Ryujin despertó con un leve dolor de cabeza. Abrió los ojos y notó que algo no estaba bien. Las sábanas que la cubrían eran diferentes, el ambiente no le era familiar. Miró alrededor rápidamente, pero todo parecía extraño. Al intentar levantarse, se dio cuenta de que no estaba en su habitación. Un sudor frío comenzó a recorrer su cuerpo.
"¿Dónde estoy?" Pensó mientras se incorporaba y buscaba su teléfono en la mesa de noche.
De repente, se dio cuenta de algo más: no estaba en su cuerpo. Miró sus manos. Eran de otro color, más claras de lo que recordaba. Llevaba una camiseta diferente, y la ropa estaba mucho más holgada. Se levantó de un salto y corrió al espejo del cuarto. Al ver su reflejo, el miedo la invadió por completo. El rostro que veía no era el suyo. Era el de Han.
"¿Qué está pasando?", murmuró, completamente confundida. Se miró por un momento, intentando comprender lo que ocurría.
Casi sin pensar, cogió el teléfono que había encontrado sobre la mesa y lo desbloqueó. En la pantalla, vio un número que no reconocía, pero no le importó. Marcó sin pensarlo, esperando obtener alguna respuesta.
Al otro lado, la voz que contestó la hizo casi caer de rodillas.
"¿Ryujin? ¿Eres tú?", preguntó la voz de Han, extrañamente tranquila, aunque también claramente confundida.
"Soy yo", dijo Ryujin, sin poder creer lo que estaba sucediendo. "Pero... estoy en tu cuerpo. ¡Esto no tiene sentido!"
"¿De qué hablas?" Han replicó, sin entender. "Yo estoy en... espera... no puede ser. ¡Yo estoy en tu cuerpo!"
Ambos guardaron silencio por un momento, intentando procesar lo que acababa de suceder.
"¿Cómo... cómo ocurrió esto?", preguntó Ryujin, aún en shock.
"Yo... no lo sé. Ni yo entiendo cómo terminó esto. Pero tenemos que hacer algo", respondió Han.
Ryujin asintió. Necesitaban encontrar una solución, y rápido. Mientras más lo pensaba, más sentía que todo esto era un sueño extraño, una pesadilla que no podía estar pasando. Pero la sensación de estar atrapada en el cuerpo de otra persona no era algo que pudiera ignorar.
"Ok... ¿qué hacemos ahora?", preguntó Han, con un tono serio.
"Tenemos que vivir como si nada estuviera pasando. Nadie puede saber que estamos en los cuerpos del otro. Por ahora, no queda otra opción", sugirió Ryujin.
Ambos acordaron seguir con sus rutinas como si fueran el otro, sin levantar sospechas. Aunque era difícil de creer, sabían que debían mantener la calma. Tenían que descubrir qué había causado todo esto, y si había alguna forma de regresar a sus propios cuerpos.
La incógnita de lo que estaba sucediendo se mantenía, pero ninguno de los dos podía dejar de preguntarse: ¿podrían volver a sus vidas normales alguna vez?
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Entre Cuerpos y Secretos
General FictionRyujin y Han son dos personas completamente diferentes, pero ambos tienen algo en común: desean ser del género opuesto. Un día, despiertan en el cuerpo del otro sin explicación alguna. Ahora deben vivir como si fueran la otra persona, enfrentándose...
