Origen

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En un vacío sin fin, solo existe la eternidad y la oscuridad algo casi inamovible, en ese vacío 2 fuerzas opuestas fueron surgiendo, la Luz y la Oscuridad, unos dioses gemelos: Eron, dios de la luz y Kaelis diosa la oscuridad, estos gemelos en su soledad, decidieron crear un mundo que reflejara sus características y habilidades.

Eron moldeó los cielos y la tierra, trazando montañas, mares y valles con la calidez de su luz. Kaelis por su parte, creó la magia, un flujo invisible de energía, que maravillosamente le daba vida a las creaciones de su hermano Eron, así poco a poco fueron creando un hermoso mundo con un propósito, armonía.

Los dos dioses en su búsqueda por adornar el mundo, crearon diferentes especies, en especial una que podría cambiar el rumbo del mundo, los humanos.

Estos fueron creados como seres intermedios, con un cuerpo físico moldeado especialmente por Eron y con un alma mágica, la diosa Kaelis les dió conciencia, pero no solo eso, ella tomó una parte del corazón de Eron y una parte de su propia mente, para poder infundirlas y darles sabiduría y dominancia sobre las demás especies que en ese momento existían.

Los gemelos junto a los humanos, fueron creando un bello y maravilloso mundo, uno al cuál le faltaba un poco de emoción.

Con el tiempo, los humanos fueron teniendo diferentes disputas, después de todo, ellos se diferenciaban un poco de las distintas especies, cada uno pensaba diferente y tenían su propio ego. Pero había algo que diferenciaba a los humanos de unos entre otros, la magia; resulta que al pasar de los años, habían humanos que se especializaban en usar su magia y darles diferentes usos, pero a otros simplemente no les interesaba, así que poco a poco su afinidad con esta misma se fue perdiendo, y así, generación tras generación hasta llegar un punto en el que ni siquiera podían sentir la magia. Mientras que los otros humanos poco a poco iban fortaleciendo su magia, lo cuál era una ventaja en momentos de conflicto, se volvieron poderosos y arrogantes y poco a poco fueron separando a los débiles de los fuertes.

Los dioses al darse cuenta de esto intentaron adoptar su propia postura para poder solucionar esto, pero como los humanos fueron hechos a semejanza de ellos, los gemelos no eran tan diferentes, hubo un conflicto entre sus pensamientos. Eron creía que la magia debía ser controlada para evitar abusos mientras que Kaelis quería que la magia fuera libre para todos y ante tal situación de conflicto por primera vez desde sus existencias, no tuvieron otra solución que una batalla eterna, una guerra celestial que duró siglos y destruyó y dividió al mundo en varias partes.

Los gemelos, antes de destruirse mutuamente, se dieron cuenta de su error y con sus últimas fuerzas, usaron su poder para crear a dioses menores, quienes heredarían la voluntad de los gemelos para mantener el equilibrio en el mundo.

De entre todos ellos, seis dioses menores son los que más destacan:

Velhris; el dios de la justicia, fue el primero en alzarse, proclamando leyes que aseguraran el orden al caos.

Trianus; el dios de la protección, juró defender a los nobles y sus tierras.

Estos dos dioses fueron mayormente creados por Eron. Así que Kaelis no se quiso quedar atrás:

Nythera; diosa de la rebelión, levantó su estandarte, llamando a los marginados a alzar la voz contra la opresión.

Leath; la guardiana de los juramentos, vigilaba que las promesas fueran cumplidas.

También había dioses neutrales, como lo son:

Maelis; el sabio, el observaba desde las sombras acumulando cualquier tipo de conocimiento.

Zorath; el dios del destino, cerró el circulo de los dioses, siendo el menor de todos ellos, tejió los hilos de la vida y la muerte con una imparcialidad implacable. Con sus dominios establecidos, los dioses menores lucharon por mantener el mundo en pie, pero sus diferencias reflejaban el conflicto de sus creadores. Así, el reino de los humanos se dividió: las Tierras de la Luz, donde la nobleza monopolizaba la magia y el orden prevalecía, y las Tierras de la Oscuridad, hogar de plebeyos mágicos, marginados y rebeldes.

Con el pasar de los años las tierras de luz se fueron dividiendo aún más, formando continentes y esos mismos continentes se fueron dividiendo para formar países y así mismo estos últimos repartiéndose en reinos.

Los dioses menores les enseñaron a los humanos algo llamado la fé, con esto ellos serían devotos a el dios que más le favorezca y así poder recibir su bendición.

–y eso es todo por hoy hija mía.

Habla una madre con ojos cansados y pelo rubio casi desgastado.

–¿Qué? Pero mamá, faltaron las historias de las bestias y el origen de otras especies.

Chilla una niña de pelo corto y ondulado, su nombre era...

–No te preocupes Krystal, pronto podré contarte todas esas historias.

Krystal miró emocionada a su madre, las historias de magia y aventuras le fascinan demasiado, lo suficiente como para que haga que su madre se las cuente todas las noches.

La pequeña niña va a dormir luego de haber escuchado tan maravillosa para ella y trágica historia para otros.

Krystal vive en el continente llamado Reinos del sol, uno de los 5 continentes de todo el mundo, está ubicada en un pequeño pueblo llamado Auralis, un lugar al cuál casi no da la luz del sol, debido a que está en gran parte rodeado por un bosque frondoso, este bosque es tan alto que no deja pasar la mayoría de los rayos del sol.

A unos cuantos días, después de cruzar el bosque, está la capital de los Reinos del sol, llamado Luminara, un lugar dónde solo los más ricos y poderosos viven, un lugar al cuál Krystal no puede entrar, pero con el que sueña visitar y convertirse en una gran y famosa persona conocida por su gusto en la magia.

Pero para cumplir ese sueño deberá afrontar miles de problemas, ¿Podrá un niña tan pequeña pero tan soñadora como ella alcanzar su sueño? Eso mismo se pregunta su madre mientras la arropa y le da un beso de buenas noches en su frente.


Juramento EternoTempat cerita menjadi hidup. Temukan sekarang