La noche estaba envuelta en un silencio tenso solo roto por el murmullo suave de las olas del mar besando la orilla ella caminaba con pasos firmes con su vestido lila rozando la arena y su cabello rizado ondeando con la brisa fresca cada uno de sus lunares parecía que brillaba bajo la luz de la luna recordandole que era más que una simple mujer : era fuego y misterio
El la esperaba alto y dominante con los ojos que eran un océano entre verde y azul reflejando el último rayo de sol que se perdía en el horizonte sus tatuajes contaban historia de peligro y poder y su camisa negra desabotonada dejaba ver la piel de un hombre que no temia a nada ni a nadie
Cuando sus miradas se cruzaron el mundo desapareció
No había nada mas que ellos el deseo y la promesa que bajo ese cielo encendido comenzaría a escribir una historia de pasión celos y poder y lunares marcados para siempre
