–Por fin hemos llegado –Dazai se estiró al bajar del avión mientras Sigma buscaba las maletas en la transportadora
–¿No será raro venir a Tailandia sólo por nuestra luna de miel?
–Para nada –habló despreocupado– además nos auspiciaron el viaje. No hemos puesto un yen de nuestro bolsillo
–Por eso mismo... no somos ricos o tenemos bienes de valor como para darnos este lujo
–Sigma, no me casé contigo por tu dote precisamente –se acercó al menor y le tomó el brazo con cariño– aunque sé que no tenemos una renta grande, creo que entre ambos podremos salir adelante. Ninguno de los dos acostumbra a poseer lujos materiales aunque de vez en cuando podemos darnos gustitos. Acepta sin más peros y disfruta este viaje ¿sí?
–Ayayay no puedo negarme cuando lo pones así –suspiró– Se hace tarde y hay que ir al hotel a reclamar la habitación antes de que nos la cancelen
Llegaron a su hotel al borde de la playa. Su habitación estaba en el segundo piso con una hermosa vista del mar nocturno.
–Como esta región no es tan poblada, tenemos una vista de un cielo impecable –Dazai habló con emoción al salir al balcón. Sigma acomodó algo de sus cosas personales en unos estantes y dejó que Dazai se hiciera cargo de lo suyo– ya que estamos aquí ¿qué es lo primero que te gustaría hacer?
–Darme un baño. El aire dentro del avión se condensó mucho y me desagrada esa sensación en mi piel
–Okey. Entonces aprovecharé y veré la tele por cable
Sigma entró con ansiedad al cuarto de baño. Trató de calmar su ansiedad en la ducha y al salir el vapor caliente se escapó por la puerta.
–Sí que te tomaste tu tiempo. Ven a ver esta película, es muy interesante –se arrimó en esa gran cama para darle espacio a Sigma. Dazai comía palomitas dulces mientras
Sigma se acostó junto a Dazai y trató de disfrutar la película, pero aún había algo en su corazón que lo hacía sentir agitado e inseguro.
–Waoh, el final fue bueno, aunque me perdí el comienzo entendí a la perfección todo –trató de levantarse pero Sigma se aferró a su cintura como koala– ¿Sigma-kun?
–Osamu... sé que es nuestra noche de bodas y que hice una promesa contigo. No quiero decepcionarte... pero ¿podemos abstenernos de tener relaciones hoy? Todavía no me siento listo
–Me alegra que me lo digas –acarició su cabeza– no quiero que te sientas forzado si todavía tienes tus dudas. No me casé sólo para que pudiéramos coger, esperaré por ti, cariño
–¿Y si no me siento listo durante toda nuestra luna de miel?
–Estamos casados y viviremos juntos cuando regresemos a Japón
–¿Y si nunca quisiera hacerlo?
Dazai se congeló.
–Yo... seré fuerte y lo haré para mí mismo... aunque en el fondo sí me sentiría un poco desilusionado. Pero si tan incómoda se te hace la idea... supongo que pediría tu permiso para ver algún video porno o algo así...
Sigma se soltó a reír.
–¿En serio?
–Yo... no iría con nadie más... porque aunque mi vida es corta tengo la suficiente experiencia para no hacerlo de nuevo... y me casé contigo para toda la vida –su voz fue apagándose por el final y se sonrojó– respetaría tu decisión y esperaría que me dieras mi espacio de ser el caso
–Osamu... no sabes cuánto te amo –Dazai se acostó para quedar a su misma altura en la cama
–Yo también estoy muy enamorado de ti Sigma. Al menos compláceme y duerme abrazado conmigo toda la noche
Y así fue. Acurrucados cubiertos por un manto de estrellas, su acto de amor más puro fue estar para el otro en una fecha tan importante.
***
–¿Qué te gustaría hacer hoy?
–¿Qué te parece si vamos al museo local? Escuché que hay un casino allí
–Sigma...literalmente trabajas en un casino ¿de verdad te interesa ir a uno ahora?
–Quiero hacer prosperar el negocio y sería bueno verlo desde un enfoque competitivo. Además... si vas tú estoy seguro que nos harás ganar mucho dinero
–JAJAJAJAJAJAJAJA ¡se supone que yo tengo mente maquiavélica! ¡Está bien pero no me eches la culpa si nos echan! –básicamente lo jaló del hombro hasta llegar caminando a la plaza donde estaba el casino
Quince minutos más tarde. Fueron notificados en la lista negra del casino.
–Te dije que nos iban a echar
–No me dio tiempo ni de hablar con el gerente –quería llorar– no entiendo cómo fue que ganaste una apuesta millonaria de más de tres cifras en sólo dos rondas
–Sí... deberías ver a Yukito-kun. Él es capaz de desfalcar el establecimiento entero en sólo una tirada de cartas
–Diablos, los pondré a ambos en mi lista negra... en fin vámonos
–Ya que estamos en la plaza ¿por qué no vamos de compras? Me gustaría llevar algo bonito de aquí
Sigma estuvo de acuerdo, fueron a tiendas de ropa y bisutería. Aunque a muchos se les hacía raro las payasadas de Dazai, Sigma estaba más que contento de verlo así y se había acostumbrado a su ser estrafalario.
Regresaron al hotel con varias bolsas.
–Debo admitir que tienes buen gusto –se probaba la ropa que Sigma le había escogido– nos llevó todo el día. Ordenaré el room service –vio el menú del hotel e hizo una llamada hablando en inglés
Sigma guardaba y acomodaba sus cosas y escondió algo entre su ropa para que Dazai no lo viera.
La cena llegó y ambos observaron un concierto en vivo en la tele. Su vida de casados comenzaba y estaban a gusto entre ellos.
–Mañana vamos a la playa –dijo Dazai
–Creí que te molestaba la arena en tus vendas
–Es un lugar muy bello para dejar pasar la oportunidad. Después de todo, escogimos un destino de playa por algo
Al día siguiente desde una hora temprana fueron a la playa. Sigma se echó kilos de bloqueador en el cuerpo porque evitaba requemarse a toda costa ya que no estaba acostumbrado al sol abrasador. También ayudó a Dazai a ponerse la crema en su rostro y brazos, lugares que no cubren las vendas.
Pasaron su día en la playa, Dazai se puso un bañador colorido de flores y Sigma uno de color púrpura; jugaron con una pelota inflable y partieron una sandía. Unos jóvenes los invitaron a su fogata y comieron pescado asado. Ese día había marea alta así que no pudieron entrar al agua, pero disfrutaron de las pequeñas cosas.
Llegando al hotel, Dazai se quitó las vendas.
–!AYYY Como pica! –se rascaba los rastros de arena. Esa era la primera vez que Sigma lo veía sin vendas y pensó que era algo muy íntimo que Dazai sólo haría en plena confianza. Él ya se había duchado en la planta baja del hotel así que concedió que Dazai usase el baño– te tomo la palabra– Sigma aprovechó la oportunidad que tendría para prepararse mentalmente a lo que estaba por venir
–Ahora o nunca –se dijo respirando valor escuchando el agua de la ducha correr
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Yay al fin esta historia podrá ver la luz. Los que vienen directo desde su precuela les mando mucho amors.
La precuela de esta historia es Lista de Exes, probablemente sea necesario leerla para entender un poco del contexto, pero trataré de no referenciarla tanto para que sea disfrutable para todos.
Les deseo un buen mes, y al rato tendrán disponible otro capítulo también yay!
Espero que disfruten de esta historia que tendrá muchas situaciones domésticas y será una historia larga de capítulos cortos. Gracias por leer. Sus comentarios y votos me dan vidaaa
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¿Nuestro felices para siempre? - Sigzai
FanfictionLuego de haber tenido varias parejas a lo largo de su vida, Dazai Osamu había decidido renunciar a encontrar al amor. Pero su sueño siempre fue muy claro: casarse y vivir feliz al lado de alguien a quien de verdad amara. Tras muchas dificultades y v...
