1- ofrenda

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Música, risas y muchos puestos era lo que llenaba el pueblo aquel día mientras todos empezaban a acercarse a aquel camino peculiar que daba al bosque

-un año más de prosperidad, calma y salud estás tres cosas siendo brindadas por nuestro gran guardián desde ya hace varias generaciones y desde entonces el gran zorro nos ha dado lo suficiente para vivir una vida llena de paz- empezó el líder mientras hacía señas para que se acercara él había llegado hace apenas unos días y de forma que hasta a él le extrañaba le pidieron ser la ofrenda

-vamos acérquense todos los pequeños para que conozcan la historia de nuestro gran guardián, escuchen atentamente que ustedes serán los que cuidarán de nuestro pueblo y tradiciones en el futuro -Todos los niños corrieron al centro lo más cerca posible del jefe de la aldea junto con unos cuantos adultos -Hace tiempo existió el gran mago oscuro, quien aseguro que seguir a los dioses era atarnos y él venía a liberarnos, pero sólo causó una gran guerra entre todas las especies que terminó haciendo que muchos abandonaran su hogar. Entre ellos de los primeros lugareños de esta lugar que huían de lugares rotos buscando algo mejor para sus familias y aquí encontraron un lugar siendo cuidados por una mujer, quien no dudo ni un segundo en acoger los, así llegaron los primeros, el pueblo creció y la convirtieron en una kizuna, desde entonces el pueblo celebra recordando y agradeciendo a la protectora

>>Tiempo después llegó el gran héroe, quien quedó enamorado de nuestra kizuna y con quien tuvieron su pequeño hijo del cual cuidaba amorosamente. Su ciclo terminó hace tiempo pero su hijo siguió cuidándonos y cada año le llevamos una pequeña ofrenda en agradecimiento

Kirishima había escuchado muchas historias sobre guardianes de muchos lugares durante su rumbo allí pero esta podía sentir como era diferente a otras a pesar de que no podía descifrar que era

-ahora, vayan y disfruten antes de que sea hora de que inicie el ritual- los niños obedientemente volvieron con sus padres para ir a disfrutar del festival que se había puesto en pausa para escuchar una vez más el relato principal de su pueblo mientras el anciano le rodeaba los hombros pero una vez parado lo vio, aquel hombre de cabello castaño oscuro que había buscado evitar. Quería irse de allí a prisa y sentía que el anciano no caminaba, no dejaba de pensar en que aquel hombre lo vería pronto y lo perseguiría, pero por suerte llegaron antes a la casa de aquel anciano y una vez dentro se sintió más seguro sobre todo cuando supo colocarse de forma discreta en lo que parecían ser los puntos ciegos hacia el interior.

-¿joven sabes? esto es importante, confiamos en ti. Lo que tienes que hacer es muy sencillo solo entras y le dices al guardián que así como cada año colocas la ofrenda para él y ya-Kirishima le observó

-no entiendo por qué debería de ser yo, ¿no sería mejor que fuera alguien del pueblo? Asi si él quiere que le sirvan- el hombre y no dudo en sentarse en la silla mientras lo observaba

-no hacemos esto para alabarlo, lo hacemos para agradecerle- aseguro con una sonrisa cálida que se perdió un poco- además hace varios siglos que él no acepta ninguna ofrenda

Kirishima lo observó curioso -¿Hace tiempo que no? - la expresión del hombre se volvió triste -fue una mala época decidida por tontos hombres- negó con la cabeza -pero eso fue hace ya mucho

-mira él te dará una rama con diferentes tipos de flores simbolizando que él seguirá cuidando del lugar y listo, volverás sano y salvo- afirmó el hombre

Se levantó de la silla y le observo -seguro estarás algo nervioso, puedes quedarte aquí en lo que terminamos de preparar las cosas para que las lleves- Kirishima asintió mientras que el hombre salía del lugar, una vez listo Kirishima no dejaba de pensar en aquel hombre






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⏰ Last updated: Jul 15 ⏰

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