PRÓLOGO

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Nikodemus Hofferson era todo lo que Hipo aspiraba y deseaba ser algún día, un imponente cazador que, a pesar de su corta edad, ya era respetado y admirado por todo el pueblo. Alguien que, en palabras de Hipo, era analítico, valiente, decidido, sensato, serio, inexpresivo e inalcanzable.

Totalmente inalcanzable.

Nikodemus representaba todo lo que Hipo anhelaba ser para enorgullecer a su padre, para ser el hijo que Estoico esperaba que fuera. Pero por más ilógico que parezca, no le podía tener envidia, era un sentimiento que no podía generar hacia el chico, por más que deseará que fuera así.

Hipo no sólo lo admiraba, sino que también tenía un pequeño enamoramiento hacía Nikodemus, un crush que había enterrado y permanecido en secreto hace meses atrás. En un inicio únicamente le llamaba la atención Astrid, la melliza de Nikodemus y una de las mejores vikingas de su edad, una chica que destacaba por su autonomía y combate, pero luego lo empezó a ver a él de forma distinta.

Decir que no conocía al cazador o que no lo notaba anteriormente era una falacia, era imposible no notar a Nikodemus cada que se dignaba a hacer acto de presencia. Solo que, de un momento a otro, empezó a buscarlo cada vez que ingresaba al comedor, con la esperanza de siquiera cruzar miradas, esperaba con ansias que, una vez cada semana, el chico apareciera por la herrería buscando a Bocón con tal de restaurar sus herramientas. Sin poder evitarlo, Hipo había desarrollado sentimientos por un chico que con suerte lo miraba a él, o a cualquiera en general.

En el pueblo de Berk solo bastaba una cosa para poder consolidarte como un verdadero vikingo: matar a un dragón frente a toda la aldea

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En el pueblo de Berk solo bastaba una cosa para poder consolidarte como un verdadero vikingo: matar a un dragón frente a toda la aldea.

Una hazaña que solo lograban los mejores guerreros luego de un arduo entrenamiento, un mérito que se le entregaba a uno de los estudiantes, quien demostrará ser realmente merecedor de aquello. Esta era una tradición forjada hacía miles de años atrás y que se mantenía vigente hasta el día de hoy, no existía vikingo en Berk que no hubiera pasado por el dolor, sufrimiento y orgullo del entrenamiento.

HUNTER ★ hiccup haddok, httydStories to obsess over. Discover now