Para Yarí.
Que aún se ahoga en su silencio,
como tantos que aprenden a respirar en medio del ruido.
Un día sabrá que algunos se irán cuando llueva...
y otros se quedarán,
porque hay quienes entienden
que también se puede florecer bajo la tormenta.
Para Yarí.
Que aún se ahoga en su silencio,
como tantos que aprenden a respirar en medio del ruido.
Un día sabrá que algunos se irán cuando llueva...
y otros se quedarán,
porque hay quienes entienden
que también se puede florecer bajo la tormenta.