⚠️ Advertencia.
Esta no es una historia para corazones frágiles ni para quienes buscan un romance dulce y predecible.
Aquí no encontrarás héroes perfectos, sino hombres peligrosos, dominantes, obsesivos… y mujeres que saben cómo desafiar el fuego.
Contiene escenas de alto voltaje erótico, lenguaje explícito, manipulación emocional, violencia y giros que te harán odiar y amar a los personajes al mismo tiempo.
Si no toleras el dark romance, las relaciones intensas, posesivas y fuera de lo “correcto”, detente aquí.
Si decides entrar… recuerda: en esta historia, el placer duele y el poder seduce.
(No es absolutamente mi problema si no te gustan los libros con las portadas o los personajes animados o con creación de lA)
Personajes.
Mauro Vallado.
Soy Mauro Vallado. Dirijo la licorera más codiciada del país y a cualquiera que me desafíe.
Lía Beltrán.
Nací para romper reglas... Incluye las que yo misma invento. Hija de Ignacio Beltrán. Aprendía sobrevivir entre tiburones sin dejar que me arranque la piel. No me arrodillo ni pido permiso y si alguien cree que puede domarme que lo intente...
Monserrat Vallado.
Yo no crío hombres débiles... Yo fabrico dominio y posesión. Mauro es mi obra maestra y aunque el mundo lo llame psicópata yo lo llamo perfección. Yo no opino... Ordeno. Y no protejo, destruyó a quién se atreva a tocar lo que es mío por eso ayudé a mi hijo a matar a su padre.
Nina volkova.
Me llamo Nina, y si... Me gustan los hombres con la cartera gorda y el corazón blando. No me importa que me llamen interesada, porque la vida cuesta y yo no pienso pagarla con lágrimas. Pero.. este viejo estúpido Armando tiene algo.. y juro que no es solo dinero.
Ignacio Beltrán.
Soy un hombre que no escucha excusa solo resultados. Construir mi imperio con sudor ajeno Y decisiones que otro no se atrevieron a tomar. Mi hija es mi orgullo y mi pieza más valiosa. Nadie toca lo que es mío sin pagar el precio.
Inicio.
Narra Mauro vallado.
—¿Ya viniste a matarme, Mauro?
No le respondí. Lo miré.
—No vine —dije, sin alterar la voz—. Ya estoy aquí.
Mi mano derecha sujetaba la pistola con calma. Casi con ternura. Era como sostener mi infancia, mi odio, mi herencia.
—Te ves como tu madre cuando lloraba —rió, con esa risa hueca que siempre me repugnó—. La misma debilidad. Qué ironía, ¿no? El emperador de los licores, el gran Mauro Vallado… un bastardo disfrazado de hombre.
Quise que me doliera. Pero no.
—¿Y sabes qué es lo peor? —continuó, alzando su copa temblorosa—. Que incluso con esa arma en la mano… sigues siendo un bueno para nada. Un bastardo.
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Te deseo.
Romance__No me importa si me odias. Solo quiero que grites mi nombre cuando toques el cielo. __No soy tu salvación. Soy tu ruina y tu único refugio.
