La cueva olía a muerte. El agua que corría por sus grietas formaba charcos turbios en el suelo resbaloso. Un grupo de Cuatros avanzaba con cuidado, pero el peligro se hizo carne cuando la bestia emergió de las sombras.
Un rugido desgarró la tensión. La criatura —un cruce antinatural entre simio y reptil— se abalanzó. Las flechas del arquero se desviaban inútilmente, y los hechizos del mago apenas arañaban la piel de la bestia. Solo el espadachín Kael, y su viejo amigo, Ren el sanador, se mantenían firmes.
Kael gritó: “¡Salgan y pidan refuerzos! ¡Nosotros la detendremos aquí!”
El mago y el arquero huyeron. Ren dudó, pero Kael lo miró con esa calma violenta que solo tienen quienes ya decidieron morir. El combate fue despiadado. A pesar del caos, Kael derribó a la bestia con precisión quirúrgica. El espadachín no era un titulado ni tenía magia reconocida, pero poseía algo más peligroso: experiencia.
Cuando todo terminó, Ren estaba agotado por la sanación continua. Ambos salieron con vida, pero el crédito fue otorgado a los otros miembros. Kael recibió solo una pequeña parte de la paga. “No tienes título”, le dijeron. “No se puede confiar en un espadachín que no esté registrado.”
Esa noche, Kael regresó a su casa en el bosque, donde vivía con su esposa Liria y su hijo Elian. Allí, la tranquilidad era real. Elian entrenaba con su padre cada mañana y cada tarde. Kael no buscaba gloria. Buscaba formar a su hijo. En uno de esos días, le dio una misión: partir una hoja colgante sin usar habilidades mágicas, solo fuerza pura. Una prueba de control, concentración y filo.
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Filo de Sangre
ActionEn un mundo podrido por la traición, Elian forja su propio destino con sangre y acero. FILO DE SANGRE - Fantasía oscura, acción y venganza al estilo anime.
