En un mundo compuesto por un único continente, existe una vasta diversidad de habilidades. La primera de ellas es, sin duda, la más fundamental: la Magia.
La magia es la capacidad de realizar actos imposibles e ideales para la humanidad a través de un conducto conocido como "La Puerta". Todo ser vivo posee una, desde el insecto más pequeño hasta el ser más poderoso. Sin embargo, en este mundo, la magia es solo el puente hacia artes mucho más complejas.
Artes Espirituales
Consisten en la capacidad de forjar una relación simbiótica entre un espíritu y un ser humano. Para comprenderlas, primero debemos definir qué es un espíritu: un ser constituido puramente de Maná, vinculado a un elemento específico. Los espíritus se rigen por una estricta jerarquía de niveles:
Nivel 1 - Espíritus Menores: Carecen de maná suficiente para existir por mucho tiempo. No poseen conciencia completa ni habla; solo expresan emociones rudimentarias.
Nivel 2 - Cuasi-espíritus: Poseen una conciencia parcial y emociones más definidas, aunque siguen siendo incapaces de comunicarse verbalmente.
Nivel 3 - Espíritus Verdaderos: Han alcanzado un poder superior. Pueden adquirir formas semifísicas y comunicarse con las personas. Son extremadamente raros.
Nivel 4 - Grandes Espíritus: La cúspide de su raza. Dominan los atributos de fuego, agua, tierra, aire, luz u oscuridad. Pueden manifestarse físicamente de forma completa.
Ningún espíritu puede ascender de rango por sí solo; requieren un contrato. Al vincularse con un tercero, el espíritu absorbe maná tanto del ambiente como de su contratista para escalar en la jerarquía. Este contrato debe ser unilateral y recíproco: ambos deben recibir algo a cambio.
Más allá de los espíritus, existen dos facultades que rigen el orden del mundo:
Protecciones Divinas:
Son habilidades innatas con las que se nace. Cada protección es única y actúa como un escudo o una bendición otorgada por el dios creador, Od Laguna. Pueden ser definitivas para el combate o tan simples como un talento para la cocina. Aunque usualmente solo se posee una, aquellos favorecidos por la deidad pueden ostentar varias.
Pero, al igual que el día tiene su contraparte en la noche, las Protecciones Divinas poseen una cara oculta:
Las Autoridades
A diferencia de una Protección Divina, una Autoridad es un poder que altera la trama misma de la realidad. Puede, incluso, destruir las leyes creadas por el propio Dios.
Al ser la antítesis de su orden, Od Laguna las aborrece, extendiendo ese odio hacia sus portadores.
Una Autoridad varía según su usuario: puede volver a alguien invencible o devorar la esencia misma de la identidad de una persona.
Sin embargo, su precio es la cordura. Si no hay compatibilidad, la Autoridad corrompe al portador hasta la locura absoluta. A diferencia de las protecciones, que nacen con el individuo, las autoridades pueden ser otorgadas o elegir a su portador.
Es por esto que las Brujas del Pecado son las guerreras más poderosas que han existido. Portan las Autoridades de los Siete Pecados Capitales: Ira, Gula, Avaricia, Pereza, Orgullo, Envidia y Lujuria.
Siete mujeres que usaron este poder prohibido para destruir o salvar el mundo
Naturalmente, el mundo de Od Laguna es un lugar en el que nadie querría estar... ni siquiera sus propios habitantes.
