I:1

197 25 0
                                        

Charlie ya ha vivido siglos, milenios tal vez, y no recordaba un solo momento de toda su vida donde quisiera arrancarse los pelos de un tirón... Otra vez, y no por accidente. Para ser una demonio, el insomnio y la falta de sueño le caían como a una anciana sin sus 10 tazas de café diarias.

La actitud de los demás no ayudaba para variar. Alastor seguramente era el que más se divertía viéndola sufrir por convencer no solo al infierno, sino al maldito Paraíso de que la redención era posible. Tampoco podía exigirle más, el tipo solo se encargaba de patrocinar el sitio... Un promotor bastante mediocre a decir verdad.

Mil ideas venían a la cabeza de Charlie, y las mil eran una cagada... Con todo y lo malo que eso involucraba, la opción que le propuso Vaggie era la más adecuada: Llamar a Papi. Y aunque ella no quiera admitirlo, el daddy issues le pesaba como joroba de albañil.

La llamada fue más incómoda de lo esperado, al menos Angel y Vaggie se esforzaban por mostrarle buena cara para animar a la estresada princesa para convencer a Lucifer de una reunión con el cielo... Con cualquiera que no fuese el idiota de Adán.

Luci ya tenía bastante con lidiar con sus propios traumas y sus trastornos sin diagnósticar. La sola idea de un hotel para redimir pecadores... No sé lo decía en persona por ser su hija y porque al relación estaba a un cristal de quebrarse, pero ese sueño le parecía tan estúpido como su intento el cual lo condenó por siempre.

No... No estaba dispuesto a "intentar" que esa reunión se llevara a cabo, menos después de Adán...

PEEEEEEERO.

—... Bueno, creo que hay alguien que si podría ayudarte con eso, Charlie. Alguien mucho más cualificado que yo, por supuesto.
-Esa risa tan fingida transmitía de todo menos confianza-

—Papá, eres el Rey del Infierno. ¿Quién podría ayudarme mejor que tú?
-A Charlie ya se le empezaba a colmar la paciencia. De no ser por la mano de Vaggie, sus cuernos y su aura demoníaca ya hubiesen destruido todo el hotel-

—Pues, se te olvida que no solo soy el único al que escuchan... Uhhh Charlie, que mala eres, ¿Cómo podrías olvidar a tu propio HERMANOTE?
-No estaba en altavoz, pero hizo tanto énfasis en la palabra que todos en el hotel escucharon perfectamente-

—¿Dijo hermano?
-Hasta Husk giró sorprendido por la revelación-

—¡Papá...!
-Charlie exclamó enojada, seguido apartó el celular un momento para dirigirse al resto-
—Este... Si. Tengo un hermano.
-Un hermano del cual no parecía estar muy orgullosa, a juzgar por su expresión-
—Papá... ¿Por qué carajos crees que él puede conseguirme una reunión con el cielo?

—Por más que me duela aceptarlo, querida hija... Ese pequeño bastardo tiene mucha más carisma que tú padre. Y estoy seguro de que estarán más interesados en escucharlo a él que volver a lidiar conmigo.
-Al menos ahora ya sonaba más seguro de sus palabras-
—Y además... Puede que él te apoye más con ese hotel y tu sueño y... Todo eso.
-Mas que un silencio incómodo, para Charlie fue otra decepción más. Y muy probablemente, no sería la última tratándose de su padre-

—... Dile que venga cuando pueda.
-Ni siquiera se despidió al colgar. Solo suspiró profundo, tratando de averiguar ahora como podría explicarle a los demás quien es su hermano-
—... Mi hermano es Caín.

—¿QUÉ QUIÉN?!
-Esa fue la reacción general, exceptuando Vaggie al ya conocer ese secreto-

...

Lo bueno de toda la historia de Adán y Eva, es que no se necesitó una prueba de ADN para saber que Lucifer no se conformó solamente con quitarle la primera esposa al imbécil, también le dejó un mocoso de a gratis. El pendejo creyó hasta la muerte que todo fue por esa noche de pasión en la laguna del Edén.

El Angel Caído - Hazbin HotelHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora