Yo solo quería terminar el año tranquila.
Entrar a esa escuela fue un error.
Él no era alguien con quien hablar.
Era alguien a quien evitar.
Pero me miró una vez...
y desde ahí sentí que ya no tenía salida.
Dicen que él no se enamora.
Que solo destr...
Nunca quise venir a Vesper Hall La gente decía "academia" como si fuera un privilegio. Pero yo sabia la verdad desde que cruce las largas rejas negras que bloqueaban la salida y entrada del lugar. Esto no era una escuela, era una jaula elegante. Un lugar donde escondían a los que nacían mal...a los que éramos diferentes. El ambiente olía a tierra húmeda. Los edificios eran antiguos pero elegantes. Apreté la correa de mi mochila sintiendo una presión en mi pecho.
Desde que tengo memoria, las emociones de los demás nunca han sido silenciosas para mi. Siempre están ahí.
En la entrada, mientras caminaba entre los estudiantes, lo sentí todo de golpe.
Ansiedad Celos Deseo Odio
Era asfixiante. Tragué saliva. En Vesper Hall todos sentían demasiado -¿Esa es la nueva?-escuché La voz venia cargada de desprecio. -dicen que entro por beca. -Qué patético... Continué caminando ignorando sus comentarios.
En recepción, una mujer me entregó una llave pequeña. Habitación 212, tercer piso. -te adaptaras- me sonrió. Asentí y subí las escaleras sintiendo miradas y susurros . Empecé a sentir emociones, no eran mías. Me quede inmóvil en el segundo piso, como si algo me detuviera. Alcé la vista y lo vi. Apoyado contra una columna como si el lugar le perteneciera. Era alto, uniforme impecable, camisa blanca abierta apenas. Habían otros chicos alrededor, riendo y hablando.
El solo miraba, pero nuestras miradas se cruzaron. Mi poder siempre encontraba algo en los demás incluso en los mentirosos, pero en el no había nada, solo calma. Vacío. Me asustó.
-La nueva- dijo. Su voz era baja y suave. Me obligue a hablar. -¿perdona? El chico de cabello rubio oscuro se acerco lentamente dejando un espacio entre nosotros mientras me observaba detenidamente desde abajo hacia arriba. -no duras, este lugar no es para gente como tu. -¿que tipo de gente soy yo?- pregunté sin darme cuenta que no había parpadeado desde que lo vi. -una de las que cree que puede escapar.
Vesper Hall no era un lugar del que uno escapara, era un lugar donde te quedabas hasta que aprendías a controlarte...o hasta que te rompías.
-No tengo miedo- dije, aunque mi voz tembló apenas. -entonces vas a sufrir más.
Debería de haberme ido e ignorarlo, no soportaba no entenderlo.
El paso su lengua por dentro de su mejilla echándole un ultimo vistazo y se fue junto a sus amigos desapareciendo de la vista de Athena.
Llegue a mi habitación y me senté en el borde de la cama mirando mis manos. Mis dedos temblaban
Las emociones de todos allá afuera era un océano, pero el era un silencio imposible. Esa noche no pude dormir pensando en el rubio de ojos verdes, parecía sacado de un libro, rostro definido, tan alto y atractivo de alguna manera. ¿Cual era su nombre?