Capítulo 1: El Eco de la Guerra
en años antiguos .La guerra nunca anunciaba su llegada. No había trompetas ni banderas ondeando al viento. Solo el sonido lejano de las explosiones, el retumbar de la tierra bajo los pies y el silencio mortal que lo cubría todo gritos de almas inocentes y inpuras.Un joven. Marcos, a sus 14 años, nunca imaginó que aquel sería el paisaje que encontraría cuando despertara una maña donde se preparaba para la escula. A esa edad, se había acostumbrado a la rutina, a los días tranquilos de antaño como cualquier adolecente, cuando todo parecía tener sentido. Pero ahora todo había cambiado tan reoentinamente.
El sol comenzaba a desaparecer detrás de las nubes pesadas, dejando un resplandor rojizo que pintaba el horizonte con tonos sombríos lleno de humo y acompañado de un silencio ensordesedor. La tierra estaba cubierta por una capa de polvo y cenizas, vestigio de una civilización que había caído de rodillas la cual no tenia la culpa de 2 personas caprichosas tengan que poner la vida de mil inocentes que no tiene que ver en nada para satisfaser sus intereses pues aunque bo mucho s lo pienses el ejercito es solo una herramienta a beneficio de un altomando que mientras ellos solo dan ordenes sin que le puedan hacer algo otros sacrifican su pellejo al arriesgarse a dormir sin despedirse de los que ama... Entre las ruinas de lo que alguna vez fue una próspera aldea, tres figuras caminaban, buscando un refugio en medio del caos.
Marcos, el más callado de los tres, lideraba la marcha. Aunque su cuerpo estaba agotado, sus pasos eran firmes es increible lo que la adrenalida puede hacer. Los ojos de Hiro, que lo seguían de cerca, eran los únicos que todavía reflejaban algo de esperanza, como si la búsqueda de un refugio fuese algo más que una necesidad; era una misión, algo que le daban fuerzas para seguir adelante era a algo que podia aferrarse para no tener miedo. Emilia, a sus 12 años, caminaba atrás, observando los alrededores con cautela a esos desconocidos sin mas remedio que seguirlos pues su mente fragil no podria hacer mas. La guerra la había transformado en alguien desconfiada su mente ya corrompida, siempre alerta, pero sus palabras y su risa nerviosa eran la fachada que mantenía para ocultar su propio miedo y traumas.
Los tres se habían encontrado en circunstancias improbables como si fuera una obra de magia. Nadie podía imaginar cómo tres personas, sin ningún lazo de sangre ni razón para confiar en los demás creo que seria razonable teniendo en cuenta que era ellos 3 sin adultos, habían decidido unirse para sobrevivir en medio de un bosque solos... 3 solos. La guerra no hacía distinciones. No importaba quién eras o de dónde venías. Lo único que importaba era sobrevivir, y la supervivencia, para ellos, dependía de la cooperación.Siendo tan pequeños y ya tan maduros
Emilia había sido la primera en encontrar refugio en esa zona desolada, una cueva profunda en el lado de una colina no era la gran cosa y es parecia insalubre mas viendo las condiciones?. Era pequeña, pero suficiente para protegerlos de las noches frías y de los peligros que acechaban en la oscuridad. Aunque el lugar no era ideal, para ellos representaba algo más que un simple cobijo. asi por obra de magia tan rapido 3 desconocidos se unieron por 1 cosa , no se conocian mas se encontraron...
"Es aquí", dijo Emilia, su voz sonando suave pero decidida llena de un miedo que se nagaba a dejar salir. Marcos asintió sin decir una palabra. No tenía mucho que decir en estos días. Las palabras se habían agotado en su interior, sustituidas por una necesidad desesperada de continuar adelante. Hiro, sin embargo, soltó una pequeña risa nerviosa. "Espero que no esté llena de bichos", bromeó, aunque sus ojos vigilaban cada rincón con más atención de la que quisiera admitir haora alguien tendria que asumir el mando.
Cuando entraron en la cueva, el aire era fresco y seco rodeada de un negro evidente. Era una pequeña grieta en la montaña, suficiente para albergar a los tres sin sentirse apretados. Emilia, a pesar de la calma que trataba de proyectar como abia visto en los adultos, no podía evitar pensar en lo que había perdido. El recuerdo de su familia, de su hogar, la perseguía constantemente sostenid opor un . La guerra se había llevado todo, y su rostro reflejaba la tristeza que todavía no podía comprender del todo.
Marcos, por su parte, se sentó en el suelo sin mirar a nadie seguia en shok despues de ver como su mundo se caia asi derrepente. Sus manos temblaban ligeramente mientras trataba de quitarse la tierra de la ropa. No le importaba mucho cómo se veía era mas por incomodidad. Los días de lucir bien, de preocuparse por las apariencias, se habían ido hace tiempo en su pequeña se via asi. Ahora solo existía el presente, un presente plagado de incertidumbre y miedo y insertidumbre. Lo único que le mantenía en pie era la promesa tácita de que, de alguna manera, encontrarían un lugar donde la guerra no los alcanzara necesitaba aferrarse no?.
"Necesitamos fuego", dijo Hiro, rompiendo el silencio teniendo algunos cocimientos de supervivencia. Emilia asintió sin decir nada y salió a buscar ramas secas. Marcos se quedó en la cueva no tenia nada mejor que hacer, con los ojos cerrados, tratando de despejar su mente de todo lo que había visto y oído durante los últimos días tan joven y ya tandesolado.
La guerra no era solo un conjunto de batallas. Era el desgaste constante de los cuerpos, las almas rotas y las vidas interrumpidas cortando alas jovenes y arriesgando el funturode una generacios. Lo que quedaba después de todo eso no era vida, sino un reflejo de lo que alguna vez fue pues nada seria igual que antes pues se quedaron rotos. Marcos, al igual que Emilia y Hiro, había perdido más de lo que pensaba poder soportar. Y, sin embargo, seguía caminando. Porque, ¿qué otra opción tenían? No podían permitirse rendirse, no aún.
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3 Solos
Mystery / ThrillerEstá vez es una historia que lo más probable susedio más de una vez, unos hermanos que están solos contra los misiles y guerras constantes tras caer en un pequeño pueblo...
