Prólogo

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La ciudad ya estaba muerta.
Solo que nadie se había molestado en enterrarla.

Torres inclinadas como espinas rotas.
Luz de neón parpadeando en charcos de sangre.
Y el cielo... siempre nublado, como si el sol también tuviera miedo de mirar.

Camino entre los restos de un mundo que nunca me quiso.
Los ecos de pasos que no dejé, nombres que no eran míos, y una infancia que aprendí a olvidar antes de que pudiera hablar.

Me llamo Tn Kurozawa.
Aunque ese nombre... ya no existe en los archivos de nadie.

Ahora soy Ayanagi Kuro, estudiante modelo, sonrisa prefabricada, aliado de los héroes.

Mentira.

También soy Nocturne, el arma secreta de la Liga de Villanos.
El que camina junto a los justos para destruirlos desde adentro.
El que deja que las sombras le susurren al oído por las noches.
El que carga con un poder que no entiende... y que podría destruirlo.

Pero entonces la vi.
A ella.
Nejire Hado.

Cabello como olas de plata, mirada como tormenta azul.
No me habló con sospecha. Ni con miedo.
Sino con esa extraña ternura que no merezco.

Y por primera vez...
dudé.

Dudé si destruir.
Dudé si obedecer.
Dudé si... podía ser otra cosa.

En este mundo donde el bien y el mal tienen uniformes distintos,
yo camino entre ambos con las manos manchadas.
Y si ella llega a tocarme, a verme de verdad...
tengo miedo de que la sombra se quiebre.

Porque incluso en medio de la oscuridad más pura...
a veces, una chispa puede gritar más fuerte que todo el silencio.

La Luz Que Me DelatóDes histoires addictives. Découvrez maintenant