Prologó

10 1 0
                                        


Espalda recta, zapatos limpios y brillantes, ropa planchada sin arrugas y la frente en alto, caminar a paso recto y seguro, recto... siempre ser correcto, seguir las leyes, nunca salir fuera de los muros, recto...

Podría decirse que mi vida estaba dibujada con líneas rectas. Perfectas y rectas. No obstante, no es de extrañar si tu padre es un comandante como el mío, una persona obsesionada con el orden, la perfección y la disciplina. Jamás fue alguien amoroso. Aunque, padre jamás vio en mi un hijo, más bien me veía como un posible marino más. Eso es algo que aprendí a la corta edad de 12 años....

—Eres débil, Seonghwa... — era lo que siempre me decía el, que era un débil. Su voz destilaba un desprecio doble; no solo por mi falta de fuerza, sino porque para un comandante como él, que su único heredero fuera un doncel era una mancha en su orgullo militar. Una falla en su perfecta línea de sucesión. —. Siendo así de debilucho es como esperas convertirte en marino, no me hagas reír —

Temblaba, cada vez que tenía que entrenar con padre, temblaba de miedo y sentía que mi corazón podría estallar en cualquier momento, en aquel entonces a pesar de ser un niño de 12 no tenía tanta resistencia ni energía como los de mi edad, correr me cansaba, trotar también, no podía blandir una espada pequeña, ni mucho menos pelear cuerpo a cuerpo, pero siempre trataba de dar mi máximo, desde que tengo memoria siempre quise ser marino, soñaba con poder viajar en barco y ayudar a los débiles como yo de los malos. Aunque ese sueño parecía algo lejano...

No tenia amigos, nunca fui bueno haciendo amigos, además padre decía que nadie iba a querer ser amigo de un niño defectuoso y débil como yo, o al menos eso fue así hasta ese día.

¿Qué abre pensado en ese momento? no lo se, lo que si recuerdo es que era una calurosa tarde y estaba aburrido en casa, padre estaba de viaje. Por alguna razón extraña Sali de mi casa a caminar, mientras que veía a los niños de mi edad corretear por ahí, yo caminaba a paso lento y recto, pase por una tienda y escuche a una conversación que nunca debí.

—El otro dia vi que el muro de la zona noreste tenia un gran agujero, dicen que en una prueba de cañones un aprendiz hizo mal los cálculos y le dio al muro.

—¡Santo cielo! ¿Sabes si hubo algún herido?

—Yo escuche que le dieron como castigo arreglar esa pared, eso fue la semana pasada y hasta ahora sigue igual.

—¡Deberían arreglarlo que tal si un pirata se acerca a la cuidad y nos roban! Escuche que cerca de aquí hay una tribu pirata

¿Piratas? ¿En esta isla hay piratas? Padre siempre decía que los piratas eran monstruos despreciables y que si veía uno debía matarlo ¿Cómo serán? ¿Debería ir a ver donde están...? podría descubrir donde están y decirle a padre, y tal vez ¡se sienta orgulloso de mi!

La idea de enorgullecer a padre me alentó y Sali corriendo hacia donde se encontraba el agujero, pero al llegar dude un poco, mi cuerpo podía caber perfectamente por aquel espacio, pero si padre volvía antes y no me encontraba en casa me castigaría, pero si encontraba a los piratas... "Deja de dudar tonto Seonghwa" pensé y sali. No había sido tan difícil, aunque me había raspado los codos, pero no importaba, estaba afuera, y empecé a caminar. No sabía dónde iba solo caminaba.

¿Cuánto había pasado? ¿media hora? ¿una hora? Estaba cansado, mis piernas ya no podían seguir caminando, y fue ahí donde empecé a ver... ¡El mar! Por un momento pare para apreciar el gran manto azul que se extendía a lo lejos, los piratas deberían estar cerca. Corrí hasta llegar a una palmera y vi una pequeña aldea a lo lejos. Sin embargo, no eran monstruos, ni nada despreciable lo que vi, había niños jugando en la arena, mujeres cosiendo ropa y había un gran barco del cual hombres grandes y al parecer fuertes bajan grandes barriles. Eran personas...normales ¿estos eran los temibles y despreciables piratas del cual le hablaba padre y que debía matar si veía?

El vals del traidorOnde histórias criam vida. Descubra agora