Prólogo

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Una mujer sofisticada y peligrosa. Poseedora de gran sabiduría y siglos de experiencia. Fuerza, pasión y sensualidad. Para nada ordinaria.

Su alma, una vez tan dulce y pura, había sido corrompida gracias al miedo de sus padres. Ahora sus manos estaban manchadas de sangre inocente, aunque en su interior se encontraba oculta esa chispa de bondad que un día era lo que predominó en su persona.

Thyra Mikaelson.

La melliza del mismo klaus Mikaelson.
Ambos concebidos gracias a una infidelidad de su madre, Esther, la bruja original. Odiados por Mikel, el esposo de aquella bruja.

Thyra, a diferencia de su hermano, no había despertado su lado licantropo al volverse vampiro. Ella siempre fue una persona de emociones intensas; amaba demasiado, la lealtad siempre fue su más grande cualidad. Si debía dar su vida a cambio de la de los suyos lo habría hecho. Era dulce, bondadosa. Incapaz de dañar a alguien.

Cuando Thyra bebió sangre humana, solo fue un sorbo, lo suficiente para completar la transición. En cambio, su hermano, insaciable, drenó por completo la vida de aquel inocente, logrando despertar a una bestia en él, la más poderosa, convirtiéndose en el híbrido original.

Todos asumieron que sólo él era de aquel modo, ya que en su hermana no había una parte de aquellas bestias que Mikael tanto aborrecia. Bastó una orden del terrateniente para que Esther amarrara el lado licantropo de Klaus, gracias a un hechizo.

Luego de eso, todo se descontroló. Klaus asesinó a su madre, mintió sobre ello. La única que sabía la verdad era Thyra.

Los mellizos siempre fueron muy unidos, como dos gotas de agua. La confianza entre ellos era motivo de envidia entre todos sus hermanos, aunque todo lo bueno que alguna vez tuvieron se desvaneció con la transformación.

Klaus se volvió ambicioso, paranoico y manipulador. No tardó en descubrir la manera de mantener a sus hermanos dormidos y despertarlos para usarlos a su conveniencia. Él intentó los mismo con Thyra, pues ella se había revelado en desacuerdo a su modo de actuar, amenazó con irse y llevarse a sus hermanos.
Acto seguido, Klaus atacó con una daga de plata llena de cenizas de roble blanco, llevándola justo al corazón de su hermana.
Había funcionado, su piel se volvió grisacea, venas marcadas y aspecto demacrado. La dejó en un ataud cómo al resto.

Minutos después, Thyra despertó, quitó la daga de su pecho y se fue.

Ella continuó, de vez en cuando encontrandose con sus hermanos, cuando Klaus consideraba conveniente despertarlos. Sin embargo, hizo su vida lejos de ellos, se llenó de aventuras e hizo una nueva amiga la cual con el tiempo se volvió su única familia.

Sin embargo, el tiempo pasó, generaciones terminaban y comenzaban.
Thyra no tardó demasiado en darse cuenta de la presencia del nuevo doppleganger Petrova. El tiempo de volver a Mystic Falls había llegado.

Lo que ella no imaginaba era que se encontraría en un dilema, Thyra había planeado encontrar al doppleganger y llevarlo ante Klaus para entregarlo a cambio de la libertad de sus hermanos. No obstante, esa joven que ella estaba dispuesta a usar para beneficio propio, sería la sobrina de quien fue una de sus mejores amigas.

Eso sin contar el triangulo amoroso en el que se vería envuelta; entre el hermano de la misma doppleganger y una copia exacta de su primer amor.



Hybrid; Jeremy Gilbert Histórias para pegar e não largar. Descubra agora