Capítulo 1:

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[Sora]

Primero, empezaré contando de mi, no tengo ganas de hablar de ese bastardo.

Soy una bailarina japonesa aunque vivo en Corea por mi madre Mitsui Airen y mi padre Yoshida Yuji, se empeñaron en venirse a vivir aquí por unos amigos suyos y su hijito mimado, si, Ni-ki. Bailo desde los 3 años, se podría decir que fue mi primer amor, mis padres también fueron bailarines en su época.

Mis padres me odian, me comparan constantemente con Ni-ki en todos los aspectos, pero sobre todo en el baile. Por esa razón es que me fui a vivir con un amigo, Jake. Pero bueno, tampoco es que me importe, yo sigo centrada en el baile aunque, Ni-ki y yo estamos en la misma academia, odio eso, odio verlo todos los días.

Bueno, Ni-ki es un bailarín, es amigo de Jake y tengo muy poco que decir de el. El nunca me ha contado nada de su vida.

Él y yo solíamos ser muy unidos, pero desde que mis padres me comenzaron a comparar con él, esa amistad se arruinó. Nunca volvimos a dirigirnos la palabra, y si lo hacíamos claramente era para pelear.

Todo esto empezó cuando teníamos los dos 3 años, yo ya había empezado en la academia de baile pero Ni-ki aún no.

─ ¿Y qué tal Sora? Hace tiempo que no la veo, Ni-ki quiere verla. ─ Le dijo el padre de Ni-ki, Nishimura Isamu a mi padre.

─ Ella entró a la academia de baile, pensé que te lo había dicho. ─ Contestó mi padre.

─ ¿Enserio? ¿Me podrías decir el nombre para apuntar a Ni-ki? ─ Preguntó la madre de Ni-ki, Sato Airi.

─ Si, claro. ─

Mi padre le dijo el nombre de la academia, en esos momentos estaba bien todo, días después había ingresado Ni-ki pero todo seguía normal, todo cambio al año siguiente.

─ Niños, vengan acá, hagan un círculo. ─ Nos llamó el profesor.

─ Muchos saben que para la presentación que tenemos dentro de 1 mes la iba a hacer Yoshida Sora, ¿verdad? ─

─ ¿Qué? ¿Ya no lo voy a hacer? Pero me esforcé demasiado, estuve casi 3 meses y esforzándome por ella. ─

─ El hecho por el qué te voy a cambiar no es ese, Sora. ─ Me respondió ─ Siento que Ni-ki merece ese papel. Sora, gracias por tu esfuerzo pero, de verdad quiero que Ni-ki sea el protagonista de aquella presentación.

─ Pero yo hice toda la coreografía, no es justo. ─ Grite con enojo.

─ Sora, no te enojes, dejame este papel y yo te daré el siguiente que me den. ─ Me intento consolar Ni-ki.

─ Esta bien, que lo haga Ni-ki. ─ Rodé los ojos y me fui a por mis cosas para irme a casa.

Llegué a casa y lo primero que hicieron mis padres es gritarme por eso.

─ ¿¡Que hiciste Sora!? ¡Tu tenías que tener ese papel! ─ Me chilló mi madre

─ ¡Así nos podemos dar cuenta que Ni-ki es mucho mejor que tú! ─ Siguió mi padre ─ De verdad, no sirves ni para el baile, todo este tiempo en la academia para que te cambien, de verdad que Ni-ki es mejor bailarín que tú, por eso te cambiaron.

─ Pero, yo no hice nada, el profesor dijo que quería a Ni-ki y ya... ─

─ ¡Es que ahora vamos a quedar como que nuestra hija es una inútil que no sabe hacer nada!, Ni-ki te gana en todo, hasta en la escuela, por favor, ¡centrate más! ─ Replicó mi padre.

─ Perdón... ─ Dije con la cabeza agachada y con un tono lamentador.

─ Nada de perdón, vete a tú cuarto, no te queremos ver. ─ Contestó mi madre.

Fui a mi habitación, pegué un portazo y comencé a llorar.

─ Te odio Ni-ki, maldito día en el que te apuntaste a mi academia. Todo es mi culpa, me debi de esforzar más, no puedo quedar como una perdedora. ─ Me dije con culpa ─ Ni-ki, juro que me vengaré.

Me eché en la cama y llore hasta más no poder, me dormí y al día siguiente, mis padres no me hablaron en toda la mañana, seguían enfadados por lo del día anterior, fingí que no me importaba hasta que mi madre soltó:

─ ¿Cómo puedes estar tan normal?, si yo fuera tu me hubiera matado por ser una inútil y una buena para nada. Quiero que hoy gastes toda tu energía en esa maldita academia, ¿o eres una perdedora? No Sora, los Yoshida Mitsui, no somos perdedores, no pierdas esa racha. ─

─ Haré todo lo posible, pero por favor, ya no me traten como si fuera una idiota, doy todo lo mejor de mi. ─

─ No lo das, tienes que dar el triple de mejor Sora. ─ Me contestó mi padre.

Con Ni-ki

Imagínense como estará Sora ahora, jajaja, es una perdedora, yo sabía que nuestro hermoso hijo va a ser mejor que ella. ─ Bromeó Airi.

─ No digas eso de Sora, mamá. Ella se había esforzado demasiado. ─ Me defendió Ni-ki ─ Si no fuera por su esfuerzo y el mío en el baile general, nunca me hubieran escogido.

─ Era una pequeña broma, hijo. En esta casa adoramos a Sora, ¿verdad Isamu?

─ Si, es una niña tan talentosa, después de lo de la presentación me dijo Sora que le habían regañado, le dijeron inútil, entre muchas cosas. ─ Contestó Isamu ─ Pero para mi, esa niña es un ángel, es... Un verdadero talento para aquella familia.

─ Ella siempre ha sido igual de talentosa, lastima que sus padres no sepan apreciar su talento. ─ Añadió Ni-ki

Siguieron hablando de mi, pero llegó la hora de ir a la academia, yo estaba tan enojada con mis padres y Ni-ki que no quería ir.

Estaba apunto de irme cuando de repente tocaron el timbre.

Fui a abrir y era Ni-ki, con una sonrisa muy grande, como si lo de ayer nunca hubiera pasado.

─ ¡Hola Sora! ─ Me saludó muy alegre ─ Vamos, toca ir a la academia.

Le mire fijamente a los ojos y lo ignoré. Me fuí y el me siguió, mis padres al haberlo ignorado me gritaron por detrás.

─ ¡Yoshida Sora! ¡Ven acá! ─ Me gritó mi padre, pero no le hice caso.

─ ¡Yoshida Sora, no nos ignores! ─ Replicó mi madre.

─ Déjenla, habrá despertado mal. ─ Contestó Ni-ki por mí ─ Chao.

─ Chao, Ni-ki ─ Se despidieron mis padres.

Ni-ki fue detrás mía, no dejaba de seguirme hasta que me cansé y solté todo.

─ Ya basta, Ni-ki. ─ Clavé mi mirada en él y dije con una voz arisca que poco a poco iba quebrandose ─ Deja de seguirme, no quiero pasar tiempo contigo, estoy harta de que mis padres, el profesor, todo el mundo me compare contigo. Tu tienes la culpa de esto, si tan solo nunca te hubieras apuntado a esa maldita academia hubiéramos seguido con una supuesta amistad que teníamos. Si te digo la verdad, extraño esos momentos, pero por esto, tengo satisfacción de haberla terminado. Ahora, por favor, alejate de mi.

Me fui antes de que Ni-ki pudiera abrir la boca. Ni-ki estaba con unos ojos llorosos, pues claro, habíamos perdido una amistad desde que nacimos por culpa de una academia, un mundo y unos padres.

Ni-ki, fue caminando lento y débil, intentando asimilar esta situación, yo ya estaba casi donde la Academia y por más que me girase, nunca veía a Ni-ki a lo lejos.

Un rival, un amor. - Ni-ki y tu -Stories to obsess over. Discover now