Prólogo

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Un gemido salió de su boca.

No podía pensar en nada, porque su cuerpo temblaba y su cerebro vibraba. Mark instintivamente levantó sus piernas y las envolvió alrededor de la cintura del hombre. Cuando reunió fuerza suficiente, apretó el pene en su interior.

-Huh...

El hombre escupió un gemido con la respiración agitada.

Aquel sujeto lo sostuvo con sus brazos ejerciendo presión sobre su cuerpo e inmediatamente colocó sus manos debajo de sus rodillas. Mark se encontraba doblado por la mitad mientras que el hombre impactaba sus genitales contra su trasero.

-Oh...

Un largo grito salió profundamente de su garganta.

El hombre, nunca fue considerado ni cariñoso. Colocó su grueso cuerpo sobre el cuerpo de Mark y volvió a empujar su miembro dentro de él. Mark tenía los genitales calientes e hinchados, pero se encontraba siendo aplastado por el colchón y el hombre encima de él.  

No sintió dolor. Esto era solo apareamiento. Ni él, ni Mark tenían uso de razón en ese momento, así que no pasaba de ser solo un encuentro carnal. Todo lo que puede saber, es que el pesado pene del hombre entra y sale de su orificio y que al mismo tiempo este lo absorbe hacia dentro.

-Oh, uh, uh, uh...

Mark estaba llorando, y pensando de manera inconsciente:

Más profundo, más profundo, hazlo más duro. Oh, llena todo mi interior.

Finalmente, el hombre hinchó su pene y lo empujó hasta el final, mientras que el interior de Mark lo recibió, apretándolo con fuerza.

Caliente.

-Hmm...

La cantidad de eyaculación fue inmensa. Una gran cantidad de líquido recorrió y llenó toda la cavidad de Mark. Su dulce aroma se desbordó hasta la punta de su nariz, mientras que el esperma se extendió por todo su cuerpo. Mark se empezó adormecer por las feromonas y su cuerpo cayó agotado. Cuando la visión se nubló con una vaga conciencia, el hombre mordió su oreja repentinamente.

-¡Ah!

El espeluznante sonido de la mordida llego a su oído. En el momento en que estalló el grito, la conciencia que se había vuelto distante por un momento, regresó. Su voz fluyó al oído de Mark, agitado por el dolor y la conmoción.

-Tu eres todo mío.

Los susurros estremecieron a Mark, instintivamente el hombre volvió a morder su oreja.

-Oh, ah...

Un gemido escapó de la boca de Mark.

Después de morder, chupar y lamer la oreja ensangrentada de Mark durante mucho tiempo, el hombre exhaló.

Por lo que aprovecho para empujarlo y ser el quien atacara. Por lo que empezó con empujarlo quedando a su disposición al hermoso hombre que apenas unos minutos atrás lo había follado.

-Sigue...

Mark creyó escuchar mientras agarraba un lubricante que se encontraba entre todo el desorden, por lo que lo espació por el agujero del hombre y en medio del calor alcanzó a aplicarse un poco en su pene, no tardando entonces en tener sexo salvaje con el sujeto.

Gemidos y pequeñas palabras que no lograba entender era lo poco que su cerebro proceso mientras aplicaba fuerza en las caderas del hombre y besaba su espalda sudada por el calor del momento.

Cuando pensó que la situación no podía volverse mejor, su pene se hinchó mientras termino en dos embestidas de empujar en el apretado agujero cuando un aroma empezó a volverse más fuerte y llenando sus fosas nasales, al punto de bajar la cabeza y notar pequeñas gotas de sangre en la espalda del sujeto, producto de una hemorragia nasal por el éxtasis.

Fue entonces que sucedió.

Una gran cantidad de esperma recorrió y llenó por dentro al sujeto debajo suyo, mientras el sujeto también tenía un orgasmo que finalizaría en grandes chorros de esperma por las sábanas, las cuales fueron las únicas testigos de lo sucedido.

Al retirarse del sujeto, ambos se durmieron.

Mark se enteró después, que el hombre había dejado una marca en él.

Smile You Out - JuniorMarkStories to obsess over. Discover now