Prólogo

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Ya habían pasado 4 semanas después de la Guerra contra Hades.

El Dios del Inframundo fue resucitado por sus hermanos pero quedó casi traumado por qué después de siglos había muerto realmente.

Comentó todo su sufrimiento a su hermano menor, Zeus, este lo calma y a punto de decirle algo aparece azotando las dos puertas del palacio nuestra queridísima y preciosa Diosa Athena o más conocida como Saori.

Ella toda enojada camina hacía el Rey de los Dioses, le jala la oreja y con una voz penetrante le habla.

Saori: Haber inútil, mataron a todos mis Caballeros y aún así me mandaste una maldita carta pidiendo disculpas? ¡CREES QUE ACEPTARÉ ESO! Pues no, así que en este instante vas a resucitar a mis Caballeros y harás que los idiotas de los Dioses dejen de querer invadir la tierra o te juro que te voy a meter ese báculo por el culo.

Habló delicadamente la linda Diosa de la Sabiduría.

Zeus que ya empezaba a tener un dolor en su roja oreja por la presión puesta asintió rápidamente y hablo con la voz un poco más aguda de lo normal parecido a la voz de una niña de 5 años gritando.

Zeus: ¡Esta bien pero sueltame!

La pelimorada lo soltó con brusquedad y se cruzó de brazos con el ceño fruncido.

Zeus se aclaró la garganta volviendo a su tono grueso

Zeus: Pero con una condición.

Saori estuvo a punto de darle una pequeña lección de uno de sus tacones clavado en su ojo pero se contuvo.

Saori: ¿Cuál es?

Ese tono intimidó tanto a Zeus como a Hades.

Zeus: P-Pues... Déjame pensar... Haré unos pequeñísimos cambios que ni se van a notar ¿Sí?

Al escuchar eso, nuestra Diosa se calmo y asintio.

Zeus: Perfecto, solo dame un momento.

Chasqueo uno de sus dedos y así su báculo apareció, musitó algo inentendible para los dos presentes y empezó a brillar para después azotarlo contra el suelo realizando el hechizo.

Zeus: Ya está, pero por favor no vuelvas.

Susurró un poco cansado.

Saori: No prometo nada, adiós.

Y así como llego se fue, no sin antes volver a azotar ambas puertas que ya cansadas de eso se rompieron.

El Dios suspiró pero su hermano mayor se le acercó.

Hades: ¿Que cambios hiciste?

Comentó curioso.

Zeus: Unos que no afectarán a su vida... O bueno, solo a su vida sexual...

Empezó a reír mucho y su hermano lo comprendió todo así que no pudo contener una sonrisa.

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¡Una nueva historia para dejarla sin actualizar por un mes! ≧⁠▽⁠≦

Mentira mentira, intentaré actualizarla.

Aún estoy pensando en quienes serán los Donceles pero eso no se los diré, los dejaré con la duda ꈍ⁠ᴗ⁠ꈍ

¡Espero que les haya gustado el prólogo muchísimas gracias a los que leen esto, si les gustó déjenme una estrellita para saber si debería continuarla!

Sin nada más que decir ¡Adiós!

Viviendo con DoncelesStories to obsess over. Discover now