Capítulo 1 - ¡No me comas!

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Un niño estaba maravillado con la excursión que planeaban sus profesores, él llevaba su red atrapa mariposas para recolectar algunos insectos para su proyecto. Tardaron unos 30 minutos en llegar al lugar preestablecido por los docentes. Bajaron todos los alumnos felices y contentos. Eric estaba maravillado con la naturaleza del lugar. Sin embargo, amenazas estaban presentes, observando, pacientes... esperando el momento para atacar.

Luzy: Oye Mary... ¿Al cuál te vas a comer primero?

Mary: Probablemente al de la red para atrapar mariposas, se ve tierno, delicioso...

Luzy: Bien... atacaremos al anochecer. Cuando todos estén cansados.

Las 2 lamias se pusieron a esperar escondidas en la maleza. Eric se divertía agitando su red mientras se reía, Mary lo estaba observando escondida. Sus ojos fijos en él.

Mary: (Es realmente adorable...)

Estaba anocheciendo. Mary veía como el sueño invadía al pequeño Eric. Los docentes llamaron a sus alumnos para que fueran a las tiendas de campaña. Cenaron y se prepararon para dormir. Eric boztezó y se fue a la cama. Se durmió abrazando su red atrapa mariposas. Todo era tranquilo. Grillos y búhos cantaban, había una brisa que mecía los árboles y pinos. La luna salía y se ocultaba. Cuando de pronto todo se tornó silencioso. Eric despertó medio dormido con una sensación extraña. Escuchó un sonido de arrastre por el suelo. Sus ojos se le cerraban y abrían. De repente, voces, voces femeninas.

Luzy: Ya es momento...

Mary: Bien... inicia el ataque. Yo buscaré al niño.

Eric. Con sueño. ¿A-ataque?

Luzy se dirigió al centro del campamento y pegó un grito que despertaron a todos del susto. Un docente salió y rápidamente fue agarrado por la mano de Luzy. Se lo llevó a la boca y lo tragó, apenas tuvo tiempo para gritar. Un bulto bajó por la garganta de Luzy hasta desaparecer.

Luzy: Fuuuuu~ saben deliciosos.

Eric no entendía que pasaba, aún con los ojos parpadeando del sueño salió de la tienda. Inmediatamente se despertó tras ver a una chica serpiente de 15 metros con un cuerpo de serpiente de decenas de metros de largo. Pero lo que lo aterró de verdad era que... se estaba comiendo y tragando a los docentes y sus compañeros. Mary escondida lo vio fuera de la tienda y comenzó a acercarse en silencio. Eric sintió tanto terror en muy poco tiempo que quedó mudo y con los ojos llorosos. Prácticamente todo el sueño se le había esfumado. Intentó moverse pero escuchó algo detrás de él. Se dio la vuelta vio otra Lamia.

Mary: Rayos... me viste.

Eric ya no soporta más y sale corriendo hacia el bosque, se mete en la maleza. A Luzy no le importa. Ella sigue con su frenesí, tragando adultos y niños vivos y enteros. Su vientre ya algo hinchado se llena de pequeños bultos... golpes desesperados de las personas que ella se tragó, intentando liberarse mientras son digeridas vivas. Ella lo disfruta con placer y sigue comiendo hasta que el campamento queda vacío sin un alma.

Luzy: Fuaaaa~ me llené. Jijiji... aún siento cómo se mueven dentro de mí. ¿Por cierto Mary te comiste al niño?

Mary: No... logró escapar. Ahora lo alcanzo...

Mary empezó a moverse por donde el niño había escapado, sentía su olor y lo usaba para localizarlo. A cientos de metros, el niño corría a toda velocidad. Llevando la red consigo. Tropezó varias veces, se lastimó el cuerpo, estaba cansado, tenía frío, pero eso a él no le importaba. Corrió hasta que sus piernas no pudieron más. Pensó que ya las había perdido así que se sentó en un tronco a descansar jadeando por aire.
Pasaron un par de minutos y Eric pasó de sentir terror a tristeza. Sus padres murieron hace años, cuando él solo tenía un año y medio de haber nacido. La excursión reunía a varios niños y el fue invitado, lo sacaron de su orfanato y lo trajeron aquí. Él solo quería divertirse. Pero no hubo tiempo para llorar. Mary apareció a su izquierda. Intentó escapar pero ella lo rodeó con su cuerpo de serpiente encerrándolo.

Mary: Ya no tienes a donde huir...

Mary no perdió tiempo, acercó su mano hacia Eric, este intentó esquivarla pero no lo logró y ella lo atrapó. Lo elevó a la altura de su rostro y comenzó a abrir su boca. Hebras de saliva se extiraron mientras ella abría su boca. Eric estaba luchando por liberarse. Luchó y luchó pero los dedos de Mary eran más fuertes. Comenzó a acercarlo a su boca. Fue ahí... justo en ese instante. Su terror finalmente lo hizo colapsar y empezó a llorar, dejando caer su red en el proceso.

Eric: ¡¡¡No me comas por favooooor!!! ¡¡¡No quiero morir!!! ¡¡¡Así noooo!!!

Mary: ¡Ay que ruidoso!

Dijo Mary molesta por el fuerte lloriqueo del niño. Él ya apenas luchaba, solo se quedaba llorando intensamente en la mano de Mary. Ella por alguna razón no podía mirarlo a los ojos

Eric: ¡¡¡SUÉLTAMEEEEEE!!! ¡¡¡Por favooor déjame!!!

Mary: ¡Mocoso deja de gritar! ¡Dios!
Se quejó mientras soportaba sus llantos. Sin poder mirarlo a los ojos. Sin darse cuenta, estaba sintiendo una emoción, una sensación que nunca había sentido... lástima. Sentía lástima por dentro aunque desde afuera no se viera. Mary aún quería comérselo.

Mary: (¿¡Por dios Mary que te pasa, por qué tardas tanto, es solo un humano!?)

Mary se regañó a ella misma ya que no entendía por qué se estaba quedando sin hacer nada. Miró al niño a los ojos con su cara inexpresiva, solo un semblante serio. Los llantos del niño persistian, ahora mucho más relajados.

Mary: Oye... enano...

Eric lloroso alzó la vista hacia el enorme pero bello rostro de Mary que estaba a pocos metros de él, sus lágrimas aún salían de las comisuras de sus ojos. Dicha mirada del infante hacia Mary fue como recibir 2 agujas en los ojos. La hizo apartar su mirada de él, pero, no por mucho tiempo, segundos después la regresó...

Mary: Suspiro. Es lo mismo... si te como o no, en la selva de Felarya no durarás ni siquiera un misero día sin que otras como yo, algunas más grandes, otras más pequeñas que yo, otras chicas monstruo como chicas de limo, chicas gato y lobo, chicas gigantes, sirenas gigantes, etc, te vean como una presa potencial.

Hace una pausa... y suspira de nuevo.

Mary: Si quieres vivir será mejor que te quedes conmigo. Puedo comer otras cosas además de humanos, los insectos gigantes son mis favoritos además de ustedes.

Con su otra mano levanta con 2 dedos la red atrapa mariposas de Eric y se la da. Eric la agarra con las 2 manos y se la aprieta contra el pecho sujetándola con fuerza mientras su cuerpo tiembla de terror y de frío.

Mary: Te llevaré a mi hogar, no te comeré, solo porque acabo de recordar que estoy llena (mentira). Simplemente te daré un refugio contra las otras... ¡Eso no significa que te proteja o que deje de comer humanos! Saldré a comer insectos y humanos... ¡Y no me importa si me trago a una persona gritona y aterada como tú en frente de tus ojos!

Eric asintió con prisa y con terror aún presente... Mary lo movió y lo dejó atrapado en su puño mientras comenzaba a avanzar por la selva. Ella era aún muy orgullosa para admitir la lástima que Eric le hizo sentir. Pero el cambio ya estaba hecho, el niño poco a poco iría ablandando su corazón...

CONTINUARÁ...

La LamiaWhere stories live. Discover now