Nota de autor: Es una Oneshot dividido en tres partes ,espero que les gustes ya lo tenia pensando pero con la cancion tomo forma.
Primera parte
El reloj marcaba las nueve de la noche. Esa fecha no era cualquiera: era el aniversario del día en que Rin había pronunciado un "sí" en el altar, rodeada de flores blancas y promesas que creyó eternas, entregándose con todo su corazón a la persona que amaba.
Con ese recuerdo vivo en el pecho, decidió recrear la magia de aquel momento. Había faltado al trabajo solo para preparar la velada. Las luces cálidas iluminaban el departamento con un resplandor acogedor, mientras el aroma de las gardenias (sus flores favoritas) se mezclaba con el guiso que hervía en la cocina. Era la receta que su abuela le había enseñado, aquella que siempre describía como la forma más segura de "atrapar el corazón de un hombre honesto".
Entre el perfume de las flores y el vapor de la comida, Rin recordó las palabras de su madre, que resonaban en su memoria con la misma claridad que en esa noche especial.
Cuando escuchó la llave en la cerradura, su corazón dio un vuelco de emoción. Allí estaba él, con su postura cansada, la corbata desajustada y esa mirada ausente que últimamente se había vuelto tan familiar.
—¡Feliz aniversario, amor! —exclamó Rin, abrazándolo con fervor, sintiendo cómo él se mantenía rígido.
Sesshomaru dejó caer el maletín sobre el sillón con un suspiro que parecía cargar el peso del mundo. —Lo siento, Rin. Ha sido un día interminable en el hospital... —murmuró, evitando su mirada y la escena que su esposa había creado.
Ella fingió no notar el hielo en su voz y lo llevó de la mano hacia la mesa adornada con velas. —He preparado tu plato favorito. ¿Recuerdas? La primera vez que te lo cociné, dijiste que se sentia a hogar.
Mientras servía el vino, habló con entusiasmo de sus recuerdos: la vez que se perdieron camino a la playa, la primera Navidad juntos decorando ese mismo árbol, cómo la había mirado al ver su vestido de novia. Pero Sesshomaru no sonrió. No rió. Sus ojos permanecieron fijos en su copa, como si en el vino tinto pudiera encontrar las palabras que no salían de su boca.
Rin sintió cómo un nudo de angustia se apretaba en su garganta. La pregunta que había enterrado durante meses —y que carcomía su alma por miedo a la respuesta— emergió finalmente, cargada de vulnerabilidad:
—Sesshōmaru... —Su voz fue apenas un suspiro. ¿Aún me amas?
El silencio que siguió pesó más que cualquier respuesta. El tic-tac del reloj retumbaba en la quietud como martillazos. Cuando él alzó la mirada, en sus ojos no había el amor que ella anhelaba, sino una tristeza profunda... y un destello de culpa.
—Rin... —empezó a decir, pero la voz se le quebró—. Estoy cansado.
Evitó su pregunta, dio media vuelta y se encerró en el despacho sin añadir nada más.
Rin permaneció sentada en la cama, inmóvil, como si el mundo se hubiera detenido con esa puerta cerrándose. Lenta y silenciosamente, las lágrimas comenzaron a deslizarse por sus mejillas. Esa noche lloró abrazada a la almohada vacía.
Cuando pudo alzarse, con los ojos hinchados, abrió su diario —el mismo que había iniciado como un registro de días felices— y escribió con mano temblorosa: "Hoy cumplimos un año. Hoy pregunté y el silencio respondió por él. Algo se quebró dentro de mí, algo que tal vez nunca podré reparar".
La luna llena brillaba tras la ventana, iluminando la ciudad. Testigo mudo de dos corazones que, aunque compartían el mismo techo, ya no compartían la misma vida.
BẠN ĐANG ĐỌC
Amor roto
Tiểu thuyết chungUn matrimonio construido sobre ilusiones y silencios comienza a resquebrajarse cuando Rin descubre la carta que su esposo jamás tuvo el valor de leerle en voz alta. Entre recuerdos de un amor pasado, mentiras disfrazadas de cansancio y miradas que y...
