Bajo las luces resplandecientes de Nueva Orleans, aquellos faros negros que hacían relucir los charcos de agua y las paredes de un bar destartalado. Bajo el moho verde y pegadizo se hallaba detrás el suave jazz para sacarte a bailar, disfrutar de una noche tan especial en épocas como estas. La calma era de total importancia, donde el sentimiento surcaba en el cuerpo; lento al principio, luego te hace zarpar tan rápido, las piernas no dejaban de moverse, los brazos y manos de un lado y hacia otro.
Para Alastor, joven de morena piel y ojos cual cafe, bajo luces blancas a un lado del bar, sentado mirando, espectando más bien cada persona y detalle. Su Whisky en mano derecha y su pie en movimiento constante tras la música sin parar. No era de esperarse encontrarlo aquí, y no era de esperarse que lo encontrarán allí, Alastor era silencioso, cuando se trataba de bares, ocultos tras el año en que pisaban, mucha gente se escapaba en las noches, secretos y muros tras otros, susurros de oreja a oreja. Escapar de una crisis como esta a veces no era del todo sencilla.
Bajo la ley seca, debían ser cautelosos. Más Alastor, quien llevaba las vidas de muchos en sus manos, cualquier borracho podía delatarlo, llamar la atención y alli, ya no tendría escapatoria. Pero a pesar de eso, no era de mucho problema, sabía elegir, sus ojos los miraban y después, sangre era todo lo que manchaba su refinado traje. Debido al racismo y la supremacía en la raza blanca, Alastor no se salvaba a pesar de ser mestizo, y aunque jamás haya recibido un golpe policial, demostraba lo cual cuidadoso era. Estar en esta posición, le tomó años de esfuerzo y constante vanidad.
A pesar de ser alguien sumamente orgulloso, sabía medir sus palabras, ocultaba lo más de si para atraer, muchas veces llamaba la atención de señoritas empoderadas, llenas de dinero y riqueza, de la cual, el no desaprovechaba. ¿Quien decía que no sabía seducir? Blancas, mestizas. No importaba su color o género. Claro, mataba por placer y por actos merecedores, pero jamás a quienes no se lo merecían. Eso no lo hacía más inocente, pues se ha llevado más de una vida con él.
Su mirada fija en la pista de baile llena de personas es de vuelta a su whisky, tomando un largo trago, quemando su piel por dentro. Su garganta hecha fuego, como muchas veces a pasado en el mismo lugar, en el mismo horario. Su mirada giraba constantemente entre hombres y mujeres disfrutando de la fiesta, la música jazz comenzó a ser más rápida y eso generó más ruido. Pidió otro Whisky, giró sus ojos al reloj en la pared, eran casi las doce en punto. El horario listo para irse, si es que no encontraba una razón para manchar sus manos.
En cuanto decidió que era hora de irse. La música lo detuvo, una hermosa voz, tan perfecta como el filo de una aguja, lo detuvo a medio tomar su Whisky, con lentitud bajó su mano, y lo que ahora era sólo jazz anticuado y de voz masculina, tenía ahora a una hermosa mujer rubia. La sonrisa deslumbrante en su rostro, tan apacible e intacta, quedó perpleja por aquella voz. Rubia y de ojos azules cual zafiro, roja cual Rosa vestía.La música acompañó a la joven por los cortos dos minutos. Alastor quedó encantado y cuanto escuchó el nombre de aquella mujer, se dió cuenta que tan pequeña era su burbuja de la cual estaba metido. No encontrar a esta hermosa dama, blanca como la nieve caída del cielo. Sin medir su fuerza, la Copa de Whisky se estrelló contra la mesa, miró al camarero y pidió otro. La emoción en su voz sobresaltó al señor de mediana edad, quien rápidamente le sirvió otro mas.
En cuanto su mirada volvió a la joven, esta ya no se encontraba, se aglomeraban en una pequeña parte, muchos estaban desparramados lejos, quizás para no incomodar a la joven cantante. Muchos murmullos se escuchaban desde su lugar, y a los pocos minutos dejaron verla. Brillando bajo las luces blancas del bar de alta calidad. Su vestido rojo la hacia resaltar de entre todos, con más detalle Alastor vió en su cuello un hermoso collar de diamantes, podría costar millones, teniendo en cuenta la época.
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New Orleans 1930 [RadioRose]
FanfictionUna hermosa cantante se presenta en un bar, la cual es aquella a la que tantas veces Alastor a ido. Esta vez busca una nueva victima, de entre todas las mujeres que encontró para matar, escogió a la equivocada. [El dibujo de la portada no me pertene...
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