Hola chicos, sed bienvenidos a mi nuevo libro mi milagro de Navidad, como prometí aquí tenéis este nuevo libro chicos este libro será corto, durará todo el mes de diciembre.
Bueno...basta ya de bienvenidas, habéis entrado a leer la nueva historia, pues aquí la tenéis:
La ciudad estaba vestida de luces. Cada calle brillaba con decoraciones doradas y verdes; cada esquina olía a chocolate caliente y a felicidad. Era diciembre.
Para todos era un mes bonito, el mes más bonito del año. Para Serena, el peor.
Caminaba despacio por la acera, con el cuello de su abrigo rojo subiendo hasta la barbilla y una bufanda blanca que casi le cubría la mitad del rostro. El viento le revolvía el cabello corto rubio miel, y las luces bailaban en sus ojos color azul cerúleo, aunque en ellos no había luz.
Odiaba esa época.
Odiaba los villancicos.
Odiaba todos los escaparates de las tiendas, las parejas abrazadas bajo la nieve.
Odiaba diciembre.
Y sobretodo...odiaba la Navidad.
Porque fue en una noche de Navidad cuando todo cambió. Cuando el calor de un hogar se convirtió en silencio, cuando el sonido de unas risas cálidas se convirtió en un silencio helador. Desde aquella Navidad nada nunca volvió a ser lo que era.
Pero Serena no hablaba de eso.
Nunca lo hacía.
Esa mañana había quedado a tomar un café con May y Dawn, sus mejores amigas, en una cafetería del centro. Esa era su forma de distraerse, de no quedarse sola con sus pensamientos. Por fuera parecía solo una chica normal, disfrutando de sus vacaciones, pero por dentro solo...esperaba que esta pesadilla navideña terminara pronto.
Serena suspiró, hizo su mejor sonrisa falsa, y entró al fin a la cafetería, al entrar, el olor a café y chocolate caliente recién echo se apodero de ella.
-¡Serena!-saludó May desde una mesa junto a la ventana, con una sonrisa radiante-.¡Aquí!
Serena respiró hondo, y se preparó para fingir estar bien.
-¡Hola!-Dijo, quitándose los guantes.-Que frío hace hoy, ¿eh?
-Demasiado-respondió Dawn, moviendo los dedos entumecidos-. Pero vale la pena por un buen café.
Serena asintió, cogiendo la taza que May le ofrecía.
El vapor le calentó el rostro, y por un segundo, todo el mundo parecía ser menos gris.
-Entonces, ¿qué vas a hacer en tus vacaciones Dawn?-preguntó May, mientras le daba un sorbo a su café.
-Paul y yo vamos a ir al mercado de Navidad-Respondió Dawn, con una sonrisa-.Me ha prometido que me compraría todo lo que quiera,¿y tú?.
-Drew me va a llevar a patinar sobre hielo, y luego me llevará a cenar.-Respondió May sonrojandose al pensar en su novio.
-¿y tú Serena, que planes tienes?-preguntaron May y Dawn al unísono.
Serena se encogió de hombros, con una sonrisa tranquila.
-Nada en especial, tal vez ver películas, leer algo...quedarme en casa.
-¿Sola otra vez?-preguntó May.
-Sí, pero no me molesta.-mintió Serena-.Estoy bien así.
May y dawn fruncieron los ceños, pero no insistieron.
-Bueno, si quieres puedes venir a patinar sobre huelo conmigo u con Drew, seguro que te diviertes.-ofreció May.
-Y si quieres puedes venir conmigo y con Paul, seguro que no le importa.-Añadió Dawn.
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Mi milagro de Navidad
FanfictionSerena es una chica solitaria, que nunca le ha llegado a gustar la Navidad, nunca ha sido de las chicas que creen en los milagros, hasta que un día, el destino le demuestra que los milagros existen. No soy dueño de ninguno de los personajes.
