Dicen que la magia no existe...
pero el reino entero contenía el aliento cada vez que el reloj del palacio marcaba la medianoche.
Park Jimin aprendió desde muy joven que los sueños eran cosas frágiles. Se rompían con facilidad, como el cristal, y por eso los guardaba en silencio, entre cenizas y escobas, donde nadie pudiera arrebatárselos. Mientras el mundo dormía, él miraba las estrellas desde una ventana ajena, preguntándose cómo sería una vida en la que no tuviera que pedir permiso para existir.
Nunca imaginó que el destino pudiera escuchar sus pensamientos.
Jeon Jungkook, por su parte, había nacido rodeado de oro y promesas vacías. Príncipe de un reino que lo observaba con expectativas imposibles, había aprendido a sonreír por deber y a bailar con desconocidos que solo veían la corona, nunca al hombre. Aquella noche, sin embargo, algo en su corazón le decía que el baile no sería uno más.
Y tenía razón.
Bajo luces que parecían sacadas de un sueño, dos miradas se cruzaron. No hubo nombres, ni títulos, ni pasados que los ataran. Solo música, pasos temblorosos y un latido compartido que parecía detener el tiempo.
Pero la magia siempre cobra su precio.
Cuando las campanadas comenzaron a sonar, Jimin supo que debía huir. No porque quisiera, sino porque así lo exigía el hechizo que le había regalado una noche de libertad. En su prisa dejó atrás más que un zapato de cristal: dejó una promesa sin palabras y un amor naciente.
Desde esa noche, Jungkook juró encontrar a la persona que había hecho latir su corazón por primera vez.
Porque cuando el reloj marque doce, la magia puede romperse...
pero el destino ya habrá comenzado a escribir su historia.
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Cuando el Reloj Marque Doce - Kookmin -
FanfictionPark Jimin ha vivido toda su vida entre cenizas y silencios, invisible en un hogar que nunca le perteneció. Sus días transcurren obedeciendo órdenes, ocultando sueños y creyendo que la felicidad es un privilegio que no le corresponde. Jeon Jungkook...
