El regreso a la universidad siempre tenía el mismo sabor amargo.
No importaba cuánto hubieran disfrutado las vacaciones, cuánto hubieran dormido o cuánto hubieran salido... el primer día de clases siempre se sentía como una sentencia.
—Odio este lugar —murmuró Han apenas cruzaron la entrada principal, quitándose los lentes de sol con dramatismo—. Literalmente siento que mi alma se está marchitando.
Felix soltó una risa suave mientras ajustaba la correa de su bolso deportivo.
—Dijiste lo mismo el semestre pasado.
—Y tenía razón.
Han caminaba unos pasos delante de los demás, como si la universidad fuera una pasarela. Su ropa de diseñador encajaba perfectamente en su cuerpo, el perfume caro que usaba dejaba un rastro dulce y elegante a su paso, y en su mano brillaba el último modelo de celular, que revisaba cada pocos segundos con aburrimiento.
Seungmin rodó los ojos.
—Si dejaras de gastar el dinero de tu mamá en ropa y lo usaras en libros, no estarías preocupado por los exámenes.
—No estoy preocupado —respondió Han, ofendido—. Estoy... injustamente presionado por una mujer que amenaza con quitarme mis derechos humanos básicos.
—¿Tus derechos humanos? —repitió Jeongin con una sonrisa burlona.
—Sí. Mis tarjetas. Mis viajes. Mi libertad financiera.
Felix soltó una carcajada.
—Eres imposible.
A diferencia de Han, Felix vestía mucho más simple ese día. Nada de la ropa llamativa de baloncesto que solía usar; solo una sudadera clara y pantalones cómodos. Aun así, su presencia seguía destacando... tranquila, pero imposible de ignorar.
Jeongin, en cambio, caminaba con las manos en los bolsillos de su ropa completamente negra.
—No entiendo por qué siempre usan colores —dijo con total seriedad—. El negro estiliza.
Seungmin lo miró de arriba abajo.
—Tú solo dices eso porque te da complejo que eres demasiado flaco.
Jeongin frunció el ceño.
—Mi cuerpo es elegante.
—Tu cuerpo parece el de una modelo cansada —añadió Han sin piedad.
Felix casi se ahoga de la risa.
—¡Oigan!
Las quejas y bromas continuaron mientras entraban al edificio principal, el ruido de estudiantes llenando el aire con conversaciones y pasos apresurados.
Era el inicio de semestre... y también el inicio del caos.
Como siempre, terminaron sentados en su mesa habitual de la cafetería, rodeados de bandejas de comida que ninguno parecía realmente interesado en comer.
—No quiero rendir exámenes —murmuró Felix, apoyando la mejilla en su mano.
—No quiero estudiar —añadió Jeongin.
—No quiero estar aquí —dijo Han.
Seungmin suspiró.
—Pues acostúmbrense, porque este semestre va a ser peor.
Han levantó la mirada con dramatismo.
—¿Sabes qué es lo peor?
—¿Qué? —preguntaron casi al mismo tiempo.
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Campus Sin Reglas | Stray Kids
FanfictionEn el exclusivo campus universitario donde el dinero, el deseo y la rivalidad mandan, Han -el mimado "hijo de mami" que vive de tarjetas negras- se cruza con Minho, su atractivo y amable profesor que no cae fácil. Para subir notas está dispuesto a a...
