One shot

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       Lex estaba desesperado por encontrar una forma de poder vencer a Superman lo que le llevó meses de búsqueda entre escombros y escenas para encontrar alguna pequeña pisca de ADN para poder clonarlo, resultando en un alien musculoso aún mas idiota que de quien proviene. Al menos eso hace que sea fácil de controlar, en cualquier situación.

       Si alguna parte de razón dentro de él le hablara se cuestionaría por qué su obsesión llegó hasta ese punto pero como lo único en su mente además de su ego era el vencer a su archienemigo a como de lugar continuó con su plan. Pronto se vio creando personalmente paso a paso un nuevo ser dentro de su laboratorio, cuando lo vio salir completamente formado de su capsula su respiración se aceleró, dio una pequeña mueca de felicidad y fue a recibir a su nueva arma, la cual lo miraba con devoción.

       Pasaron las semanas perfeccionando cada parte de Kal-II intentando ignorar su muy marcada idiotez. Una noche se quedó hasta tarde aburrido sentado en su laboratorio cuando se replanteó la razón de matar a Superman, salió de su trance al momento en que vio a su copia mirándolo como un cachorro a la espera de ordenes parado a unos metros de él.

—Oye, ven —el clon se paró en frente de él sin reacción alguna. —Bebió de su vaso de licor y continuó observando. —¿Has trabajado en aprenderte los códigos de pelea? —le vio mover la cabeza en forma de aceptación y no le creyó —8B, 2C y 4D —Se quedó expectante de ver la demostración de pelea pero no fue más que una decepción. —No puedo seguir viendo esto, de rodillas —El Kal-II obedeció de inmediato algo frustrado y triste —No te pareces en nada a él —Dijo decepcionado, el pelinegro sintió un dolor en su pecho al escuchar a su amo compararlo con la versión original —quizás necesitas un incentivo para aprender tus tareas. — Lex ya un poco ebrio miró a los ojos a su creación, lo tomó por la barbilla y le dio un suave beso el cual fue correspondido y rápidamente llevado a algo más por parte del clon quien se abalanzó sobre Luthor haciéndolo retroceder sobre su silla anonadado. —Detente, te digo que te detengas. —Fue la primera vez que tuvo que repetir una orden directa, entre fuertes respiraciones ambos se miraron desconcertados. Luego de eso Lex salió del laboratorio dejando a Ultraman solo mirando al suelo decepcionado de sí.

       Las semanas pasaron y el clon fue avanzando de manera abrumadora en todas sus pruebas y controles. Lex se sorprendió al ver los impresionantes avances de su creación por lo que decidió volver a hacer una pequeña visita después de tanto tiempo. Ultraman estaba en el centro de entrenamiento luchando contra unos robots, su torso sudado y desnudo le daban un aire encantador y su cara de determinación hicieron que Lex probara si los informes eran verdad, dijo casi 30 códigos distintos y los ejecutó todos de una manera impecable, esto emocionó a Luthor quien por pura demostración de control dijo códigos que harían un gran daño a Kal-II. Ultraman cayó adolorido después de que el robot le tendiera un golpe justo en sus costillas, miró con los ojos llorosos hacia Lex, esperando algún tipo de ayuda, éste sin decir ninguna palabra terminó la simulación y se fue, el clon intentó seguirlo pero un grupo de médicos lo apartó del lugar llevándolo a curarse.

       Al terminar de curar las heridas del combate, el clon se apresuró a encontrar a Lex quien solo rondaba supervisando sus proyectos, caminó detrás de él durante toda su visita, se encargó de cada reclamo o necesidad que su amo le ordenara como un sirviente fiel. Al final del día ambos quedaron solos dentro del laboratorio. Al momento en que Lex se encargaba de arreglar unos últimos asuntos sintió la presencia de un gran cuerpo tumbándose sobre su espalda y una cabeza cansada posándose sobre su hombro, intentó sin éxito mantener su temple hasta que sintió los fuertes brazos del kryptoniano rodeando su cintura en un abrazo lleno de necesidad.

—¿Qué es lo que quieres? —Preguntó lex intentando crear un muro entre ambos.

—¿Lo hice bien? —Hasta ahora nunca lo había escuchado hablar, sintió un chispazo de electricidad recorrer su cuerpo junto con un aire caliente chocando contra su cuello. Su voz se parecía a la de Superman pero era más apagada y profunda, lo que lo hizo perder el poco de estabilidad que tenía. —Quiero mi premio. —Lex no tuvo la fuerza para contradecir el tono hipnótico y seductor que lo estaba acorralando. Sintió enfado consigo mismo por caer tan fácil en las demandas.

Kryptonita rosa (Superlex Ultralex)Stories to obsess over. Discover now