Craig, ¿realmente eres tan idiota como para no darte cuenta? ¿será que simplemente finges no darte cuenta?
Tweek se cuestionaba eso cada día desde que empezó a mandarle indirectas sútiles a su mejor amigo, Craig Tucker.
Y bueno, su situación no era simple en lo más mínimo.
Todo empezó cuando eran un poco más pequeños, cuando las chicas asiáticas llegaron habían traido junto con ellas el yaoi.
¿Y qué es el yaoi? Pues básicamente historias de amor entre hombres, y usualmente los personajes eran ficticios, pero a las asiáticas se les ocurrió la grandiosa idea de hacer que él y Craig sean los protagonistas de sus dibujos e historias.
Desde entonces, el pueblo constantemente trataba de juntarlos, y a Tweek le había empezado a agradar la idea de verse a si mismo en una relación con Craig.
No podía negar que ultimamente se empezaba a sentir diferente cada que alguien les decía que se veían bien juntos, antes no le tomaba importancia e incluso maldecía el día en el que los empezaron a emparejar, pero ahora lo más que quería era que ojalá se cumpla lo que les decían esas personas.
No sabía cuando fue que empezó a sentirse así, pero si sabía el por qué de sus sentimientos
Craig Tucker era un chico lindo, de piel morena, un poco más alto que él, ojos de un color marrón verdoso y un pelo negro muy suave. Podría seguir hablando de su increíble físico por horas, pero no entraría en detalle ya que hay que hablar de su personalidad.
No mostraba sonrisas a cualquiera, pero con Tweek sonreía de forma auténtica al oir sus palabras, ya sean bromas, palabras de apoyo o simplemente cuando le contaba de su día.
Por fuera podría parecer grosero por sus gestos o formas de expresarse, pero si tan solo alguien se tomara el tiempo de conocerlo como Tweek lo hizo se darían cuenta de que es más que eso. Sabrían que es un chico al que le encanta la astronomía, Red Racer, que no le gustaba salir sin su chullo, que le costaba expresarse, que si te ganabas su confianza era muy diferente a como lo es normalmente, conocerían a un Craig más auténtico.
Si lo conocieran como Tweek lo conoce, no hablarían tanta mierda de él.
Y en el fondo, a Tweek le agradaba la idea de ser el único que conocía de esa forma a Craig, se sentía especial al saber que era el primero en ver la parte más vulnerable y sincera de alguien tan reservado.
Era tan bueno saber que probablemente nadie podría querer tanto y conocer tanto a ese chico como él lo hacía. Y si, suena muy egoísta, pero por más egoísta que suene...realmente se sentía tan íntimo ser el único al que alguien le confiara desde sus más profundos secretos hasta algo tan simple como lo que había comido ese día.
Y parecería simple para cualquiera, pero Craig no era así, Craig no era como cualquiera. Él siempre fue diferente del resto, y siempre destacaría en los ojos de Tweek.
Ahora bien, ya que recapitulamos la dinámica de esta amistad, podrías pensar que deben ser al menos algo un poco más que amigos, pero no.
Craig Tucker, aparte de ser todas esas magníficas cosas, también es probablemente el ser humano más ciego en cuanto a indirectas muy directas.
Tweek ya había intentado decir y hacer esas cosas que aplicas con gente que te gusta, pero no servía nada. Cualquier cosa que dijera, no funcionaba, y hasta parecía que Craig lo hacía a propósito.
Le decía lo mucho que apreciaba lo que tenían, que no lo dejara nunca, y todas esas cosas cursis que normalmente no diría. Le había hecho detalles, se había ofrecido a pagarle el almuerzo, hablaba mucho más con él de lo que ya lo hacía.
YOU ARE READING
.
FanfictionDonde Tweek Tweak solo tiene un objetivo: enamorar a su mejor amigo, Craig Tucker. ¿Pero cómo? Muy simple, pidiéndole a uno de sus compañeros de clase, Clyde Donovan, que sean novios falsos. ¡DIBUJOS UTILIZADOS NO MÍOS! Créditos a sus respectivos au...
