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No puedo creer que después de tanto tiempo aun me sienta así, aun la recuerde y lo que es peor todavía sueño con volver a verla, deseo arreglar las cosas aunque sé que eso es imposible, ella me rompió el corazón de mil maneras y yo aunque me cueste admitirlo aun la amo.
Suspiro y lanzo contra la pared el vaso donde tomaba mi último trago de vodka. No suelo tomar, pero me venció el dolor, la nostalgia, no sé por qué hoy especialmente la deseo más que nunca.
Miro al techo y recuerdo todo:
05 de enero de 2023
Para ese entonces yo tenia 24 años y me encontraba cursando séptimo semestre de medicina, siempre había sido mi sueño, así que deje mi casa, mi pueblo y fui a la ciudad para conseguirlo y con ayuda de mis padres lo estaba logrando, aunque a un alto costo, me tocaba vivir sola en un pequeño apartamento, tenia pocos amigos ya que la verdad no era muy sociable.
Para ese entonces había tenido tres novios de los cuales nunca me sentí realmente enamorada y ahora sé que fue porque me gustan las mujeres, tuve una novia por dos años y luego una por corto tiempo, ahora estaba enfocada en mis estudios no quería preocuparme por más, pero entonces vi a la que supe sería el amor de mi vida y por la que hoy estoy destrozada.
Llegué a las 06:59 al salón de clases, justo a tiempo para mi primera clase del día, medicina forense, sabia que no sería de mis favoritas ya que soy una miedosa y tratar con muertos no era lo mío pero ahora me iba a tocar.
Tome asiento en la primera fila porque no quería distraerme y con mis compañeros seria difícil, saque mi cuaderno para tomar apuntes. El reloj marcaba las 07:05 cuando la vi entrar por la puerta del salón y cerrarla tras ella, pensé que era una nueva compañera ya que se veía demasiado joven para ser la tutora, pero descarte la idea cuando se dirigió al escritorio y dejó sus cosas, según mi horario ella era Juliana Torres, mi profesora, no pude evitar detallarla, era alta, delgada, su piel blanca y su olor penetraba mis fosas nasales cuando se coloco frente a la clase.
Era hermosa, me sorprendió lo joven que se veía, su cabello castaño claro bajaba por su espalda dándole un toque muy femenino, no era la primera vez que una profesora me parecía linda es como el típico flechazo adolescente sonreí ante la idea y fije mi atención en ella que ya empezaba a hablar
-Buenos días chicos, mi nombre es Juliana Torres y voy a acompañarlos este semestre en la linea de medicina forense, les anticipo que no va a ser fácil aprobar, pero van a aprender mucho.
Finalizó con una sonrisa de lado mientra se escuchaban las quejas de mis compañeros al fondo.
-sé que es un cliché- volvió a hablar mientras se sentaba- pero es necesario que los conozca, sin embargo, quiero que sea algo más personal ya que supongo que ustedes se conocen entre si, así que vamos a arrancar con una pequeña actividad en equipo que marcará el inicio de nuestra investigación del curso y mientras tanto iré llamándolos para charlar un rato con cada uno y así conocerlos un poco.
Nuevamente se escucharon murmullos al fondo, comentarios fuera de lugar sobre la profe, mis compañeros a veces parecían pubertos.
Tengo que reconocer que me sorprendió su idea, es la primera vez que uno de nuestros profesores hace eso, me puse algo nerviosa ya que soy muy tímida y hablar con alguien nuevo nunca se me ha dado.
Nos indicó que hiciéramos equipos de tres personas y trabajáramos con un caso que ella nos entregó sobre un cuerpo encontrado a medio calcinar a causa de un accidente de coche.
Hice equipo con dos de mis compañeros más cercanos, Felipe e Isabella y empezamos a leer el documento mientras Juliana llamaba a mis compañeros uno a uno, realmente no quería que dijera mi nombre.
JULIANA
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Mientras el auto se movía a una gran velocidad apoye mi cabeza sobre el cristal recordando como me gané el odio del amor de mi vida, la única persona que ha logrado llenarme de verdad, la mujer que amo.
Mi mente vuela a ese 05 de enero cuando la vi por primera vez al entrar al auditorio de clases, era mi segundo semestre de trabajo en este lugar, me encantaba. A mis 25 años ya había conseguido mucho, termine mus estudios muy rápido y conseguí este trabajo.
Hace un año me hice novia de Luis, un chico que conocí en la universidad, estudiaba derecho y era un buen hombre, gracias a mis creencias y principios nunca había tenido relaciones con él aun cuando insistía y un par de veces hemos discutido por ese tema.
Para mi familia Luis era el hombre ideal para mi y solo esperaban el matrimonio con ansias, porque sí, el fin de semana pasado me propuso ser su esposa y acepte, suponía que el me haría feliz, que equivocada estaba.
Volviendo al tema, me presente ante los que ahora serian mis estudiantes y di un vistazo alrededor del lugar, una de las chicas llamó mi atención, parecía incomoda en la primera fila, pude notar su piel blanca, su cabello oscuro y unos ojos café, un hermoso color pensé, ella desvió la mirada en cuando conecto con la mía.
Seguí con mi plan de conocerlos, había hablado ya con 17 de ellos, eran 23
-Carolina Fernández- Dije en voz alta y entonces la chica que antes estaba en primera fila y ahora trabajaba con sus compañeros se levantó y me pareció verla nerviosa mientras se acercaba a mi escritorio, su olor dulce llegó hasta mi, era una mezcla de vainilla y nueces, me gusta ese olor suave.
-Hola- dijo sentándose frente a mi y desde allí algo cambio solo que me tomaría tiempo aceptarlo- soy Carolina, Carolina Fernández.