Nota: Dedicado a lupiitapiinedareyess. Gracias por seguirme querida amiga:3
Hoy no había mucho trabajo y estaba en mi turno en la librería con el celular...estaba leyendo en pdf. Ya que sigo siendo pobre para comprarme libros tan seguido, lo bueno era que la librería me hacían descuentos.
Me encontraba feliz el día de hoy, ya que apenas ayer regrese a mi casa con mis padres. Así es, ya se había pasado junio volando como un pájaro, ahora estábamos en julio, un gran mes.
Un mes de que mi corazón tuvo apenas la suficientemente fuerza para volver a armarse. Si, seguí hablando con Félix y más con Val, aunque ella estaba algo enojada conmigo por lo de Jorge, al final le había contado todo y ella me dijo que no le diría nada a su hermano,..le creí. Era mi mejor amiga, si ella me prometía que no le diría, pues yo le creía.
Suspire y aparte la vista de mi celular. Ya falta poco para salir de mi turno y podría irme a casa. Lo malo era que no sabía quien me llevaría...
-Hola, Nad.
Levante mi vista y mire a Félix quien estaba enfrente de mi. Igual de guapo como siempre, pero algo de mi ya no confiaba tanto. Sonreí.
-Hola,Félix, ¿que haces aquí?- le pregunte.
-Vine por ti, tus padres me pidieron que te llevará a casa- me explico tranquilo.
Yo sabía que el notaba que algo había pasado entre nosotros, algo que nos separó y no era algo bueno.
-Oh, gracias- dije con una pequeña sonrisa.
Me levante justo cuando llegó la nueva ayudante. Le sonreí y recogí mi bolso que había llevado el día de hoy, era como un morral con insignias de Cazadores de Sombras. Si, tengo una pequeña obsesión con ellos...deberían verme por Malec. Eso era un trauma severo.
-Lista- le dije a Félix.
-Vámonos, entonces- me dijo caballeroso.
Asenti y nos fuimos de la librería. Yo quería estar bien con el, pero al recordar esa noche me llenaba de enojo e indignación que lo odiaba. Desde lo que le dije en el cine el ya no me ha llamado "nena", "bebe", "cariño", o cualquier cosa para molestarme. Sinceramente extrañaba que me dijera esas cosas, pero luego me imaginaba que se lo decía a esa pelirroja, luego se iba el deseo de que me llamará así.
Caminamos tranquilos hacia la salida del supermercado hasta su auto. Puff. Esto se estaba volviendo incómodo.
Demasiado.
Al llegar a su auto el me abrió la puerta como siempre...y lamentablemente nuestros cuerpos chocaron y el contacto envió un escalofrío de placer. Me aparte y sin mirarlo me subí al auto. Respire hondo y lo solté. Pronto el ya estaba en el lado del piloto y encendido el auto. Aquí vamos.
Busque música para que no habláramos o algo que vuelva la situación más incómoda. El auto se paró a mitad del camino, enviandome un poco al frente bruscamente.
-¿Que demonios...
-Se puede saber que te hice a ti- me soltó Félix.
Me paralice ante ello. Lo mire y fingi una sonrisa.
-¿De que hablas? -le pregunte nerviosa.
El apago el carro y se acomodó en el asiento para verme mejor. Trague saliva.
-Sabes de lo que hablo, te has estado comportando muy raro conmigo- me dijo serio- quiero que me digas el porque.
Oh, diablos. Esto si que no me lo esperaba. Lo mire, luego al frente y por último a mis manos que estaban en mi regazo.
-No te lo diré- le dije en voz baja.
-Así que si hay algo- me dijo.
-Si. Pero no te lo diré, así que llevame a casa- le dije un poco molesta.
Creo que mis cambios de humor son muchos, iguales a los de el.
-Fue mentira- dijo burlón.
Lo mire y levante una ceja.
-¿Que? -pregunte sin entender.
Félix sonrió divertido.
-El que tus padres me pidieran que fuera por ti- me dijo.
Lo mire sin poder creerlo. Pronto el enojo me inundó por todo mi cuerpo.
-¿Y por que querías mentirme?- le pregunte enojada.
El me miro como si fuera estúpida.
-Para que tuviéramos un tiempo a solas y me dijeras porque estabas enojada conmigo- me dijo.
-¿Quien dice que estoy enojada? -dije enojada.
-Tu forma de ser conmigo- me dijo como si fuera obvio.
Bueno, tal vez lo era...sólo tal vez. Nada más.
-¡Si! ¡Estoy enojada! -le solté.
-¿Por la pelirroja? -dijo Félix.
-¡Si, es por eso! -le dije.
Y me callé. Oh, no. Le dije. Se lo dije de golpe. El me hizo decírselo. Es un maldito bastardo. Y yo una estúpida por no callarme. Respire y sonreí.
-Ya te dije la razón...llevame a mi casa- le dije.
Ahora el sonrió mucho más.
-También era mentira- me dijo.
Y me enoje más. Tome mi bolso y me dispuse a salir del auto. Lo hubiera hecho si Félix no le hubiera puesto seguro desde el control. Golpee la puerta de mi lado con frustración.
-¡Abre la puta puerta, Félix! -grite mientras seguía golpeando.
-No- me dijo.
Me quite el cinturón de seguridad y le di una patada a la puerta.
-¡Déjame salir idiota! -le grite.
-No hasta que hablemos- me dijo serio.
Una última patada a la puerta y me gire para verlo. Sin pensarlo le di una bofetada en su lado derecho del rostro.
-Te odio- le dije.
Primero su cara fue de asombro, luego paso a incredulidad y por último al enojo.
-Y tu una idiota al cual amo- me dijo enojado.
Abrí mi boca con incredulidad.
-¿A la que amas? Que hipócrita eres- le dije- me dices eso cuando te vas y te follas a otra. Que lindo.
Esto sólo lo hizo enfadar.
-Yo no me eh follado a nadie, Nadia- me alzó la voz.
-¡¿No?! Eres un maldito idiota- le grite.
-Y tu una estúpida que casi hace que golpee a Jorge- me soltó- Ah y que lo besa para ponerme celoso.
Bien, ya se había dado cuenta. Pero el fallo en una cosa.
-Yo jamás lo bese- dije- no como tu a esa pelirroja.
-No te hagas la inocente, Nadia. Yo te vi besandolo- me dijo incrédulo por mi reacción.
-No me dicen Félix- dije.
Esto no estaba saliendo bien.
-Tal vez no ahora- me dijo burlón.
Eso me dolió. Si, me dolió. El sabía a lo que me refería. Sentí lágrimas en mis ojos pero las ignore.
-Si eso es lo que crees, bien- dije mientras sentía mis lágrimas caer- Crees que soy una a la que se arrima a todos, es tu problema. Gracias por decírmelo.
Félix al ver mis lágrimas se arrepintió, pero el daño ya estaba hecho.
-Nadi, yo no...
Le sonreí triste.
-Mi único error fue enamorarme de ti, pero descuida. Haré lo posible para remediarlo- le confesé.
Ahora Félix parecía dolido.
-Nadi, por favor, yo...
Negué con la cabeza. Me acomode bien en el asiento, me puse el cinturón de seguridad y mire hacia el frente.
-Sólo llevame a casa- le pedí.
Sólo unos minutos hubo silencio, luego se escuchó el motor del carro y que se movió. Mis lágrimas caían poco a poco en mi rostro, saque un poco de papel de mi bolso y me las limpie. No dejaría que el me viera así.
El camino se me hizo muy corto ya que no estuve concentrada en nada. Cuando llegue a mi casa, me quite el cinturón con rapidez y abrí la puerta, ya que Félix había quitado los seguros.
-Nadi...
-Adiós, Félix- dije y salí del auto.
Corrí hacia mi casa y cuando estaba adentro, apoyada en la puerta me dejé caer. Y lloré como nunca lo había hecho, sentía mi corazón peor que aquella noche.
-¿Nadi? -escuche a mi papá.
Solloce al oírlo. Pronto mi papá salió de la cocina y me encontró. Se apresuró hacia mi y se dejó caer a mi lado.
-Nadia, ¿que tienes? -me pregunto preocupado.
-Los...chicos...apestan- dije entre sollozos.
Mi papá me abrazó y se rió un poco.
-Oh, cariño- me dijo triste.
Y me quede ahí con mi papá abrazados...con mi corazón roto y sus restos en mi mano.
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Hola, queridos lectores! Ya se que ha pasado mucho desde la última vez que subí, me disculpo mucho. La imaginación me está fallando últimamente. Los amo!
Que les pareció?! Maldito desgraciado Félix!!! Pobre Nadia. Cuantas veces su corazón va a sufrir? Les dolió a ustedes o se entonaron más?! Díganme!!
Gracias por seguir leyendo mi novela y querer más. Me disculpo de nuevo. No olviden votar y Comentar! Vamos, yo se que quieren!
No sean así--> (~°-°)~
Jajaja XD Nos leemos luego! Los amo! Son grandiosos!
Atte: Lizzy:3
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¿APOSTAMOS?
Teen FictionNadia y Félix se conocieron en cursos de boxeo y en la preparatoria. Tenían que llevarse bien ya que si no lo hacían, su amiga en común, Valeria, los iba a matar. Ellos sólo son amigos Pero llega un momento en que Félix quiere ser más que un amigo d...
