Capítulo I: Un nuevo comienzo

53 26 18
                                        

La fría, oscura e imponente noche gobernaba sobre la ciudad de Wolf Lake, una ciudad pequeña que se encontraba en la región sur de Miragora, pero era en el bosque donde todo sucedía.

Los sonidos de los grillos y el ulular de los búhos mantenían un aura tensa en aquel lugar gélido y sombrío.

Todo parecia transitar con normalidad como cualquier otra noche, pero algo era diferente... Algo era peligroso.

Sin previo aviso, una explosión de aura morada y negra hizo que los árboles y demás plantas se torcieran debido a las rápidas ventiscas que este inusual estallido provocó.

En eso, la silueta de un hombre de vestimenta oscura es arrojada al tronco de un árbol, cayendo al suelo sentado.

Hizo leves movimientos para poder ver al frente mientras llevaba su mano izquierda a su pecho, se notaba adolorido.

Su piel era tostada, su cabello negro amarronado era corto y liso, sus ojos grises reflejaban la luz de la luna, su vestimenta oscura con bordados plateados parecía impecable, aunque su cuerpo ya estaba al borde por el dolor que sentía.

Su piel era tostada, su cabello negro amarronado era corto y liso, sus ojos grises reflejaban la luz de la luna, su vestimenta oscura con bordados plateados parecía impecable, aunque su cuerpo ya estaba al borde por el dolor que sentía

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

—¿Esa es toda tu fuerza? —preguntó con un tono de voz entrecortado por la falta de aire y comenzó a toser.

Una risa llena de soberbia inundó el lugar. Un aura oscura comenzó a acercarse a él y en medio de esta densa atmósfera se encontraba caminando con pasos firmes un hombre pálido y de cabello rubio largo, ojos morados brillantes y un traje con suma elegancia con bordados morados en todos lados, corbata morada y unos cuantos botones, cadenas y broches de cobre.

 Un aura oscura comenzó a acercarse a él y en medio de esta densa atmósfera se encontraba caminando con pasos firmes un hombre pálido y de cabello rubio largo, ojos morados brillantes y un traje con suma elegancia con bordados morados en todos lad...

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

—Lo admito, señor Ortegana. Usted es resistente para alguien de su clase —dijo con un acento bastante refinado.

—¿Mi clase? ¿Aparte eres clasista? —preguntó Ortegana parándose erguido aunque tambaleando un poco—. Aunque tiene sentido, los ojos violeta como tú son simples segundones de los ojos escarlata, tu clase es inferior a ellos y lo único que hacen es discriminar a todo ser mágico viviente para sentirse mejor con su precaria existencia —levanta sus puños para seguir peleando—. Aparte de lamer las suelas de los zapatos de los ojos escarlata para recibir un poco de su poder claro está.

El Maestro OrteganaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora