberian aportar más para todos –recalcó una anciana malhumorada.

La discusión se reanudó pero ahora todos participaron en hablar. La Señora Bong, una persona amargada quería que los más jóvenes pagaran su parte

–Aunque nosotros trabajamos eso no significa que ganemos una fortuna –dijo la nieta del señor Chang –. No es necesario que uno pague más y otro menos, deberíamos poner una cuota fija que sea cómoda para que todos puedan pagar

La señora Bong frunció el ceño no contenta y apunto el dedo en el hombro.

–¿Una cuota fija? ¿Te crees con el derecho de decidir que debemos hacer solo porque tú abuelo es miembro de la junta?

–Solo digo lo que me parece justo

–¿Justo? ¿No crees que solo es que no quieres pagar de más?

–Señora Bong, no trate así a mi nieta –intervino el viejo Chang–. Somos vecinos y la propuesta de mi Xiao Wu es lógica, todos apartamos un poco y tenemos lo mismo

–Si, si, yo también pienso lo mismo

–Anciana Bong, siempre causando problemas...

–Es una buena solución y la quiere rechazar, Señora Bong cálmense, no discuta con los jóvenes

–¡¿Y que si quiero pelear?! ¡Soy yo, no ustedes!

Wuhan quiso girar los ojos, la señora Bong siempre buscaba cualquier oportunidad para pelear con alguien

No le gustaba que le llevaran la contraria.

Bong era una persona gorda así que empujó a Wuhan haciendo que cayera al suelo.

Los miembros de la asociación interfirieron al ver que la situación se agravaba.
Lo que iba a ser una reunión tranquila se estaba volviendo un problema, todo solo por dinero.

Wuhan miraba esto y suspiro con pesar, le estaba causando problemas a su abuelo.

Se iba a poner en pie para intervenir, después de todo no estaba lastimada. Sin embargo, antes de siquiera poder moverse sintió que alguien la agarraba de abajo de las axilas y la levantaba haciendo que sus pies quedarán colgando a casi dos metros del suelo.

El tiempo casi pareció detenerse pues todos repentinamente se habían quedado en silencio y nadie se movía mirando solo fijamente tras la espalda de Wuhan.

Ella no sabía lo que sucedia, estaba sorprendida pero una vez que sus pies tocaron suelo sintió que la persona la soltaba.

Iba agradecer su ayuda pero al voltear no pudo evitar quedarse igual de estática que demas miembros en la sala.

Una persona alta y de complexión ancha está frente a ella.

Se trataba de Mo Chuan, un vecino que rara vez se veía fuera de su apartamento; evitaba los eventos sociales y cuando quería ayudar solo enviaba materiales o dinero.

Mo Chuan siempre era visto con capuchas andando por rincones oscuros y a veces sin querer asustando a los vecinos.

No obstante...

¿Cosplay?

¿Un hobby?

Estás tres preguntas aparecieron en la cabeza de Wuhan casi de forma inmediata cuando lo vio de cerca.

Los ojos de todos no podían quitarse de él, pues, sobre su cabeza habían dos orejas parecidas a las de un animal.

¿Un disfraz?

Tras las piernas largas de Chuan algo se agito y todos vieron allí una cola peluda agitándose.

Nadie sabía que pensar.

–Yo...

Mo Chuan tenía la mirada gacha mientras hablaba.

–Yo puedo ayudar con el dinero para las rejas

Nadie sabía que decir.

Vecino AsosialOnde histórias criam vida. Descubra agora