Hola! Soy Luna, y esta es la historia de un muy raro suceso que impactó a todo el mundo.
Tenía 24 años y mi vida era relativamente normal. Cada mañana, mi despertador sonaba a las seis en punto. Me levantaba con desgana, me pasaba una mano por el rostro y me dirigía a la cocina a prepararme un café. El aroma me despejaba lo suficiente para revisar mis apuntes antes de salir al instituto. La química era mi pasión, y soñaba con trabajar en los mejores laboratorios del país. Pasaba la mayoría de mis días entre libros, experimentos y cálculos, completamente absorta en mi mundo.
Uno de mis pocos descansos era conversar con Bolo, un vecino que estudiaba medicina. Nos encontrábamos a menudo en la cafetería de la facultad, donde él siempre pedía lo mismo: un café cargado y una tostada. Era amable y divertido, aunque un poco despistado. Nos ayudábamos mutuamente con nuestras materias; yo le explicaba principios químicos y él me hablaba sobre anatomía. Nuestra amistad era sencilla y natural.
Esa tarde en particular, mientras organizaba unos informes en el laboratorio y tomaba mi café de la media tarde, sentí una extraña pesadez en la cabeza. Lo atribuí al cansancio y continué con mi trabajo. Sin embargo, cuando llegó la hora de salir, un mareo repentino me hizo tambalearme. Todo a mi alrededor se volvió borroso y, antes de que pudiera reaccionar, me desplomé.
VOCÊ ESTÁ LENDO
Paracitos
AçãoNadie vio venir la invasión. No hubo advertencias, no hubo señales. De un momento para otro la gente tuvo cuerpos diferentes, poderes que no comprenden y un mundo que colapsó en cuestión de días. Los parásitos habían tomado a todos. Cuatro tipos dif...
