El Día que Decidió Nuestro Futuro

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Blitzo relamía su helado mientras caminaba por las calles seguido de Stolas que también saboreaba un helado.

-Hoy luces más feliz de lo habitual, querido-comentó Stolas sonriente.

-Es que esta semana hubo mucha actividad en el negocio; hubo días en que incluso nos tocó trabajar doble-dijo Blitzo con gran fascinación y regocijo.

-¿En serio?-preguntó Stolas con sorpresa-. ¿Entonces tuviste dos clientes en un día?

-Así es-dijo Blitzo alegremente-. Hace tiempo que no teníamos esa cantidad de trabajo.

Blitzo formó un puño con su mano alzándolo con gran alborozo, Stolas sonrío.

-Me da gusto que te esté yendo bien, querido.

-Bueno, también influye que estés conmigo-afirmó Blitzo con las mejillas rojas.

Stolas parpadeó varias al escuchar eso.

-¿Yo? ¿En qué influyo? Hace mucho que no trabajo contigo.

-Pero me anima saber que estás apoyándome y esperando mi regreso en cada misión.

Stolas sintió dicha al oír esas palabras y tomó la mano de Blitzo, apretándola con cariño. Blitzo apretó con el mismo afecto el agarre de su novio y ambos continuaron caminando por las calles saboreando cada uno su helado.

-Eso explica porque no he te visto esta semana.

-Nos vemos todo el tiempo-dijo Blitzo con una media sonrisa.

-Normalmente tres o cuatro veces por semana -dijo Stolas con un tono de reclamo suave.

-Estás exagerando-dijo Blitzo-. Sólo fue esta semana la que tuve ocupada y el resto siempre te dedico tiempo.

-Pues no es la única ocasión en que no nos vemos tan seguido.

-¿¡Qué!?

-En los últimos meses nos hemos visto poco por tu trabajo.

-Tengo que trabajar.

Blitzo afirmó aquella frase con un tono suave.

-Lo sé, yo también trabajo mucho con Via ya que dentro de unos años se realizará su coronación oficial.

-Es un alivio que lograras retrasar su ascenso al trono, Stols.

-He evitado que Via gobierne durante todos estos años, pero pronto se acabará mi reinado y ella tomará mi lugar.

Stolas bajó la mirada, con un dejo de tristeza que fue perceptible para Blitzo debido a que lo conocía perfectamente. El imp detuvo sus pasos y jaló el brazo de Stolas hacia él; el búho también frenó su caminar y miró a su novio.

-¿Qué pasa, Blitz?

-Estás preocupado; lo notó.

Stolas supo que había despertado la angustia en Blitzo, sonrió para calmarlo.

-Me da tristeza que Octavia reine el infierno y tenga las mismas responsabilidades que yo he tenido.

Apretó con más fuerza la mano de Blitzo.

-Quiero que Via sea feliz, sin preocupaciones ni gobiernos, no que viva como yo al ser un príncipe.

Blitzo entrelazó sus dedos con los Stolas.

-Octavia es inteligente, ella puede gobernar sin sufrir presiones. Has provocado que los Goethia cambien su forma de gobernar el infierno.

Stolas esbozó una media sonrisa.

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