Prólogo

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El cielo nublado se tornó muy violento y bajo de el yacían dos personas de corpulenta e intimídate figura, luchando con todas las intenciones de acabar con todo. Uno de ellos iba a dejar este mundo lo quisiera o no, y ese parecía ser el de largos cabellos negros, de aguda mirada color turquesa.

Él era quien se veía mucho más lamentable, herido, que el otro hombre muy masculino de cabellera lacia rubia, de ancha y muy sensual espalda.

—¡Este es tu fin, Trevor Kovacs!—Apuntó incontables flechas de hielo hacia al frente que con un solo movimiento de dedos perforaran al de ojos turquesas.—¡Vuelve al infierno de donde nunca debió de haber salido, bastardo!—Declaró con esa voz nada cálida, profunda y cargada de mucho rencor dirigido únicamente a Trevor.

—Jajajajaja.—Por fin.—Jajajaja.—Por fin voy a terminar con todo esto, ya no tengo que vivir siendo el malo aquí.—El infierno será mi nuevo reino.—Papá, hermanos, pronto volveremos a vernos.

En vez de estar asustado él se reía de la muerte, no había arrepentido de sus crímenes y mucho menos de todas las decisiones que había tomado en su vida al contrario, se enorgullece de ellas o es lo que aparenta debido a su papel en ese mundo, estuvo siendo obligado ser un despiadado y sanguinario villano.

—¡Te atreves a morder la mano de tu amo!—Cinco bolas de fuego aparecieron detrás de Trevor y una en cada mano.—¡Es gracias a mí que eres así!—Esbozo una sonrisa.

Tengo que hacerlo enojar más y más hasta que congelé todo nuestro entorno, una vez que ese hielo me alcance yo he de morir, es lo que tanto estuve esperando desde que llegué a este maldito mundo.

No he tenido ningún descanso desde entonces y el hacerle la vida imposible, torturar, humillar, al protagonista era mi pan de cada día. Tenía que hacerlo odiarme para que cuando escapara me buscará para matarme, y lo hizo, vino por mí el villano de está novela que le hizo incontables cosas desagradables a él.

—Te compré y te di un techo, pero es así como me pagas, maldito malagradecido.

—¡Solo muere!—Lanzo todas las flechas, pero Trevor las esquivó y no dudó en contraatacar.—¡Eres de lo peor!—El suelo empezó a vibrar.—¡Me hiciste lo que quisiste y después de tanto tiempo sigo sin escuchar tus disculpas!—Pinchos de hielos salen desde abajo del suelo que también se está empezando a congelar.—¡NUNCA TE LO VOY A PERDONAR, TREVOR!

—¡Agh!—Más de tres pilares atravesaron el cuerpo de Trevor desde el suelo.—Ugh.—Sangre se empezó a desbordarse de las esquinas de sus labios y en todo el cuerpo de Trevor, pero todavía siguen manteniendo esa coqueta y muy loca sonrisa.

Tal como está escrito el protagonista elimino al villano y con esto mi papel ha llegado a su fin, y estoy a segundos de volver a mi mundo tengo que estar feliz... Entonces, ¿por qué no estoy feliz? ¿Por qué me invaden estás sofocante ganas de llorar?

—Jajajajaja.—¡Qué absurdo es esté sentimiento!

—En tu otra vida no te comportes como un maldito.—Aprieta sus dientes.—Aunque no creo que alguien tan vil cómo tú, tenga otra oportunidad.—Dijo mientras veía a Trevor que cada vez se iba volviendo más pálido.

—Qué cruel e irónica que puede llegar hacer la vida.—Levanto su mirada haciendo contacto visual con ese par de ojos grises, unos que solo tienen odió para Trevor.

¿Qué esperaba obtener de él? ¿Una dulce o triste mirada luego de todo lo que le hice? Pero no era mi intención, hasta en este momento sigo sin tener control de mi cuerpo.

Me muevo al antojo del creador y Dios de este mundo... "¡Nunca quise hacerte eso! ¡En serio nunca fue mi intención hacerte dormir con esas personas e intenté tantas veces evitarlo, pero no puede!" Es lo que me gustaría decirle al menos una vez, pero es imposible porque hasta el final estoy obligado ser la peor escoria a sus ojos.

—Al final terminé muriendo a manos de la mascota que “adopte” debí de “educarte” con más fuerza para que no mordieras a tu dueño.—Cayó al suelo una vez que los pilares de hielos desaparecieron, el impacto no dolió nada. Ya no sentía sus extremidades.

—Ese fue tú más grande error, el dejarme vivir luego de todo lo que mi hiciste.—Lo agarra del cuello.—¡Debiste matarme!—Grito.—... ¿Por lo menos te arrepientes de lo que hiciste?—Preguntó como si esperará algo.—¿Te arrepientes de haberme dado a esas personas para que tuviera sexo con ellos y así poder obtener beneficios?—Aprieta sus dientes.

—¿Por qué debería?—Claro que me arrepiento y para empezar, nunca lo quise... Yo también estaba siendo obligado, pero tú nunca lo sabrás y es mejor así.

¿Debo de agradecer que por lo menos él fue el activo? No, es desagradable de ambas formas porque él no quería intimar con nadie para empezar.

—¿Cuándo a vistos que un villano se arrepiente de lo que hace?

‹Oh, el cielo se ve tan hermoso pintado de ese color gris, justamente como siempre fue mi vida en este lugar, pero aun así me seguía pareciendo un color hermoso.› Cuando dijo "hermoso" él ya no estaba viendo el cielo sino que los ojos del protagonista.

—Soy un villano, una mala persona por naturaleza, es la vida que elegí y nunca me voy a arrepentir de eso ni de mis acciones.—Todo se vuelve borroso.—Deseo de todo corazón que termines muriendo a manos de la persona que más ames en el mundo.—Sonrío burlón o es lo que él creía, pero en realidad estaba lejos de ser una sonrisa burlona.—Perdón.—Susurró y su mano cayó antes de alcanzar el rostro del protagonista.

Trevor había muerto y ahora su alma yace en una habitación blanca, frente a un ser formidable presencia que infunde miedo y le obliga a mantener su mirada hacia suelo.

‹No eran mentiras si estoy aquí tal como lo dijo ese sistema, está vez he muerto para jamás volver a ese lugar... Volveré a mi mundo, pero no siento nada de felicidad.› Su pecho dolía y no sabía del porque.

—¿Por qué esa cara, Trevor?—Preguntó con una voz que no parecía humada.—¿Por qué no estás feliz si estás por regresar a tu mundo?—Sigue cuestionando.

—¡Deja la maldita charla y envíame a casa!—Solo vamos a casa, quiero abrazar a mi familia.

—Es mejor que seas educado y me hables bajito si no quieres ser castigado como la última vez.—Le recuerda.—Que no se te olvide que terminaste en ese lugar por maldecir mi creación y a mí...

—Solo envíame a casa, ya aprendí la lección, ¿sí?—No le quedaba de otra que fingir sumisión, no tiene el poder para destruir a ese ser frente a él que se hace llamar Dios. Sin embargo, tiene la esperanza de un día poder vengarse.

—Así está mejor.—Con un chasquido de dedos le borro la marca en la muñeca izquierda de Trevor que era como el sistema, el que lo obligaba ser el villano.—Antes de que te vayas déjame decirte que, vas a olvidar todo lo que has vivido en ese mundo.

—¿Qué?—Voy a olvidarlo...

—Crees que te voy a dar la oportunidad de vengarte de mí.—Esbozo una sonrisa.

—¿Cómo me atrevería hacer eso?

—Los humanos son criaturas extrañas y capaces de muchas cosas cuando los mueve el odio, la venganza.—Agrego.—Sigue soñando si creés que te daré esa opción, solo vive como si nunca hubiese existido todo lo cometido.—Te estoy haciendo un favor y un día me lo agradecerás, vivir en la ingenuidad no es del todo malo.—Adiós, Trevor.

—¡Hijo de puta!—Exclamó.

Y antes de ser arrastrado por el portal similar al que lo arrastró anteriormente a esa novela, le sacó el dedo de en medio a ese Dios.

—¡Bastardo...!—Vocifero y jadeó todo agitado observando el lugar donde se encuentra.—¿Hospital?—¿Qué hago aquí?

—¡Trevor!—Grito conmocionada la señorita que acaba dejar caer una charola con frutas.

—¿Susan?—¿Por qué se ve tan demacrada? Si anoche se veía de lo más feliz.—¿Uh?—¿Por qué me mira de esa manera? ¿Cómo si estuviera viendo un muerto volver a la vida?—Susan...

—¡Papá, primero y segundo hermano!—Les llamo a gritos una vez que saco su cabeza fuera de la habitación.—¡Papá, Trevor ha despertado!—Les hizo saber al borde del llanto.

Trevor no comprende nada según él ayer se quedó dormido en su cama, pero a despertado en el hospital y no en su cama. Y ahora, su hermana no para de llorar como si él estuviese regresando a la vida.

El protagonista se ha ennegrecido La tua prossima ossessione. Scoprilo ora