La noche había caído en la ciudad, mientras algunos lugares comenzaban a cerrar sus puertas unos otros comenzaban a abrirlas. Los pisos estaban limpios, las mesas estaban listas para ser ocupadas de nuevo.
En un pequeño lugar poco conocido de Busan había solo un restaurante que a diferencia de los demás había cerrado sus puertas, pues nuevos planes se estaban formando ahí dentro.
- ¿Cuál es su nombre? ¿Qué le gusta hacer?
- Soy Yang Jeongin, me gusta tocar el piano. - ni siquiera sabía por qué le sudaban las manos, era su primera entrevista de trabajo pero no tenía razones para estar nervioso.
La persona que estaba anotando simplemente escribio con letra muy fea y muchas faltas de ortografía.
"Yang Jeongin, adolescente promedio, aburrido".
- ¿Por qué quieres el empleo? - el hombre mayor sentado tras el escritorio analizaba los movimientos de Jeongin, queriendo intimidarlo.
- Porque no tengo un empleo. - era obvio, por ello quería ser contratado.
- No es suficiente, oficialmente estas rechazado. - se levantó de golpe.
- Papá. - se quejo - ¿porque es así conmigo? Soy su hijo mayor.
- Aún así, no tienes la actitud para este trabajo. - aún le faltaba mucho para estar preparado. -
- Usted quiere música en vivo en su restaurante, yo sé tocar el piano y cantar.
- Se requiere más que eso, hijo. Debes tener más confianza y me preocupa que tenerte hasta más tarde solo tocando música te distraiga de tus estudios. Además, estarás muy ocupado empacando tus cosas, nos iremos a Seúl.
- ¿Seúl? Pero... - él había llegado por una supuesta entrevista de trabajo de su padre y terminó enterándose de que su familia ya se había decidido irse a la capital de país en vez de seguir en el lugar que los vio crecer. - Me gusta Busan ¿por qué tenemos que irnos de aquí?
- Vendí la casa y el restaurante, he conseguido un lugar para hacer un nuevo restaurante, llevaré todo lo que tenemos aquí. Al ser una buena zona podremos tener precios más elevados y más ganancias. Deberías alegrarte por tu padre, estoy haciendo lo mejor para tu futuro.
- Papá tiene razón. - le dijo su hermano menor que había estado como secretario de su papá en aquella falsa entrevista. - Tendremos mejores oportunidades al irnos a la ciudad.
- ¿Tu que sabes? Tienes 7 años.
- Pero soy más inteligente e interesante que tú. Papá prefirió darme un trabajo a mi antes que a ti. - saco la lengua buscando hacer enojar a su hermano mayor.
- Eres el secretario más grosero que he tenido. - dijo el hombre mayor. - Estas despedido.
El pequeño empezó a llorar y a hacer berrinche.
- Le diré a mamá que me despidió. - salió corriendo llamando a su mamá por aquella injusticia que sentía que acababa de vivir.
- ¿Cuando nos iremos? - no quería saber pero debía estar preparado par ese momento.
- Procuraremos estar allá para cuando inicie su año escolar, un amigo ya te inscribió en una escuela cerca de casa.
Aquella mudanza le afectaba un poco a Jeongin, aunque no lo admitía, tenía miedo al cambio. Sólo tenía un amigo y se sentía cómodo donde estaba, no quería irse tan de pronto.
Siempre se sintió como un chico con mala suerte y creía que los cambios no eran buenos para él, porque lejos de mejorar las cosas, siempre terminaba en desastre.
